Hace días que apenas puedo hablar contigo ¿conoces la expresión “cuanto más ignoras más feliz eres?
Bueno estas semanas, he tenido mucho tiempo para reflexionar, me pregunto si es normal sentir esta brecha tan gigante entre ambos.
Ahora que has entrado a tus estancias en la universidad, aunque mi corazón se ha negado a aceptarlo, habita en ti un chico distinto, incluso físicamente, podría mencionar que tienes un cuerpo mucho más lindo y definido debido al entremiento que haces en el gym, tu rostro se alargado, tus pomulos que se han ido marcando y tus cejas gruesas te dan un aspecto mucho más serio,(que incluso mas de una vez me ha hecho pensar que he hecho algo que te ha disgustado), tu sonrisa se oculta detrás de esos aparatos que decidiste ponerte para perfeccionar algo que era sin duda de ti, una de mis partes favoritas.
Ha cambiado también tu forma de ser, antes siempre recordabas las fechas importantes lo cual era increíble porque yo nunca he sido buena haciéndolo, además y sin importar las mil cosas que tuvieras que hacer, tenías siempre un detalle para endulzar mis días, siempre estabas ahí para abrazarme, intentabas cosas nuevas conmigo aunque hubiera mil cosas de por medio.
Ahora bromeas con cosas que me duelen, estas pero no se que contarte de mi que te vaya a parecer interesante, me miras y en tus ojos descubro siempre que me deseas, hacemos el amor apresurados, terminas, e incluso cuando no lo haces me pides que te ayude después, ¿este deseo implica tu manera de amarme? ¿ es demasiado pedirte que me ayudes a calmar los miedos que aparecen una vez que terminas y me dices que te vas?
Hay veces, que mi pena es tan grande, que me siento, cuando te hablo, como si estuviera ahí en el fondo de un abismo tratando de que tu me escuches cuando te encuentras tu en el punto más alto.
Me pegunto si todo esto son imaginaciones mías o es solo que te encuentras en una etapa distinta de tu vida donde yo ya no encajo más. Si el chico tierno, dulce, tranquilo, encantador, sonriente es solamente un fantasma que ya no existe, o que mi mente decidió inventar para menguar mi necesidad de verte como el chico más perfecto, cuando ni si quiera puedes ver, que me siento tan triste últimamente.