LA TECNOLOGÍA Y EL SUEÑO
Conferencia del Dr. Francisco Javier Guerrero Campos en EDUX
En este siglo XXI, la investigación científica ha despertado conciencia en escala mundial sobre la importancia de conservar, cuidar y mantener sano al cuerpo humano. Por estar rodeados de tanta tecnología hemos concluido que para estar sanos, descansados y contentos, debemos cuidar: la alimentación, la actividad física, el estrés… pero tendemos a ignorar un elemento importantísimo: el sueño. El sueño es el factor primordial que dicta cómo estamos a nivel físico, fisiológico y psicológico. El sueño, entonces, se debe convertir en nuestra prioridad más alta. El sueño se debe convertir, también, en la prioridad más alta de los niños.
¿Qué pasa a nivel fisiológico cuando dormimos? Soñamos y dormimos. Los adultos soñamos un 20% y dormimos el otro 80%. Los niños (en la infancia) sueñan un 50% y duermen el otro 50%. ¿Y qué pasa cuando soñamos? Nuestro nivel de serotonina baja y se queda bajito hasta que terminamos de soñar. Es esencial que este nivel de serotonina se mantenga bajo de acuerdo a la edad de la persona; pero también es necesario que eleve el nivel, porque sin la elevación de la serotonina a niveles normales el sueño se puede convertir en una especie de refugio, en dónde este neurotransmisor es tan agudo durante los sueños que la persona no vive felicidad (resultado de la serotonina elevada) en el día, sino que solamente en la noche.
¿Por qué es importante el nivel de serotonina en niños? Porque los ciclos hormonales de los niños tanto como los de los adultos están directamente relacionados con los ciclos de sueño.
La cuestión hormonal es sólo una dimensión que afecta el sueño. Otro tema que merece mucha atención es la tecnología. Vivir en el siglo XXI significa vivir una vida electrónica. La evolución tecnológica es rápida, popular y adictiva, especialmente para niños. Las escuelas van adaptándose a esta rapidez, pidiendo a sus alumnos que compren iPads y laptops como material del año escolar. ¿Pero qué pasa con nuestros cuerpos humanos, acostumbrados por la evolución a dormir entre 7 y 10 horas al día, sin distracción tecnología alguna? El sueño se ve bastante afectado por la tecnología ya que tenemos la tendencia de jugar con el iPad, estar en la computadora o ver la tele antes de dormir. Estas actividades altamente tecnológicas interrumpen nuestro ciclo de sueño de una manera impresionante, impidiendo el nivel adecuado hormonal, de sueño y el descanso. Existe un trastorno de sueño llamado ‘Síndrome de la Fase Retrasada del Sueño’ que refleja precisamente esta cuestión de la interrupción del sueño por causa de aparatos electrónicos. Nuestros hijos están especialmente susceptibles a esto ya que ellos están creciendo en esta era inescapable de aparatos de todo tipo.
Como conclusión el Dr. Francisco ilustra que es evidente que tenemos que cuidar, limitar y controlar el uso de celulares, iPads, computadoras, televisión, video juegos, etc. en nuestros niños. Para que puedan dormir bien tienen que tener una rutina bastante fija en dónde acostumbran a estar tranquilos en las noches, libres de estos aparatos, para prepararse para dormir. Y al hacer esto, se compensa y acomodan todos los ciclos corporales, desde hormonales hasta del sueño. El Dr. Francisco también impulsa conciencia en todos nosotros del siglo XXI para dar un paso hacia atrás, dejar los electrónicos a un lado, y hacerle caso a nuestro cuerpo que nos pide sueño.
NOTA ADICIONAL
¿Cuántas horas debe de dormir mi hijo? Recién nacido: 16-18 horas; 1er año: 15 horas; 2-3 años: 12-14 horas; 4-6 años: 11-13 horas; 7-11 años: 10 horas; Adolescencia temprana: 8-9 horas; Adolescencia tardía: 7-8 horas.








