Almas gemelas
En mi sueño sospechas deliciosamente de mis palabras. No crees en las flores que trato de colorear sino en mi mano, tomando la tuya de nuevo y creo en como aunque casi nunca sonrío, sabes cuando estoy feliz.
En las noches corremos y nunca me dejas perseguir chicos, sino de alguna forma a nosotros mismos… me dices que no podemos tener todas las respuestas, te digo “lo sé pero” de la manera dramática en que lo hago, me detienes y dices “aunque somos almas viejas, todavía somos inevitablemente jóvenes”. Sonrío y corro afuera para ver la luna llena y tú sonríes mirándome desde la ventana.













