Hola, ¿cómo estas? ¿cómo esta tu vida? ¿cómo sigue tu papá?
No te voy a mentir, te escribo por que te extraño, te escribo en esta página imaginaria que nunca vas a encontrar, te escribo viendo la letras borrosas por las lágrimas, te escribo un tanto asustada de que entren a mi cuarto y me vean llorar, lo odio.
Siento que nos quedamos a la mitad, ¿tú no? , siento que tengo algo atorado en el pecho que me ahoga, que me abruma, siento que te necesito, algo salió mal y no lo esperaba, aún te quiero a mi lado, y me pregunto si aún me quieres a tu lado.
Tengo que confesarte que te veo de lejos, te observo cómo puedo, veo tu perfil, tus post y me pregunto que pensaras, lo sé, no tienes que decírmelo, no es nada sano pero es inevitable, me pregunto si sería diferente si no estuviera encerrada en esta casa, si tuviera tiempo para salir a estudiar, para salir a tomar aire sin que fuera peligroso. Dentro de las cosas inimaginables jamás pensé que dolería tanto dejar a alguien que amas (sabes que no me había pasado antes) y menos pensé que esa primera vez fuera en medio de una pandemia, el remedio mundial para este dolor, es salir, salir y hacer cosas que te distraigan, conocer gente nueva y no quedarte en tu casa a dejar que tus pensamientos consuman tu vida, pero y ¿qué hace uno cuando no se puede salir de la casa?.
Todo es demasiado confuso, siento que me ahogo, te lo juro, no se que hacer y me gustaría saber que piensas, que sientes, sueles mirar todo de una forma particular, especial, diferente y creo que me serviría esa mirada en mi vida, pero no se yo que te puedo ofrecer, no se que te puedo dar, más allá de una relación rota.
No quería que todo se acabara así, no quería que nos rompieramos, si al caso siempre me imaginé que nos desvanecíamos, que nos desvanecíamos en el aire, y que las cosas simplemente dejaban de funcionar, y decidíamos decirnos adiós, jamás pensé que nos arrollaría el camión de la vida con sus eventos inesperados y desafortunados. Jamás pensé que todo se acabara de forma abrupta y dolorosa.
Aún me pregunto ¿por qué? ¿por qué tomaste las decisiones que tomaste? ¿por qué?, aunque ahora también me pregunto ¿por qué eso es importante?, parece que, después de todo, eso puede pasar a un segundo plano, me siento como una víctima en todo esto y no quiero.
Te extraño, te extraño como no había extrañado a alguien jamás, por eso dicen que duele el cuerpo, se siente como te rasgan el pecho cada vez que aparece algo que me recuerda lo mucho que nos queríamos, cada vez que veo ese show, esas canciones, ese animal o ese dulce que tanto te gusta, cada vez que veo algo que solo puede ser como tú, y duele, duele que no estes aquí para compartirlo contigo.
No quiero ser esa exnovia que vuelve a arruinar el proceso de sanación del otro, solo por que ella no ha podido sanar, o solo por que ella quiere volver, no quiero ser egoísta contigo, por que lo que tuvimos fue demasiado bello, demasiado lindo y no quiero que termine mal, no quiero que termine por un chat, (en realidad no quiero que termine y punto), aunque bueno ya terminó, solo que no quiero aceptarlo.
Quiero guardar lo que tuvimos en una cajita, guardarlo para siempre y recordarlo, con esa tranquilidad que siempre me supiste dar, por eso haciendo un gran esfuerzo le escribo esta carta a la nada y no a tí, así todos los días en el fondo de mi alma esté esperando que me hables, que me digas todo esto que yo no puedo decirte, que me digas “hey te extraño”, pero te conozco y se que no lo vas a hacer, no lo vas a hacer por que así lo sientas tampoco quieres lastimarme, así como yo a tí, y tal vez por que eres más maduro que yo, por que ya has pasado por esto, y tal vez solo estas buscando seguir adelante, organizar tu vida en medio de este desastre, mirar hacia delante, sabes que hay cosas mas duras que perder un amor y que esto se sobrevive. Se y espero que en el fondo también me quieras en tu vida, y que estemos luchando por sanar de la mejor manera para en un futuro volvernos a encontrar, volvernos a ver y ser amigos.