Guía para una quiniela del Oscar 2014
“12 años de Esclavitud”. Las casas de apuestas, como Sportium, en Europa, pagan 1.25 por cada Euro invertido. La conocida Bwin, $ 1.33 por cada dólar apostado. ¿Responde la calidad de la película a tal favoritismo? Pues sí. Dejé a “12 years a slave”, su título original, de última en mi lista porque pensaba, ‘vamos, ¿cuán original puede ser una cinta de esclavos a estas alturas?’. No es el Holocausto (el tema preferido por la academia), pero Steven Spielberg se sumergió en estas aguas dos veces: “Amistad” (1997) y “El Color Púrpura” (1983). Mucho antes, la extraordinaria miniserie “Raíces” (1977), que produjo ABC, nos dejó un profundo testimonio en la voz de Kunta Kintie, interpretado maravillosamente por el ahora olvidado LeVar Burton. Las nuevas generaciones tienen ejemplos recientes, como la documentada “Lincoln” o la inverosímil “Django Desencadenado”. “El Mayordomo” (2013) y la soporífera “The Help” (2011) también aportaron su granito de arena al caldo.
¿Por qué es original 12 años de Esclavitud? En principio, porque la historia lo es. Steve McQueen dirige el camino inverso de Salomon Northup, un ciudadano libre por derecho adquirido y que, en un abrir y cerrar de ojos, es secuestrado y vendido. A partir de allí, la adaptación del protagonista a su nuevo entorno combina el drmana con un survival, subgénero muy explotado en las tierras del terror. Después, encontramos un ingrediente clave: la relación dueño-esclavo. El maltrato sicológico y físico se cuida al detalle, como no lo hizo ninguna de sus predecesoras. Además, el desfile de singulares personajes enriquecen la historia (Brad Pitt, productor del filme, tiene una pequeña pero excelente intervención), antes que adornarla.
Finalmente, otro acierto de McQueen es la dirección de actores. Duelos brillantes, diálogos inteligentes se intercambian con coreografías de violencia explícita. Lleva la batuta en ese aspecto Chiwetel Ejiofor (¿cómo se pronuncia ese nombre?), a quien vimos previamente en pequeños papeles (“Children of Men” y “American Gangster”). No obstante, quien seduce es el extraordinario Michael Fassbender (Edwin Epps). Inscribe su nombre en una lista de villanos inolvidables como Lord Voldemort (“Harry Potter”), Comodo ("Gladiador"), El Guasón ("Batman" de Heat Ledger) o Patrick Bateman ("American psycho").
A Fassbender le responde una inmensa (y hermosa) Lupita Nyong’o, que completa el rompecabezas de personajes que hacen vida en un campo de recolección de algodón, muy parecido a los de concentración, que existieron durante la Alemania Nazi.
Su rival más fuerte: Gravedad
La catarata de premios que ha recibido es abrumadora, incluido el respetado Bafta a mejor película Británica. Sin embargo, en esta misma ceremonia, fue vencida por “12 años de Esclavitud” en el renglón de “Mejor Película” (inglesa o no inglesa). Para quien escribe, “Gravity” es una delicia visual. El guión es un pretexto (aquí su debilidad) para que disfrutemos de todas las habilidades de Alfonso Cuarón. Curiosamente, como su gran competidora, se trata de un Survival. Al igual que Salomon, la astronauta Ryan Stone (Sandra Bullock), debe decidir entre bajar los brazos y entregarse al fatal destino o luchar contra él.
Mi favorita de corazón: Nebraska
Es un filme “pequeño”, comparado con los anteriores. Un dato: “Gravity” costó 100 millones de dólares (estimado); “12 años de Esclavitud” 20 y “Nebraska" 13. Pero esta hermosa y ácida historia de un enfermo de Alzheimer (¡increíble Bruce Dern!), que se lanza un maratón de Montana hasta Nebraska, para cobrar un premio que no existe, reúne todas esas reflexiones que tanto disfruto en una cinta: ¿Qué es el amor?, ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Por qué le tememos a la muerte? ¿Existe la suerte? y ¿Quiénes son realmente nuestros amigos y quiénes nuestra familia?
2- Mejor director: Alfonso Cuarón
Cualquier otra cosa sería un superbatacazo. Es el favorito de Bwin, que apenas da 0,5 céntimos de premio por cada dólar apostado. El que más se le acerca al mexicano es Steve McQueen ($ 8.00). ¿Por qué es favorito Cuarón? Si usted no vio “Gravity” en una sala de cine, pues le informo: se perdió un espectáculo formidable. El detalle de cada toma es una obsesión que el espectador reconoce inmediatamente. El discurso del director demuestra que era toda su intención: “Nuestras discusiones eran apasionadas y trataban sobre el cómo íbamos a lograr hacer de cada escena y momento algo emocionalmente relevante”. Y tal esfuerzo debe ser premiado. En este fragmento de la entrevista a la revista GQ, describe la dificultad de su trabajo: “Una vez que llegábamos a filmar, desafortunadamente todo estaba escrito sobre piedra, porque literalmente ella (sandra Bullock) tenía muy poca libertad de moverse a la izquierda o a la derecha. Así que teníamos que tener muy claro antes de ir a rodar cómo cada pieza iba a funcionar exactamente”.
El guión no es el fuerte de “Gravity”, cierto. Sin embargo, si se juzga el resultado final, es una pieza de colección. Cuando se hable de CINE, así en letras gigantes, su nombre vendrá al recuerdo. ¿Que es más un Blockbuster que una película de culto? puede ser, pero es un Blockbuster muy digno (me viene a la mente la cursi “Titanic” o el arroz con mango de “Avatar”, como antónimos). Por otra parte, la obsesión del director por el cómo ciertamente influye en el qué. Y eso lo acepta el mismo Cuarón: “Aun cuando teníamos ya toda la tecnología lista para filmar, el personaje de Sandy (Bullock), Ryan Stone, era una página en blanco. Estaba muy abierto a la interpretación, por lo que me tuve que apoyar mucho en su instinto y su talento”. A veces eso funciona a veces no. Aquí se quedaron a medio camino.
Su rival más fuerte: Ninguno
Mi favorito de corazón: Spike Jonze. Simplemente adoro “Her”. Es de esas películas que no olvidas nunca, ni sus paisajes ni los planos en los que un humano (una vez más el camaleónico e insuperable Joaquín Phoenix) se relaciona con una… “grabadora”.
Para mí, es el renglón más difícil, este año. Tenemos actuaciones maravillosas. Algunas sorprenden, otras ratifican buenas carreras y excelentes decisiones para aceptar papeles. Matthew McConaughey (“The Dallas Buyers Club”) y Leonardo Dicaprio (“The Wolf of Wall Street”) son los favoritos. El primero porque – se sabe- la Academia ama a los actores que cambian su aspecto para una interpretación. Cuatro nombres de ganadores como ejemplos: Robert De Niro, Tom Hanks, Chistian Bale y Charlize Theron. Ahora, también es cierto que a Dicaprio lo han obviado demasiadas veces, a pesar de dignas actuaciones, desde “What’s Eating Gilbert Grape” (1994) al presente.
Dos escenas definen a los dos contrincantes. Y ambas confirman por qué están nominados: Ron (Matthew), recordando el momento en el que es contagiado y su desahogo a un lado de la autopista y Jordan (Leonardo), en una larga secuencia de una parálisis corporal por el abuso de las drogas. ¿Quién tiene ventaja? Voto por McConaughey, pues a los 21 kilos que le restó a su cuerpo, le sumó una extraordinaria preparación en lenguaje, expresión y comprensión de un personaje muy complejo. ¿Cuántos texanos homofóbicos, que abogan por los enfermos de SIDA, han existido?
Su rival más fuerte: Si McConaughey y Dicaprio están en la punta, Chitwetel Ejifor (“12 Years a slave”) rematan con fuerza, como en el afiche de su peli. Tras triunfar en los Bafta, la crítica no ve imposible que pueda dar el batacazo. Nunca había visto a un hombre pedir perdón como este actor lo hace en el cierre del filme.
Mi favorito de corazón: Bruce Dern (“Nebraska”). Es una actuación llena de silencios. En algunas escenas ni siquiera se mueve. Como espectador, me hizo sentir el Alzheimer. Todo eso sin dar un segundo de lástima. Inolvidable la altivez con la que maneja su camioneta por las calles de un barrio que le acusa de perdedor.
Dividendo mínimo para Catte Blanchett (“Blue Jasmine”). Al igual que Cuarón, paga miseria a ganador. A sus 45 años redondeará una estupenda carrera, que incluye trabajos tan disímiles como “Lord of the rings”, “Elizabeth” o “The Curious Case of benjamín Button”. Esta vez, de la mano de Woody Allen, se mete en las entrañas de una burguesa que sería un manjar para destripar en un programa de VTV. El descenso a los infiernos, económicos y sicológicos, encuentran en Jasmine un personaje perfectamente creíble. Es, incluso, desagradable. La mitomanía de la protagonista es un reflejo de una sociedad que prefiere mirar al lado ante la inminente corrupción, mientras el dinero entre en casa.
Su rival más fuerte: ninguno
Mi favorita de corazón: Judi Dench (Philomena). El concepto de perdón hecha mujer. Sin maniqueísmos ni exageraciones, Dench suma otro gran trabajo interpretando a una madre que busca a su hijo, sin acumular rencores. Maravillosa actuación, aunque la película sea tibia, ante el radicalismo temático de sus competidores.
5- Mejor actor secundario
¿No se lo podemos dar a todos? ¡Vaya que es difícil decidirse por uno de estos! Para las casas de apuestas, Jared Leto (“Dallas Buyers Club”) no tiene enemigo. Paga 0.8 centavos por dólar apostado. Su más cercano perseguidor es Michael Fassbender ($ 9.00). Y debemos darle la razón, Leto está irreconocible. De hecho vi este filme sin saber absolutamente nada y tardé en ubicarlo. El travesti de Leto resulta interesante no por sus amaneramientos (un cliché explotado en otras películas y que muchas veces fastidia), ni por sus vestidos o terrible peluca, sino por su inteligencia para llevar una relación con el bruto de Ron (McConaughey). Batman y Robin contra la industria farmacéutica. De Fasbbender hablamos al principio, solo agregaría: sería un buen momento para que la Academia reponga haberlo obviado, tras su perfecta actuación en “Shame”.
Su rival más fuerte: Ninguno.
Mi favorito de corazón: Fassbender. Cuando odiamos a un personaje, es porque el actor lo ha logrado. Primera vez que quiero meterle un coñazo a un actor, pero los pantallaplanas están muy caros.
6- Mejor actriz secundaria
Final de fotografía entre Lupita Nyong’o (“12 years a slave”) y Jennifer Lawrence (“American Hustle”). A la hermosa esclava Patsey le podría jugar en contra que es una desconocida y que este podría ser el premio de consolación para la película que dirige David O. Russel. También, debemos decirlo, Lawrence en 2011 interpretó uno de los mejores papeles que he visto, para mujeres, en la excepcional “Winter’s Bone” y perdió. Historia aparte, Nyong’o aparece poco, pero cada vez que lo hace enamora a la pantalla. Es como si una luz la persiguiera y la cámara no quisiera dejarla. Lawrence, por su parte, nos desespera. Si ella tuviera Twitter, sería de las que coloca: Bio “bipolar”. Su enfrentamiento, la Cat fight que protagoniza con Amy Adams, es demasiado erótica.
Su rival más fuerte: Ninguno
Mi favorito de corazón: Julia Roberts. Y me sorprendo porque siempre he tenido a Roberts como a una actriz que se repite, con momentos altos (“Closer”, “Erin Brockovich”) y bajos (“The Mexican”, “Mona Lisa Smile”). Pero, ¿cuántas veces hemos visto a una mujer que opaque a Meryl Streep? Pues señores, eso logra Julia en “Agosto”. Roberts nos entrega el papel más visceral de su vida, con insultos, golpes, ironías… Reza el dicho que lo que se hereda no se hurta. Y lo que hereda es lo que más odia: lo peor de la matrona.
Abiertas las apuestas. Incluso algunas casas no tienen este renglón dentro de las categorías. Así que con el dedo en el aire, navegando por lo visto (y las he visto todas), creo que la pelea será dura entre “Her”, “American Hustle” y “Dallas Buyers Club”. Enamorarse de un sistema operativo; una estafa a tres manos liderada por un hombre con un peinado muy raro y la unión entre un texano homofóbico y un travesti para pelear contra el sistema americano, son ideas muy poderosas, que afortunadamente trascendieron lo escrito y llegaron a la pantalla. Algunas con mucha dificultad, como el guión de Craig Borten y Melissa Wallack, rechazado 86 veces. La participación de Matthew McConaughey fue clave para que el proyecto saliera adelante.
No obstante, sin lugar a dudas que por original, “Her” debería salir airosa. El guión de Spike Jonze asume una preocupación universal actual: el aislamiento del hombre y la dependencia tecnológica. Sin embargo, no se queda allí, sino que parte de esta premisa para explicarnos que toda evolución trae un riesgo. Y atreverse a amar obviamente, lo tiene.
Su rival más fuete: Woody Allen. No olvidemos que es el rey de guiones ganadores en los Oscars y si bien Blue Jasmin, como historia, se queda corta, nunca se puede dejar su nombre por fuera.
Mi favorita de corazón: “Her”. Aquí explico por qué:
http://elpulgarin.tumblr.com/post/73550948582/ella-se-esconde-tras-la-esquina-de-su-sonrisa
“12 years a slave”. Debe ser otra línea del 5 y 6. Paga apenas 15 centavos. Realmente la labor de John Ridley, adaptando la historia original de Salomon Northup, es brillante. Como dato interesante, Salomon, que nunca fue compensado por sus 12 años de esclavitud y cuyos secuestradores no fueron condenados, le narró la historia al legislador de Nueva York, David Wilson, quien la redactó. Apenas había pasado un año de su liberación, cuando la obra salió al mercado y vendió 30 mil copias. El drama producido por la BBC, Philomena ($7.00), es segundo en los pronósticos.
Su rival más fuerte: ninguno.
Mi favorita de corazón: “12 years a slave”. ¿Qué puedo decir? Espero que sea la gran ganadora de la noche.
9- Mejor película animada
“Frozen” es la favorita y ya es una utopía pedir que la genial “Despicable Me 2” la tumbe. ¿Qué vieron en "Frozen"? No lo sé.
Su rival más fuerte: ninguno
Mi favorita de corazón: “Despicable Me 2”. Divertida, sencilla, muy bien dirigida. Sin pretensiones universales ni canciones fastidiosas ("Frozen" es inmamable en este sentido). Un guión sólido y, por si fuera poco, cuenta con una canción de Oscar D’ León en su banda sonora.
10- Consideraciones finales
Pocas veces podemos disfrutar de tan variopinta oferta cinematográfica. Es muy interesante que en 2014, cintas tan personales como “12 years a slave”, “Her”, “Dallas Buyers Club”, “Nebraska” o “Philomena”, estén compitiendo. Me parece que en ese sentido hay un cambio si observamos el costo de las producciones de 2013. Cierto, están “Gravity” y “Capitán Phillips”, mas es una representación muy corta ante las otras obras, de bajo presupuesto. Por último, no deja de ser interesante que Hollywood ponga de moda (una nominación al Oscar es sacar de las sombras producciones que los exhibidores, de otra forma, no tendrían en cuenta) a guiones que cuestionan el sueño americano. “Dallas Buyers Club”, “The Wolf of Wall Street”, “American Hustle”, “Blue Jasmine” e incluso, aunque en menor medida, “Captain Phillips” ponen el dedo en la llaga sobre la ética del poder en las tierras del Tío Sam. He aquí el reflejo de una sociedad que se revisa a sí misma y que a partir del reconocimiento de sus errores, evoluciona.