10 cómics que me han gustado este año 2018
Este 2018 ha sido un gran año de publicaciones interesantes que he disfrutado de su lectura, aunque no todas las que aparecen sean de este año. He seleccionado estos 10.
ARSÈNE SCHRAUWEN de Olivier Schrauwen Fulgencio Pimentel, 2017
Una de las novelas gráficas del pasado año según la gran mayoría de prescriptores comiquiles: revistas, blogs, críticos y aficionados en general. Y no decepciona en absoluto. Para mí, superó toda expectativa. En «Arsène Schrauwen» se narra la historia del abuelo del autor, ambientada en el declive del imperio belga, un joven Arsène se embarca a una colonia tropical donde le esperará su primo, una especie de aventurero/emprendedor/flipado que proyecta una nueva ciudad, la ciudad del futuro en medio de la selva. Una vez en su destino, le recibirá su primo y la mujer de éste, de la que desde ese mismo instante Arsène sentirá un flechazo. A partir de aquí se sucederán un desfile de situaciones turbadoras y personajes inquietantes. En todo momento, la distancia entre lo real y lo ficticio, lo terrenal y lo soñado, se estrecha hasta tocarse, mezclarse y crear un mundo fascinante en lo narrativo y alucinante en lo gráfico. El estilo de Olivier es rico en recursos a pesar de un dibujo de apariencia poco elaborado, en el que se va alternando constantemente del rojo al azul y de lo simple a lo complejo. Siempre al servicio de lo que el momento requiere: personajes sin rostro cuando el protagonista no presta atención a ellos, textos que se desvanecen cuando éste se abstrae, sustitución de la imagen del protagonista como metáfora – esos momentos de Arsène convertido en asno cada vez que se excita sexualmente -, etc., hacen de la lectura algo tremendamente estimulante. Se dice en la contraportada que la historia es algo así como un rito iniciático, que recuerda a grandes novelas como «El corazón de las tinieblas» o «Viaje a través de la noche». Es posible. Lo que sí está claro es que es de esas obras que poseen un mundo propio, llena de misterios en cada página y que se te quedan pegadas a la piel.
YO, ASESINO de Antonio Altarriba / Keko
Norma Editorial, 2016
Enrique Rodríguez es un catedrático de Arte que esconde un asesino en su interior. Un asesino que no puede dejar de matar, que lo hace por placer y que no se considera a sí mismo un asesino en serie, sino una especie de ejecutor de un arte; el arte de matar como disciplina en la que consta de varios factores como estudio de hábitos, minuciosidad, coartadas, paciencia o ejecución, así como el desproveerse de toda empatía con la víctima.
El protagonista vive su mejor momento profesional; reconocido por sus colegas, su carrera está en pleno ascenso: charlas, conferencias, artículos, libros, viajes... Todo ello le da la coartada perfecta para ejercer su afición, su arte. De Vitoria donde reside, a Madrid, Paris, Salamanca o Valladolid. En cada viaje, en cada ciudad, nunca deja pasar la oportunidad de asesinar.
Pero su estatus se tambalea, su separación matrimonial, las luchas intestinas en su departamento y el lío sexual con una alumna, hace que cometa errores y su impunidad se vea trastocada.
Altarriba, uno de los grandes guionistas patrios - El arte de volar, El ala rota -, en comandita con Keko, un dibujante muy personal pero sobrio, tejen aquí un cómic oscuro en el que indagan en lo más turbio del alma humana, muchas veces hecho ya pero no por ello deja de inquietar, incluso incomodar.
En blanco y negro salpicado solamente del rojo sangre, algo recurrente pero efectivo. Mezcla también de dibujo y paisajes urbanos en fotografía quemada, integrándose en un todo más realista.
SAVE OUR SOULS de Felipe Almendros Apa Apa Cómics, 2009 Muy grata sorpresa. Llevaba tiempo con ganas de leer algo de Felipe Almendros, especialmente el «VIP», pero tenía ciertas dudas por tener apariencia de ese tipo de obras que prioriza un estilo rompedor en detrimento del contenido, además de ser un tocho importante. Por eso me decanté por este «SOS», por ser más breve y tener una sinopsis atractiva. Y me gustó mucho. Cómic autobiográfico, narra su viaje a México con su madre para acompañar a su hermana a punto de dar a luz, en la ciudad de Colima donde reside. Un viaje que se prolongará más de la cuenta y terminará con una estancia de cinco meses. Allí se dedica a pasar bastante de su familia y aprovecha las mañanas para dar vueltas con el coche por la ciudad. Conoce a un grupo de adolescentes que tienen una banda de hardcore - Stop our suffering - y 'lo hacen' amigo suyo. Aquí está la clave del asunto: el autor se muestra a sí mismo como una persona inmadura, egoísta y pusilánime, que nunca tomas sus decisiones sino que se deja arrastrar por los demás, y los chavales, ante lo exótico de conocer a un tío de Barcelona, que además porta una camiseta de un grupo que ellos admiran, lo toman como amigo-chófer-cámara, haciendo de él un pandero. La historia está muy bien contada y fluye de maravilla. Narrada a través de un chateo con un amigo donde éste se convierte en espectador presente, es decir, desde el inicio hasta el final aparecerá en todas las viñetas como una especie de presencia pasiva en la que hace observaciones y comentarios con el protagonista. El dibujo es feísta pero tremendamente comunicativo y expresivo. Casi siempre con la misma estructura de ocho viñetas por página, a veces introduce varias dentro de una misma, creando metaviñetas de un modo muy natural. En ocasiones abigarrado, otras minimalista, contiene hallazgos muy interesantes como ciertas abstracciones dibujándose a sí mismo con cara de perro cuando está excitado, momentos de euforia cabalgando el burro con alas, o la magnífica escena de la masturbación. Las diferencias culturales, los personajes... ¡es un cómic muy divertido!
RÖHNER de Max Baitinger
Fulgencio Pimentel, 2018 Röhner es el amigo incómodo que se presenta en casa del protagonista para pasar unos días - no queda claro cuántos -, cosa que poca gracia le hace al anfitrión, una persona maniática y con tendencia a la soledad, y además conociendo la peculiar personalidad del invitado. O mejor dicho, del apalancado. Una vez asentado, la historia se completará con una tercera persona, la buena vecina Dings que se encargará de aliviar la pesada carga de Röhner. Pero lo realmente interesante del cómic es su grafismo y su manera de contar. Con un pie en la vanguardia y con un estilo tremendamente original y estimulante, compone un relato único con una forma de dibujar que más bien es delinear, en blanco y negro: figuras geométricas, perspectivas isométricas -y cónicas-, desarrollos de planos, profusión de objetos decorativos, ensimismamientos y hallazgos estéticos originales - ese paseo en bici, o algo tan simple como el sacar un libro de una estantería-. En fin, una gozada gráfica. Mención aparte también la traducción a cargo de Esther Cruz Santaella, ya que me pareció muy interesante y oportuna: una por reproducir un lenguaje de jóvenes de una manera natural saliéndose de tópicos, y otra por darle un sutil sabor andaluz - esos maravillosos mijita o repellar-. Detallazo de la editorial, por cierto, el incluir al final su biografía junto a la del autor. En conclusión, es posible que Röhner sea uno de los cómics del año, a tenor de su contenido y de lo leído sobre él. Y no exageran.
RUBBER FLESH de Miguel Ángel Martín
Reino de Cordelia, 2018 Publicado originalmente por entregas en la revista El Víbora en los años 90 y reeditado al completo este año, narra la historia de Mónika Ledesma, una progamadora en una empresa de ciber-entretenimiento que sufre un grave accidente y que alguien, misteriosamente, le inyecta un componente que le salva la vida y la cambiará para siempre: la biosilicona. Su cuerpo sufrirá poco a poco transformaciones hasta darse cuenta, accidentalmente, de que éste es capaz de regenerarse. Y a partir de esa premisa se sucederá toda la trama. Una trama en la que se mezclará la ciencia-ficción, el thriller, biotecnología... Una historia desbordante de imaginación, no exenta de violencia, sexo explícito, con un tratamiento extravagante de ello a veces y, a la vez, justificado. En el aspecto gráfico llama la atención la línea clara, colores y formas suaves, arquitectura futurista y aséptica que choca con lo gore, lo violento y, por momentos, lo humorístico. Es interesante también el tratamiento de los personajes y el tono narrativo. Mónika es una chica joven, talentosa y atractiva, independiente, dueña de su vida y que hace y deshace a su antojo sin rendir cuentas a nadie, tanto laboralmente como sexual o afectivamente. El autor dota a la protagonista de esos rasgos de corte feminista sin alardes o condescendencia, dándole una gran personalidad y seguridad, sin ñoñerías, de apariencia fría pero no carente de afectividad. Mónika mola mucho. Un cómic del que disfruté de su lectura, por lo estimulante del relato -imaginados mundos futuros llenos de posibilidades, entre otras-, por lo atractivo del dibujo y el personalísimo universo del autor. Dios bendiga la imaginación y creación -retorcida a veces- de gente como él porque hacen del mundo un lugar guay. Por lo menos para mí.
LO QUE MÁS ME GUSTA SON LOS MONSTRUOS de Emil Ferris Reservoir Books, 2018 Una de las novelas gráficas del año casi por aclamación, tanto por parte de la crítica como del público, convirtiéndose casi en un clásico instantáneo y que poco más o menos ha supuesto una conmoción en el mundillo comiquero. Y las razones para ello son comprensibles a tenor de lo que esta enorme -y no solo en tamaño- obra abarca. Karen, la protagonista, es una niña de 10 años que vive en el Chicago del año 1968, obsesionada con los monstruos y que trata de averiguar el asesinato de su vecina Anka Silverberg, una mujer de pasado atormentado y superviviente del holocausto nazi. La niña Karen, de clase humilde, apestada en el colegio y víctima de acoso escolar, siente una atracción por las revistas pulp y las pelis de terror de serie B, y es ahí donde encuentra refugio y evasión, en un mundo de monstruos ficticios pero buenos, huyendo de los reales que son los que realmente dan miedo. También encuentra refugio en su hermano Deeze que la introduce en el mundo del dibujo y el arte. Eso, y en su olfato detectivesco. Ella, dibujada a sí misma con forma de hombre-lobo, decide investigar por su cuenta la muerte en extrañas circunstancias de su vecina Anka. La historia en sí ya atrapa, donde lo detectivesco, los personajes con sus cargas, su pasado, sus matices y la agitación político-social de aquellos años se mezclan, a ello hay que sumarle su narrativa, la manera que la autora va desarrollando las viñetas que no son tales, sino dibujos, esbozos, anotaciones, a veces hiperrealistas, otras deformes, siempre dibujadas a bolígrafo, jugando con los colores y sobre hojas de libreta a modo de diario -de hecho, se conservan las líneas guía del papel pautado-, así como las anillas de la libreta. Una obra enorme, no solo por su tamaño -más de 400 páginas- sino por sus múltiples lecturas: social, thriller, racismo, acoso, inadaptación, la necesidad de sobrevivir en entornos hostiles... Recomendadísima. Por cierto, habrá una segunda entrega, supuestamente el próximo año.
THE PRIVATE EYE de Brian K. Vaughan / Marcos Martín / Muntsa Vicente
Panel Syndicate (edición digital), 2018
Los Ángeles, año 2074, la red y la nube estallaron años atrás dejando libre toda la información personal de la población mundial, su privacidad, su vida al descubierto. Ello hace que la población se vuelva extremadamente celosa de su intimidad y lo privado pase a ser el bien más preciado. Desde entonces, internet no existe y el cuarto poder - y la televisión como espectáculo de masas - se convierte en el primero. El protagonista de esta historia es P.I., el acrónimo de Patrick Immelmann, que a su vez es seudónimo, es un paparazzi que trabaja como detective privado, encargado de investigar la muerte de una chica vinculada a una organización que pretende restituir internet de nuevo en el mundo. Un mundo distópico en el que internet es algo antiguo y dañino, algo que la sociedad rechaza y de lo que huye como gato escaldado. Es por eso que la gente para proteger su identidad usa disfraces, máscaras, avatares y seudónimos. Lo analógico cobra valor y lo digital es lo viejo, lo banal, lo embrutecedor. Aguda y nada complaciente lectura de la actualidad de una sociedad pretendidamente hiperconectada e informada y, a la vez, adocenada y alienada. El dibujo es una maravilla, con unos diseños de personajes atractivos y originales, un paisaje urbano futurista exuberante y precioso - en contraposición a ese Los Ángeles futurista oscuro y opresivo que se suele mostrar en películas como Blade Runner, Terminator, Días extraños, etc. -, una composición de viñetas de acción que cautivan y unos colores que no son de este mundo.
Escrito por el premiado guionista norteamericano Brian K. Vaughan, y nuestros Marcos Martín a los dibujos y Muntsa Vicente como colorista. Publicado originalmente por series y en digital en la plataforma Panel Syndicate -en donde se publicó también el maravilloso ¡Universo! de Albert Monteys-, una web propiedad de los autores en la que el lector elige el precio que quiere pagar, como si no quiere pagar nada, allá cada cual con su conciencia. Debido a su éxito, se publicó posteriormente en papel (en España a través de la editorial Gigamesh). En definitiva, qué decir de este cómic multipremiado... Un comicazo de obligada lectura.
EL ETERNAUTA - Edición Remasterizada - de Héctor Germán Oesterheld / Francisco Solano López Norma Editorial, 2018
Uno de los clásicos indiscutibles de la ciencia-ficción mundial reeditada y remasterizada por Norma Editorial. Una epopeya universal desde lo local. Ambientada en el Buenos Aires de principios de los 60, el libro narra la invasión alienígena llamada los Ellos. Una explosión llama la atención del protagonista Juan Salvo que juega una partida de cartas con sus amigos. De esa explosión emana una extraña nevada que será fatal para todo aquel que entre en contacto con ella, ya que le espera una muerte por envenenamiento. De ahí que los protagonistas de la historia se refugien en casa y fabriquen unos trajes a modo de buzo para protegerse de la ella cada vez que salen al exterior para buscar provisiones para su supervivencia. Y de esos trajes, también, deviene la icónica imagen de la portada del cómic. Influenciada por La guerra de los mundos de H.G. Wells, el cómic relata la épica de una resistencia contra la invasión alienígena, de la que los autores van desgranando gota a gota, sabiendo mantener la tensión del relato en todo momento, dosificando los peligros y manteniendo siempre la expectación. Personajes cada vez más singulares; primero los cascarudos, luego los gurbos que son dirigidos por los manos que a su vez también controlan a los hombres-robot –hombres abducidos por éstos y que los manejan a su antojo cual ejército de zombies-, y que a su vez los manos son manejados por los verdaderos protagonistas de la invasión: los Ellos. La estructura, cual ‘caja china’, es circular. Desde el inicio del relato en el que el Eternauta, como viajero del tiempo y de toda la eternidad, se le aparece al guionista trabajando en su despacho y que le sirve de narrador, hasta el desenlace final en el que la historia vuelve al pasado, al inicio del relato. Guionizado por Héctor Germán Oesterheld - autor también del monumental Mort Cinder - y dibujado por Francisco Solano López que, sin la espectacularidad de Alberto Breccia, su dibujo es en un sobrio blanco y negro, prolijo en detalles y expresivo en los rostros de los personajes, siempre el asombro, la angustia, el miedo, pero sin renunciar a la esperanza de vencer a los invasores. Imprescindible.
POULOU Y EL RESTO DE MI FAMILIA, de Camille Vannier Sapristi Cómic, 2018 Irónico, mordaz, malicioso, desvergonzado, divertido. Así es este libro de la autora parisina afincada en Barcelona en la que relata la historia de su familia centrada en la figura de su abuelo materno Poulou. La historia nace, según cuenta Camille, a raíz de la aparición de una caja con cartas de amor escritas a lo largo de varios años entre sus abuelos. A partir de ese hecho se interesa por sus vidas sometiendo a su madre a un intenso interrogatorio, y de esa investigación es lo que podemos leer. Desde sus tatarabuelos, hace un recorrido genealógico somero para ponernos en situación y llegar al objetivo final que es el abuelo Poulou. Casado ya con Claude, tuvo el golpe de suerte necesario para hacerse rico ya de joven al comercializar en Francia una patente norteamericana de aparatos electrónicos. Es entonces cuando empieza una vida de bon vivant: vivienda en el centro de Paris, vacaciones en invierno en los Alpes y en verano en Saint-Tropez. Obliga a Claude a renunciar a su carrera de actriz para dedicarse en cuerpo y alma a ser la señora de y a vivir como buenos burgueses. Vida de lujo: barcos, fiestas, apertura de restaurantes con éxito, negocios prósperos… hasta que llegan las peleas, su tacañería, sus amantes - de él primero y de ella después; por venganza - , hasta ir descarrilando poco a poco económicamente al embarcarse en proyectos cada vez más absurdos. La autora narra la historia de su familia sin paños calientes, nada complaciente, cosa que imagino no le sería fácil. La secuencia de páginas no es la clásica de viñetas sino que se asemeja más bien a un libro ilustrado, llenando las páginas de dibujos, textos, interjecciones, acotaciones, etc, jugando con apenas tres colores, haciendo un todo como de diario o cuaderno de viaje. Una forma también de involucrar al lector a algo tan íntimo como el relato familiar.
EL AZOTE DEL TERROR: C.A.U. de Benjamin Marra
Autsaider Comics, 2016
Después de los atentados del 11 de septiembre, el entonces presidente Bush crea un grupo secreto de agentes especiales para la lucha contra el terror, llamados C.A.U. (Comando Antiterrorista Unipersonal), con licencia para actuar al margen de la ley por un fin superior, salvar al país - y al mundo- de los malos.
Básicamente ése es el argumento de este cómic delirante y descojonante, de estilo retro ochentero tanto en su estilo gráfico como parodia del cine de acción de aquellos años. Mitad sátira, mitad desbarre, la historia y la manera de contar se empapa tanto de ese estilo que uno no sabe hasta qué punto el autor está de cachondeo o en serio. Y lo mejor de todo es que da igual, hace que te descojones en ambas direcciones. Es como Rayuela de Cortázar, pero sin pretensión ninguna.
Por un lado, tenemos una crítica a esa obsesión enfermiza de la política exterior estadounidense de imponer e influenciar en el panorama geopolítico internacional. Por otro, el parodiar esa solemnidad, ese henchirse de unos elevados valores democráticos que para ellos parecieran innatos y que luego en la práctica ya...cof cof. El propio Marra reconoció que el detonante de la creación del cómic fue la visión del tráiler remozado de uno de los clásicos del cine cutre-flipado ochentero "American Hunter", protagonizado por el hijo de Robert Mitchum.
En el cómic tenemos de todo y mucho más: acción por un tubo, dibujos superguays con perspectivas y proporcionas reguleras, violencia gratuita, sexo más gratuito aún, buenos y malos, diálogos absurdos y que no vienen a cuento - de hecho, una de las cosas más divertidas es esa redundancia entre el texto y el dibujo -, bisexualidad, homosexualidad, transexualidad y mucho fumeteo. Nicotina y sangre, tiroteos, explosiones, tías jamonas... De todo eso hay, más que en botica. Ah, mención aparte la traducción, engrandeciendo más si cabe la inmensidad de la obra.
En definitiva, es El Azote del Terror un Everest del noveno arte, una obra que hace de las películas de Chuck Norris, Stallone, Charles Bronson o Van Damme unas comedias románticas de esas de Meg Ryan o un musical de princesitas Disney.
[bola extra]: JOSELITO de Marta Altieri
«Joselito el pecador: Algo sabroso» «Joselito el pecador: Vibra muy fuerte» «Joselito el muerto: ¡Sal de mi cabeza, WC!» «Joselito el muerto: Aún ve mis stories»
Webcómic autoeditado (137.rehab)
Serie webcómic publicada en la web de la autora de la que se han publicado estos cuatro números. Todo un descubrimiento. Un cómic creado para el medio -la web-, que aprovecha un montón de posibilidades y abre un abanico enorme a la hora de relatar y que fuera de él sería imposible de reproducir dado sus características. Joselito, un personaje inseguro y con tendencia a la depresión, llega a casa de Lorenzo que le dará alojamiento y trabajo. Saldrá de marcha con su primo que le presentará a una chica, Wendy Carmen, de la que se enamorará. Lo novedoso es el estilo: viñetas que se deslizan haciendo scroll, animadas con GIFs, dibujos que parecen hechos con el Paint, capturas de pantalla, emoticonos e incluso con banda sonora, insertando un vídeo de Youtube. Escrito en jerga sevillana, lenguaje millennial y recreando la forma de escribir en un chat, el cómic resulta al final un compendio de recursos narrativos rompedores con el estilo clásico, que abre camino a nuevas formas de leer una historia y que, para mí, ha sido una sorpresa agradable de descubrir. Link al cómic: http://137.rehab/comics-gratis/2018/joselito/
Roberto Barata
Diciembre, 2018
















