Guarda tu corazón y no descuides tu vida espiritual.
Cuando leemos crea en mi oh Dios un corazón limpio, se refiere a un corazón sin manchas, que no exista en el un poquito de rencor, odio, desprecio, maldad, falta de perdón, etc. Cuando aceptamos a cristo, que morir para el mundo y empezar a vivir para él, entendemos que tenemos que dejar a un lado lo malo para hacer lo correcto, y que somos nuevas criaturas, en donde son reconstruidos nuestros corazones, y donde tenemos un espíritu que nos acompaña y ayuda.
Entonces muchas veces siendo ya creyentes dejamos que algunas veces una molestia pueda crear una acción errónea de nosotros hacia otra persona, que una falta de perdón crea en nosotros un rencor, una codicia crea en nosotros una envidia y la envidia el apartarte de Dios.
En Proverbios 27:19 dice:
En el agua se refleja el rostro, y en el corazón se refleja la persona.
Me encanta esté versículo porque cada quien da lo que en su corazón hay y se verá reflejado en su exterior lo que en su interior hay.
Si en tu corazón hay:
Hay amargura, eso darás.
Hay odio, eso darás.
Hay envidia, eso darás.
Hay rencor eso darás.
Hay malicia, eso darás.
En cambio, si en tu corazón hay para dar:
Amor, eso darás.
Sonrisas, eso darás.
Abrazos, eso darás.
Felicidad, eso darás.
Comprensión, eso darás.
Pero que bonito es, cuando das sin esperar nada a cambio de nadie, si no que le das a los demás como si fuera para Dios.
En 2 Corintios 9:7 dice que:
Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría.
Este versículo no solo se refiere al momento de ofrendar o diezmar, también se trata de cuanto nosotros damos lo que hay en nuestro corazón hacia las demás personas, hacia mis hermanos en la fe, en la familia, en mi hogar, en mi colegio, universidad, trabajo, el entorno en donde estoy. Pero muchas veces decidimos andar mal, amargados, atormentados y hasta llenos de las cosas del mundo, dejando que poco a poco nos apartemos de la presencia de Dios, donde solo se tiene el tiempo para trabajar, estudiar, salir de fiestas, pero no el tiempo adecuado y el que se merece nuestro Dios, nuestra intimidad con el Padre la hacemos hacia un lado, ignorándolo y mientras más nós alejamos el corazón se ensucia, el corazón está vacío, es un corazón roto, amargado, no nós damos cuenta hasta que caemos en profundidad de cuan mal estamos y no le pedimos a el Padre que nós sane, nós de un corazón limpio, uno restaurado, fortalecido y que ame.
En 2 Crónicas 15:2b nós habla sobre que:
El Señor estará con ustedes, siempre y cuando ustedes estén con él. Si lo buscan, él dejará que ustedes lo hallen; pero si lo abandonan, él los abandonará.
Por eso Dios nos manda a estar atentos de lo que nos rodea, de lo que hablemos, vemos, escuchamos y hacemos, por eso tenemos que estar al pendiente de nuestras actitudes, de como tratamos a los demás, debemos estar pendientes de cuando nos encontremos débiles para levantarnos buscar y clamar a nuestro Padre y nos ayude a salir de esa oscuridad, de esa debilidad, de esa atadura que te rodea. No descuidamos nuestra vida espiritual por que es la fuente que nos mantiene cerca con nuestro Padre, así que cada día ora, cada noche ora, clama, escudriña, anhela, ten sed y hambre de saber, conocer, de enamorarte cada día más. No importa los años que tengas dentro del evangelio renueva cada día el amor que sientes por Cristo por que el murió por ti, te da todo lo mejor a ti, está pendiente de ti, de tu los tuyos. ¿entonces por que tu no das todo lo mejor para él?
Hoy te digo, analizate, crea barreras de protección ante lo que te haga apartarte de la presencia de Dios. Guarda tu corazón de toda amargura y maldad y que lo que estés pasando no te haga descuidar tu vida espiritual.
¡Dios te bendiga!💖🙏













