Devocional: La mortal comodidad.
A todos los seres humanos les gusta la comodidad y la facilidad a la hora de obtener las cosas. Tomamos decisiones basadas en lo que se ajusta a nuestra personalidad y al nivel mínimo de complejidad que se nos exija. Normalmente buscamos la vía fácil, incluso cuando de ello dependa nuestra vida y la eternidad de nuestra alma.
Queremos llegar a Dios de la manera más rápida y simple posible, sin ningún tipo de compromisos o dificultades hacia nuestra vida. El área espiritual es la que menos solemos atender y pensamos que tendremos tiempo para ello cuando estemos viejos.
Lo cierto es que todos nos hemos desviado del verdadero camino, todos hemos sido pecadores y hemos buscado esa facilidad y Dios lo sabe.
El Señor se refiere a esto en Jeremías 18:15:
Pues mi pueblo me ha olvidado y queman animales en sacrificio que no son nada. Se han desviado de su camino, del camino antiguo, para andar por trochas y no por el camino verdadero.
(PDT)
Nos hemos olvidado de Dios. La humanidad lo ha dejado a un lado para seguir rituales que no conducen a ningún lado. Nos hemos desviado del camino antiguo, de aquel que Él ha trazado para nosotros para andar por atajos que nos alejan de Su presencia.
En este versículo Dios le habla al pueblo de Israel que se había inclinado a dioses ajenos durante años. Ellos ofrecían sacrificios animales a estos dioses y en algunos casos también entregaban a sus hijos para ser quemados.
En la actualidad ocurre algo parecido. El ser humano hace lo que sea para intentar agradar a Dios. Pensamos que por nuestras buenas obras Dios puede tener un buen concepto de nosotros. Practicamos rituales, quemamos incienso, pensamos en que objetos nos darán energía y alejaran los malos espíritus. Hacemos cosas que no son nada delante de Dios tal como lo hacía el pueblo de Israel.
Además de esto, los israelitas dejaron el camino que Dios había trazado para ellos. Él les había hablado muchísimas veces por numerosos profetas y ellos tenían grandes promesas, sin embargo, los judíos decidieron tomar la vía fácil.
De acuerdo con un diccionario secular, una trocha es un sendero angosto abierto entre la maleza y de corta duración en comparación al camino regular.
¿Cuántas veces nosotros hemos escogido el camino corto en nuestra vida espiritual? ¡Muchísimas veces!
Queremos atajos para llegar a Dios, mayormente ignorando nuestra responsabilidad como ser espiritual y pensante. Pensamos que Él ya nos perdonó en la cruz y que podemos seguir en nuestra vieja vida de pecado. Pensamos que Él está muy lejos y que solo nos observa, que podemos hacer y deshacer sin desdén alguno. Inclusive pensamos que Dios no existe. Todo se resume en el camino equivocado. El camino que termina en la perdición.
Pero Dios ya resolvió ese problema porque Él sabía que nos íbamos a extraviar, que somos cómodos y que nuestras acciones no pueden salvarnos. La solución que Él tomó está basada en el amor, en el amor absoluto y sin reservas.
Dios entregó a Su Hijo Jesús para que tomase nuestro lugar en la cruz, para que Él hiciese todo el trabajo que nosotros por nuestra comodidad e irresponsabilidad no íbamos a realizar. Él ya pagó el precio por nosotros y lo hizo todo pero está esperando, esperándote a ti.
Él es el único camino que te llevará a Dios. Es un camino en forma de cruz, un camino estrecho y que solo los valientes como tú puedes atravesar. Él es el verdadero camino, el camino legal para llegar a Dios y es el único que puede darnos la vida eterna, el seguro espiritual de nuestra alma.
Si hoy quieres aceptar la solución que Dios te ofrece por medio de su Hijo te invito a que hagas la siguiente oración en voz alta:
"Señor hoy vengo delante de ti reconociendo que soy pecador, que he buscado la comodidad toda mi vida y que he transitado atajos pensando que puedo llegar a ti. Te pido que me perdones. Te acepto como Señor y Salvador de mi vida. Escribe mi nombre en el libro de la vida y lléname con tu Espíritu Santo para poder vivir y caminar en tu voluntad. Amén."
Ahora que has tomado la decisión correcta es momento de seguir caminando junto a Dios. Tu Biblia es esa luz en medio de la vía que te ayudará a conocer al Salvador y su obra. Puedes comenzar leyendo el Evangelio de Lucas.
Y como Dios es un ser Santo es momento de comenzar a vivir como Él es. Si estás realmente dispuesto a cambiar y a vivir verdaderamente este camino es momento de apartarse del pecado. No es fácil, pero si has creído en Él estoy segura que te ayudará.
Es hora de dejar la comodidad y ocuparse en lo único eterno que tenemos: Nuestra alma.