LA NIÑA VS LA MUJER
Aun siendo adultos, siempre habrá una niña que saldrá a gritar lo que en su momento no pudo decir o hacer.
Me refiero a que cuando éramos chiquitas, no nos sentíamos vistas, escuchadas o protegidas y ahora que somos adultas tenemos la capacidad de observar con perspectiva para proteger a la niña.
Ya no reacciono desde la herida, respondo desde la conciencia.
Cuando no estás conectada con tu mujer adulta, es común que la niña interior tome el control. Esto se nota cuando:
Reaccionas de forma exagerada (llanto, miedo, rabia, silencio).
Te sientes abandonada con facilidad.
Buscas amor de forma desesperada.
Te cuesta poner límites o decir que no.
Te saboteas, no crees en ti o te sientes “poca cosa”.
No estás siendo inmadura, estás actuando desde una parte tuya que sufrió mucho y aún espera ser salvada.
Pero para salvarla y ser sanada, hay que trabajar en escuchar y entender la necesidad.
"La herida es de la niña, pero la sanación depende de la adulta."















