Miseria es postergarte para después por no sentirte capaz, por no amarte. Miseria es rebajar al otro para que tu sentido de importancia personal se vea acrecentada. Miseria es no confiar en el orden natural de todas las cosas. Miseria es quedarte mirando hacia atrás en la queja de lo que no fue, o pudo haber sido. Miseria es culpar a otros por nuestra incapacidad de amar. Miseria es querer atar al otro para no sentir el abandono. Miseria no es ser humilde, es acumular por miedo a la falta, a no tener suficiente. Nos volvemos miserables cuando nos dejamos regir por el principio ilusorio de escasez. Es al dar -y no al retener- que rompemos este hechizo ancestral; es al dar que descubrimos el tesoro que hay dentro nuestro. https://www.instagram.com/p/BtInOcIAlHo/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=ntun8btun0il










