El amor verdadero no trae consigo agonía o te hace daño constantemente mientras deseas que deje de traer sus desgracias y llevarte de amargura.
El amor verdadero te visita todos los días con un alegría que no te deja querer soltarlo al abrazarlo, y te gustaría que se quede cuando se va, el amor verdadero no duele, solo duele cuando se va.



















