
Kiana Khansmith
I'd rather be in outer space 🛸
YOU ARE THE REASON
Misplaced Lens Cap

izzy's playlists!
NASA

No title available
untitled

@theartofmadeline
Fai_Ryy

Origami Around
trying on a metaphor

if i look back, i am lost
Sweet Seals For You, Always
official daine visual archive
h

No title available
Monterey Bay Aquarium
almost home
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
seen from United States

seen from Bangladesh

seen from New Zealand
seen from United Kingdom

seen from Greece
seen from Iraq

seen from Germany
seen from United States
seen from New Zealand
seen from United States

seen from Türkiye

seen from Germany

seen from Singapore

seen from United States

seen from Iraq
seen from Iraq
seen from United States

seen from Germany
seen from Türkiye
seen from United States
@entrecadenas
“Te veo poco pero te pienso mucho.”
—
Puede que parezca indiferente, y un tanto fuerte. Pero no es más que un disfraz, por dentro soy un mar de lágrimas.
Escritor de sueños
Necesito un cambio,porque la persona que miro al espejo no es la misma que hace un par de años atrás, tienes la mirada más triste y ya no ríe como antes
El día que te vayas, voy a fingir ser tan fuerte que pensarás que jamás me importaste. Y que estaré bien sin ti.
Escritor de sueños
Te estoy teniendo ganas, y de las bonitas.
If you dont want this woman to sit on your face you should consider yourself a jellyfish.
“No me importa quedar como un estúpido demostrando mi amor por ti.”
—
Pueden ser muy grandes las ganas de querer sacarlo de tu vida, pero si aún te queda amor, eso siempre ganará.
Oxidado
El amor no es suficiente.
El otro día dejaste tu celular sin clave sobre la mesita de noche. Entraste al baño, a darte una ducha, y notaste que no lo traías. Cuando saliste, me miraste. Creo que pensabas encontrarme con él en la mano, aprovechando tu descuido para hurgarlo. No lo hice. En lugar de eso estaba, como siempre, soñando despierta con mi vista fija en el techo, ahí, acostada en la cama. Días después, me pediste prestado mi portátil para revisar tus redes sociales. Se te pasó el tiempo y saliste de prisa, dejando todas las sesiones abiertas. Las cerré sin titubear. La semana pasada me dijiste que hacía algún tiempo no te veías con tus amigos. Te pregunté la razón, y te animé a que les escribieras para que acordaran encontrarse. Antes de salir, me aseguraste que sería cosa de pocas horas, que llegarías a casa justo para vernos varios episodios de nuestra serie favorita. Se hizo tarde y no llegabas, así que te escribí un mensaje diciéndote que esperaba que se estuvieran divirtiendo mucho, que te cuidaras, que mañana nos veríamos. Y me quedé dormida al instante. Ayer me pediste que habláramos. Tus ojos se veían tristes, apagados. Me preocupé. Pensé que tenías problemas en el trabajo, o que te sentías mal de salud. En lugar de eso me preguntaste si me sentía bien contigo, si te quería, si quería seguir junto a ti. No me esperaba ninguna de estas preguntas, por lo que fruncí el ceño mientras intentaba comprender. Tú aprovechaste mi silencio para confesarme que habías notado lo del celular, lo de tus redes sociales, lo de mi indiferencia porque no habías llegado a estar conmigo aquel día. -¿Indiferencia?- te pregunté- ¿Eso crees que significan mis acciones? Ay, mi amor -te respondí condescendiente mientras tocaba tu cara con ternura- lamento que te hayan dañado haciéndote creer que la desconfianza, los celos y la posesividad eran amor. No lo son. Mi cielo -te seguí diciendo suavemente-, la paz y la tranquilidad no tienen precio. Eso quiero sentir contigo, eso quiero ofrecerte. Si no confiara en ti, no estaría contigo: he aprendido que el amor por sí solo no es suficiente. También comprendí que si queremos un “para siempre” que nos dure toda la vida, no podemos asfixiarnos, y eso pasará irremediablemente si nos adueñamos de todo nuestro tiempo, de todo nuestro espacio.
No necesito saber tus claves, tus contraseñas, no necesito que cambies tu estado de soltero a “en una relación” conmigo, ni que tengas una foto juntos en cada rincón de tus perfiles. Eso no me dice nada, no me demuestra nada.
Necesito que ames mis rarezas, que no quieras cambiarme, que salgamos los sábados y te quedes los domingos, que me apoyes en mis sueños y me hagas parte de los tuyos, que creas en mí. Yo haré lo mismo contigo.
Eso sí que será un “y vivieron felices para siempre”.
- Psicotinta.