Quiero un emoji para ser un bucow en mi habitación
y decirte que no tengo ni puta idea sobre escribir poesía pero que tengo wi-fi
y soy un recipiente de líquidos
Quiero un emoji para contarte que no soy un hombre aunque tengo pene
y que por eso tengo un pene angelical
Quiero un emoji que sea este poema y todos los poemas del mundo
‘que aquel verano la maga dibujo tu sonrisa en mi vientre
a pesar de que mi vientre esta sordo’
Quiero un emoji de nazgûl para avisarte de que están volviendo a echar el
señor de los anillos en la televisión
y así podamos comentarla en los descansos
consolándonos por no estar allí
Quiero un emoji para cuando te vayas de mi cuarto
después de jugar a los médicos
y te dejes el corazón sobre la mesa
Quiero un emoji para que cuando estemos enfadados
puedas oír el sonido de mis zapatillas
raspando el cepillo de las escaleras mecánicas de algún centro comercial
Quiero un emoji para cuando me abandones
decirle a mi madre que pienso que el brillo de la pantalla es tan intenso que va
a provocar que me implote la cabeza
y voy a llenar mi cerebro con mis sesos deformados
como si se tratase de un coctel raro de esos que te ponen por malasaña
en alguna discoteca vegana
mientras ella me mira con vergüenza
Por eso quiero un emoji que sea mejor que el final de fargo
y que la segunda parte de la película indi de mis sesos resbalando lentamente
por la pantalla del laptop
Quiero un emoji para decirle a mi abuela que son las 3.46 de la madrugada y
solo creo en las ojeras de bunny rogers
y en los calcetines desparejados en medio del piso
Quiero un emoji para contarte que intenté dejar la vida una vez
porque odio tener que dar explicaciones a los demás
y porque no hago planes por anticipado
Definitivamente quiero un emoji que te haga entender que la muerte no es,
y yo quiero morir por accidente en mi cuarto,
porque los accidentes ocurren
Jacobo Lozano (b.1994, Madrid, España) vive y estudia en Madrid. Publica poesía en las redes sociales y en blogs, firmando con su nombre o con el pseudónimo Humano Jake. Entre sus obsesiones se encuentran la Alt Lit, la arquitectura, el feminismo y las redes sociales.