La falta de un abrazo me hizo abrazar el mundo.
La falta de atención me hizo atento.
La falta de dormir me hizo soñador.
La falta de tranquilidad me hizo dar paz.
La falta compañía me hizo ser una buena amistad.
La falta de mis padres me hizo independiente.
La falta ayuda me hizo agradecido.
La falta de empatía me hizo empatico.
La falta de un hombre, me hizo ser un ejemplo.
La falta de buenas palabras me hizo poeta.
La falta de respeto me hizo ser un buen prospecto.
La falta de verdad me hizo ser honesto.
La falta de alimentos me hizo en el trabajo un experto.
La falta aplausos me hizo admirador.
La falta de sonrisas, me hizo un payaso.
La falta del sol, me hizo ser luz.
La gente no entiende cuánto aprendí, como de la ausencia decidí ser feliz. No importa, yo encontré tener presencia, tener buena energías, cambié de empaque, pero no de vida.
El constante miedo me hizo valiente.
El constante dolor me hizo dar amor.
La constante soledad me hizo ser una buena compañía.
Los constantes problemas me hizo resolver.
Las constante tristezas me hizo cargar con fuerzas.
Los constantes dramas me hizo dar calma.
Los constantes fracasos me hizo ser sabio.
Los constantes regaños me hizo dar consejos.
Las malas experiencias me forjaron.
Todo lo malo me hizo un buen muchacho.
A mí todo me faltó, y eso me envolvió, el cielo por ese entonces desapareció, me acuerdo que en mi cuarto solo existía yo, cargué lo que otros no, todo eso generó a un hombre que no va a permitir que nadie se sienta como yo.
El mundo le cuesta crees que existe gente como yo, así que me volví el ejemplo de no ser lo que la vida me rompió.
Podré ser feliz con un alma triste, pero nunca de los nunca me verás rendirme.
La falta de vida me hizo ser la medicina.