Vestigio Casi no queda rastro de las terrazas de cine de verano que desde finales de los cincuenta hubo en Alcalá de Henares. La primera sala fue, según recordaba Pedro Ballesteros en "Alcalá y el cine" (publicación agotada de @alcinefilmfest ) abrió en la calle Cid Campeador en 1959, conocida como la Cisneros. El espacio fue con el tiempo La Paloma, mítico bar donde muchos disfrutamos de inolvidables conciertos. Después vendría la Terraza Cervantes, en Diego de Torres. Y la terraza del Teatro Salón Cervantes, la única que sigue en pie, aunque sin a penas actividad en los últimos años. La Zulema, el Ferraz (el primer cine de verano al que fui, con 4 ó 5 años), o Alegría fueron otras de las terrazas que fueron abriendo en diferentes barrios de la ciudad. También el cine Real y el Olimpia, otras dos terrazas que abrieron en los años sesenta. La foto, tomada está mañana (me dio por pensar que cualquier día desaparece) es de la taquilla del cine Los Olivos, de las últimas terrazas en abrir y cerrar en Alcalá (1980-1988). Allí vi alguna infame película en una época en la que Bruce Lee, Álvaro Vitali o Esteso y Pajares eran algo así como cutres mitos de un país todavía machista y reprimido. Ya solo queda algún vestigio de esos lugares, tan importantes para viejas generaciones, tan ajenos a las nuevas. Y queda, eso sí, Alcine de verano, que recupera esa forma de disfrute colectivo, con cerca de mil espectadores por sesión. Nostalgias al margen y sin idealizar la programación y las condiciones de visionado de antaño, ir a disfrutar de una buena película al aire libre una calurosa noche de julio es una experiencia colectiva disfrutable y feliz. #alcaladehenares #cinedeverano #alcinedeverano #alcalá (en Alcalá de Henares, Madrid) https://www.instagram.com/p/ChXAYKQjV2v/?igshid=NGJjMDIxMWI=









