Todo lo que hice por ti.
Todas las veces que te escuche cada que rompían tu corazón.
Todas las veces que estuve para llorar contigo.
Todas las veces que estuve dispuesta a dejar mis planes para estar ahí.
Todas las veces que ignore cada que preferias otros amigos.
Todas las veces que fingí creer tus mentiras.
Todas las veces que puse las manos al fuego por ti.
Todas las veces que me dejaste botada y no te importo.
Y a pesar de eso jamas creíste que necesitaba aunque sea una migaja de tu cariño.
Todas las veces que te necesite y no querías estar para mi.
Ahí aprendí que no importaba cuantas veces te perdonara en nombre de la amistad, tu lo volverías hacer. Y fue cuando comprendí que tu estabas dispuesta a compartir tus mejores días con los demás, pero solo venir a mi cuando te sintieras mal.













