Te echo de menos, tanto. Cuba, madre mía, tierra, amigos, padre. Te echo de menos, rocío de la mañana, aire fresco de los nubarrones de la tormenta, el olor de la lluvia mojada y el cantar de los pájaros a la vuelta del Sol. Añoro tanto el aroma del café paterno en la mañana, del sofrito materno de la tarde. Echo de menos el sonido de tu voz mamá, papá. Perdonadme, que ya tengo yo bastante.















