Aristóteles y Dante Descubren los Secretos del Universo: Otras reglas.
Recordar es volver a vivir.
Todos tenemos ese libro que el corazón de vez en cuando lamenta porque lo extraña; ese que nunca dejará de ser una opción para la próxima lectura. Ari y Dante son la historia a la que siempre regresaré conteniendo el aliento aún cuando mis ojos hayan hecho el mismo recorrido cien veces, porque cada vez es diferente, ¿Verdad?
Ya habiendo expuesto un poco mi cariño por esta maravillosa obra de Benjamin Sáenz no queda más que mirar con escrutinio lo inescrutable.
La historia
Contexto
Todo comienza en junio del 87 en El Paso, Texas. Aristóteles es un jovencito de quince años que a penas estaba siendo introducido en las artes turtuosas de ser un adolescente atrapado con una generación que no parece ser la suya y una complicada historia familiar que aún le queda por esclarecer.
Desarrollo
Aristóteles y Dante desarrollan una amistad que es fácil para todos menos para Ari, que se siente constantemente confundido cuando sus acciones no coinciden con los pensamientos en su cabeza de que Dante es un simple amigo, aunque para el momento en que se conocieron, Ari nunca había tenido uno de esos. Y su tormento hacia el descubrimiento de sí mismo se vuelve aún más doloroso cuando las personas a su alrededor contienen secretos que Ari no se siente capaz de descubrir.
Conclusiones y mi opinión
La lectura es más bien ligera, diría que los diálogos son austeros y pocas veces (sino es que nunca) se habla literalmente del significado de los sueños, pesadillas o pensamientos de Ari, que es quien narra durante toda la novela; Lo anterior no es necesariamente un defecto de la novela mas sin duda son sus características más notables. Algo que me permitió ser conmovida por esta historia es la forma en que el autor aborda el proceso interno por el que el personaje principal pasa, logra que el autodescubrimiento y las penas de un adolescente de quince años sean un asunto serio y para nada superficial- desde luego, no porque yo lo conciba de esa forma, pero si es un contraste con la representación frívola con la que suelo encontrarme.
Una cosa que me hizo topar con pared acerca de la redacción es que como mencioné al principio, es bastante austera y al tratarse de una historia romántica la falta de detalles me deja en un limbo entre imaginar dichos detalles por mis propios méritos y la frustración de sentir que las escenas de mayor peso no son más que momentos que duran un milésimo de segundo.
Después de repetir la lectura ciertos detalles se hacen más notables, tales como que la atracción de Ari por Dante es casi súbita pero muy bien disimulada entre los enredos de la incomprensión de sus propias ideas. Además, los personajes secundarios atraviesan por sus propias batallas internas, son tan válidas y sus penas tan humanas que llevan al lector a un momento de reflexión; Si me preguntasen, en la vida no existen buenos ni malos, solamente circunstancias por las que somos afectados.
En conclusión, es una historia encantadora capaz de hacer al lector tomar conciencia de si mismo y las personas a su alrededor, además de que nos ofrece una historia romántica homosexual sin las turbaciones de la homofobia, lo que solamente la hace aun más pura e inocente.
Calificación final: 8/10












