El Narcisista.
Conocía a Diego de años, y siempre lo vi un chico mono y amable. Aunque muchos de sus amigos siempre me dijeron que estaba equivocada, que Diego no es lo que parece. Y cuánta razón tenían… me encontré con el narcisista, manipulador y mentiroso que siempre me dijeron que era. Ese que cuando consiga lo que quiere ya la tratará mal…
El que se cree superior a todos, y el más listo, cuando le falta cultura. Son educados y victimistas y soltarán esas lágrimas de cocodrilo cuando la situación se les escapa de las manos y no están consiguiendo la atención de su víctima.
Miryam, una chica bellísima, pero superinsegura de sí misma, por hechos que le pasaron en el pasado. Se había vuelto una chica superdesconfiada. Pero, sin embargo, estaba siendo víctima del narcisista sin ella darse cuenta. Todo lo que ella decía o hacía era maravilloso. Si ella decía blanco, aunque fuera negro, Diego le diría: "Tienes toda la razón"…
Diego tenía pareja, pero eso no le impedía querer tener el control de otra chica, porque supongo que 4 años ya era mucho tiempo manipulando y mintiendo a la misma y ya no le parecía divertido, seguramente se aburrió… necesitabas nuevas víctimas más jovencitas, gente insegura a la que manipular.
Todo iba perfecto hasta que en el juego entró una chica inesperada. Alguien que tenía claro lo que quería y lo que no. Alguien que ya lo conocía y no iba a dejar que manipulara a nadie, o eso creía ella. Natalia, Natalia era mayor que Miryam y ya había vivido situaciones en las que sabía cómo iba a acabar toda la historia con Diego y Miryam. Natalia, siempre fue una chica con mucha intuición, pues era una chica PAS.
Natalia, no quería volver a estar con ninguna chica… hasta que conoció a Miryam, quizás fue el querer salvarla, el querer hacerla feliz como nunca nadie antes pudo hacerlo. Pero tenía miedo… había algo en Miryam, que Natalia no se atrevía a dar el paso. ¿Quizás el saber que nunca antes estuvo con chicas, quizás el pensar y si no soy suficiente para ella? O un simple, hay demasiada gente detrás de ella y ella no podía dejar de pensar que nunca me escogería a ella por ser una chica la cual tenga que estar ocultando por miedo a que puedan pensar los demás. Pero la verdad, es que Natalia estaba cada día más y más enganchada a Miryam. Su belleza, su sensualidad, su voz, su risa era algo que la tenía totalmente hechizada…
Pero no todo podía ser perfecto, ya que Diego nunca permitiría que le quitaran su premio, su juguete, el osito que todos querían.
Empezaron los momentos incómodos, los celos, los actos de Diego empezarían a molestar a Natalia y cada vez sería peor, porque él no pararía hasta sacarla de la vida de Miryam. Manipulando situaciones y haciendo que la propia Miryam, empezará a mentir igual que lo hacía él.
Miryam si sentía algo por Natalia, incluso quería intentarlo, dejar que todo fluyera y ver qué pasaba. Cuando estaban a solas, todo eran risas y buenos momentos, pero Diego siempre tendría alguna excusa para acabar estando en medio de ellas. Empezó a convencer a Miryam, que las actitudes de Natalia eran ofensivas y no era buena persona. Típico de manipuladores… apartar a todos aquellos que le estorbe… como quito a su propia novia con sus mentiras. Dejando a la novia en lo típico de ella, la culpable que está loca (tan típico).
Diego y Miryam empezaron a tener comportamientos con acciones que harían que Natalia tuviera reacciones, las cuales él podría manipular totalmente la situación diciendo que vaya mala actitud, que está loca haciendo eso o que miente en otras cosas. Un manipulador en toda regla en acción. Y Miryam, solo vería lo que él le decía, ¿por qué la venda que le creó no le dejaría ver la realidad?
Natalia quería hacerle ver que podía contar con ella, que se estaba equivocando con las mentiras que el otro le estaba haciendo hacer y decir. Que ella, sabía que era eso. Pero ya lo había vivido ella misma estando en su misma situación. Incluso muchísimo peor, ya que ella tuvo que mentir al mundo, porque quien la controlaba a ella era una estrella de Hollywood.
Natalia sentía la impotencia de no poder hacer nada ante la situación, ella solo quería estar con ella, besarla lento, acariciar milímetro a milímetro todo su cuerpo. Hacerle sentir que era especial… que la luna se le quedara corta porque hay todo un universo por descubrir. Pero no siempre los finales son de cuentos de hadas…
Miryam, no entraba en razón, se reía de Natalia. La única persona que en verdad. No la quería por deseo sexual como todos los onvres que la rodeaban. Ella vio más allá, ella quería más con ella. Quería disfrutar de pequeños momentos, de atardeceres en la playa juntas, de viajar con ella, de disfrutar como niñas en parques de atracciones… ella quería verla sonreír y no gemir. Aunque la atracción sexual también era evidente, pero el miedo a lo nuevo no le dejaba avanzar…
Una noche, un amigo de Natalia, confirmó lo que ella llevaba sospechando toda la semana… y es que le estaban mintiendo a la cara. Miryam había caído totalmente en las redes de Diego. Natalia, no podía creerlo, pues ella siempre había creído en Miryam, aun sabiendo el grado de manipulación de Diego. Le hizo jurar y perjurar a su amigo que era cierto lo que me estaba contando y aun así decidió ir a verlo con sus propios ojos. Porque Natalia siempre puso la mano en el fuego por Miryam de que la creía en todo lo que le dijera. Pues cuando la conoció, lo primero que le dijo fue: "Tranquila, a mí no me tienes que pasar fotos, demostrándome nada". Si me mientes, será tu problema.
Natalia llegó al lugar, donde le dijeron que estaban todos y llamó a Miryam, pero esta no cogió el teléfono y le mandó un mensaje, donde decía: "No puedo cogértelo, estoy en casa con mi mamá durmiendo"… En ese mismo instante, Natalia sintió que se rompía algo dentro de ella, pero sacó su mejor sonrisa y le dijo que la separaba a que saliera porque sabía que estaba dentro…
Seguramente, mientras esperaba fuera, el que mandaba los mensajes desde el móvil de Miryam fuese Diego. Pues no paraba de reírse de ella y Natalia, aun así con toda la calma del mundo, seguía esperando a verla
Y llegó el momento… salieron juntos y se la llevaba corriendo, por otro lado, pensando que no los verían. A Natalia se le aceleró el corazón, fue detrás de ellos y frenó a Miryam, sujetándola del pantalón. Le preguntó si podían hablar, pero el manipulador no iba a dejar que eso pasara y fue él, el que contestó con un no es el momento y seguían avanzando. Natalia no pudo contenerse más y exclamó: contigo no estoy hablando.
Cogió a Miryam y le dijo: "igual que en su día hablaste con él, ahora vas a hablar conmigo..."
Natalia le explicó que a ella no tenía que mentirle, ni ocultarle nada. Porque si realmente quería algo con ella, era tan simple como que siempre en todo momento le contara la verdad. Si quería salir con sus amigos sola, no había problema. Si quería algo con el narcisista, solo tenía que decírselo y, aunque le doliera, ella se iría y dejaría todo el camino libre. Pero Miryam seguía en su mentira de que ella llegó más tarde… que sí estaba en casa… pero no pensaba en que Natalia no podía adelantarse a los acontecimientos. No podía ir a un lugar a ver si estaba, porque le dijeron que estaba dentro y por eso fue. Así que ella no podía llegar más tarde. Y las mentiras seguían, como el perro que se muerde su propia cola. Había entrado en bucle y era mentira tras mentira.
Cuando Natalia sabía toda la verdad ya. Sabía todas las veces que les mintieron, sabía quién era cada persona que intentaban decir que eran otras… y tras ver que no iba a decir ni una sola verdad, decidió dejarles ir, porque sabía que es muy complicado contar la verdad, cuando no has parado de mentir
Pero justo en el momento en que Natalia iba a subirse al coche de un amigo… el amigo le avisó que pasaba algo. Que fuese a ver qué estaba sucediendo, pues en vez de irse en el coche de los amigos de Miryam. Se iba andando a solas con Diego…
Natalia, no quería ir detrás porque si iba andando, sentía como si los persiguiera y tampoco quería encontrarse una escena que le acabara de partir por dentro, pues sus dudas, tras tantas mentiras, ya podían pensar que todo lo que le contó la novia del narcisita podía ser verdad.
Subió la calle por donde ellos se marcharon y en la esquina se encontró con Diego, apoyado en un coche y a Miryam llorando. Natalia no podía comprender nada. Se acercó con miedo, preocupación e incertidumbre… preguntó qué pasaba a Miryam, y Miryam rompió más en llanto. Diego de inmediato la abrazó, sin dejar opción alguna a Natalia de poder cogerla, abrazarla y decirle: "No te preocupes, sea lo que sea, estoy aquí contigo". Diego, siempre en medio con su pensamiento de ser superior al resto. Diciendo vete, no es el momento. A lo que Natalia de nuevo tuvo que contestar, te he dicho que no estoy hablando contigo.
Los minutos se hacían eternos al no poder hacer nada, y Natalia, moría de ganas de apartar al otro y decirle: ¿quieres dejarla ya pesado? Que, hasta que no has conseguido lo que querías, no has parado. Pero se contuvo. Y solo intentaba acariciar a Miryam, intentando que se calmara, preguntando una y otra vez qué pasaba…
Nunca obtuvo respuesta… Diego mandó mensajes para que fueran a recogerlos… y cuando llegó el coche del amigo, empezó a decir: ¡venga, venga, vámonos!… Natalia, ya harta de la manipulación de Diego sobre Miryam, volvió a exclamar: ¡quieres dejar de mandar en ella! ¡Que pareces su novio!!
Miryam, con su cabeza agachada, y Diego, abriéndole la puerta del coche, se subieron al coche, dejando a Natalia en medio de la madrugada lloviendo en un polígono que a esas horas pocas personas podían pasar por allí…
Natalia, totalmente descolocada, sin entender por qué lloraba de esa manera, la chica que le estaba mintiendo a la cara... llamó a su amigo para ver si ya se había marchado… él le acompañó todo el camino al teléfono, porque ella no quería que bajara a por ella. Llegó a su casa, totalmente empapada por la lluvia, se metió en la cama y le mandó un último audio a Miryam. Donde le contaba su decepción con todo, que cada vez eran más cosas las que salían a la luz sin ni siquiera ella pedirlo. Y más le rompían el corazón. Porque ella había apostado todo por ella, hasta dejó de pensar en la persona que ella más quería, porque Myriam estaba conquistando poquito a poco todo de ella y no lo entendía, porque ni siquiera nunca tuvieron ese beso que podía haberlo cambiado todo. Donde Miryam sintiera que sí quería más con Natalia.
Pero Miryam no le contestó…
Al día siguiente, Natalia, seguía esperando en casa con flores que le compró días antes y nunca le entregó. Junto a una nota que decía: "LO SIENTO. Sé que puedo ser un poco intensa y que a veces la rabia habla por mí. Pero se me da mal querer a medias. Nadie me ha hecho sentir tantas emociones al mismo tiempo. Y sigo queriendo que todo fluya, pero soy muy impaciente, porque no sé qué puede pasar mañana. Así que siento estar pillándome de ti. ❤️ Te quiero un poquito".
Natalia seguía y seguía esperando porque esa noche, a pesar de todo, ellas acordaron salir. Pues Natalia, rompió mil planes por estar con la chica Miryam, la chica que tanto le gustaba. Ella solo quería salir, volver a bailar con ella, rozar sus labios y que sintiera de verdad que ella iba a estar para ella, que no tenía que mentir más. Pero, como era de esperar, Miryam respondió a la defensiva, echando la culpa de todo a Natalia. ... Qué si su actitud, que sí su falta de respeto, que sí sus amenazas… Miryam estaba ciega. Y no se daba cuenta de que esas reacciones fueron provocadas por sus acciones. Pero, ¿para qué discutir?, si, mientras el narcisista, manipulador y mentiroso, esté cerca de ella, ella jamás podrá ver más allá de la realidad. Así que decidió bloquearlos a todos porque no podía soportar más que todo el rato fuesen ataques hacia ella y sentirse sumamente estúpida por haberla creído en todo momento, por estar días y días llorando sola en casa esperando que ella apareciera por la puerta, con su sonrisa, que la abrazara y le dijera: me he equivocado perdón ninguna hemos hecho las cosas bien, pero quiero seguir intentando todo contigo porque eres tú y no él.
Continuará…
















