—Asumo que siendo la feliz esposa de un duque, deberías saber que hay protocolos en estas cosas. Yo no elegí a mi esposa, la eligieron por mí. — los dardos envenenados de las palabras ajenas, no lo molestaron. Se dedicó a mirar a los otros asistentes a la fiesta. —Pero contestando a tu pregunta: No. No sigo engañándola. Tenemos un matrimonio que goza de una excelente salud. —No era una mentira, pero tampoco una verdad, simplemente una exageración. —¿por qué?, ¿estás interesada en lo que ves? —James soltó una carcajada, observando a la mujer. —es broma… Tú amas a Andrew, ¿verdad?—
“Felizmente casada” respondió señalando su anilo. Elissa en realidad no estaba muy segura que decirle a el, sabia como eran las cosas pero eso no quitaba el hecho de que en la opinión de ella el no había intentado tanto como debería “Si, se como funciona porque Andrew y yo no nos casamos por esos motivos” Ella se encogió de hombros “Aunque creo que deberías hacer un intento por calmar las habladurías, es básicamente de lo unico que habla la gente cuando ve a tu esposa”