Asintió un par de veces, procesando vagamente las palabras de la contraria; ciertamente su atención divagaba entre el licor en su vaso y los diferentes disfraces que desfilaban cerca de ambos, coloridos y peculiares. “¿Dragón?” Reiteró, finalmente llevando su mirada hasta el pálido rostro femenino. “Te queda mejor el vestido de novia, a no ser que el del dragón tenga mejor escote.” Bromeó, aunque si gesto serio evidenciaba todo lo contrario. Tuvo que hacer un esfuerzo para que sus ojos no escudriñaran el recién mencionado y se mantuvieran (en lo posible) a la altura de las facciones contrarias, buscando comportarse cual diplomático caballero. “Reina… ¿Mi Reina? Claro que vale la pena si eres mi reina, reina en el Norte, reina… Reina en todo sentido.” Sus palabras se desprendían sin demasiado sentido, con la comisura derecha de sus labios alzada, entretenido. “Vale, no me molesta quedarme con la duda.” ¿Qué más daba? De cualquier forma no iba a conocerla. Su vista vagó por todo el recinto, acomodándose sobre la botella mencionada que entonces salió a colación, sus labios formaron una línea recta y le otorgó un gesto afirmativo. “¿Quieres embriagarme? Porque no hay que poner tanto esfuerzo…” Otra broma antes de aproximarse a la botella, sosteniéndola por el cuello para extenderla. “Damas primero.”
Ladeó el rostro tras escucharlo hablar, la mirada de Emily paseándose hasta posarse en la, quizá, no tan marcada “V” que aquel vestido de novia dejaba a la vista. ---Pues te diré que en definitiva este vestivo me favorece--- comentó, todavía enfocada en la zona ya mencionada. Movió el rostro hacia ambos lados, esperando con dicha acción poder obtener un nuevo ángulo que le diera una mejor perspectiva. ---Aunque en sí la mayoría se debe al maquillaje. He colocado un par de sombras en medio y en los puntos más visibles--- se señaló. ---Quería crear un efecto realista, porque ¿has visto fotografías de la Emily real? Yo soy muy delgada en comparación--- agrandó los ojos y permitió que una risa se escapara de entre sus labios, segundos más tarde sus orbes enfocándose de nueva cuenta en las facciones ajenas. ---No lo sé, no me terminas de convencer. ¿Habrá unicornios o dragones?--- colocó los brazos en forma de jarra, esperando a por una respuesta que lograra convencerla. ---Pero si seguramente alguien ya se me adelantó, ¿no?--- alzó las cejas y dibujó una sonrisa en sus labios. La misma se desvaneció cuando se le ofreció la botella, Emily tomándola entre sus manos sin dudarlo un momento. ---Está bien, pero no se te olvide contar el tiempo, eh--- lo señaló con el índice antes de sacar la tapa de la ya mencionada y permitir que sus labios se colocaran cerca de la entrada. Cuando posicionó la botella en un ángulo favorecedor, el líquido comenzó a salir a una velocidad impresionante.















