Sabés exactamente qué dejar afuera del encuadre,
qué curva apenas sugerir
qué gesto detener antes de volverse explicación.
Tu cuerpo no muestra
conduce.
La foto es solo una excusa
Es tu manera de retener la luz
de usar la quietud como trampa
de insinuar un movimiento
que nunca ocurre
pero queda instalado
No esperás el deseo del observador
lo fabricás.
Lo obligás a trabajar
a completar lo que negás
a imaginar lo que tu piel
decide no decir.
Ahí está tu poder.
En esa economía precisa del erotismo
donde no entregás nada
y sin embargo
todo empieza.














