Jálatela en tu casa.
MOMOLAND visitó la Ciudad de México, lamentablemente ser el primer girlgroup en presentarse solas en México quedó opacado por un caso de acoso sexual en el evento.
Como parte de su tour “Fun To The World, 1st Stage”, el grupo de chicas MOMOLAND arribó a la Ciudad de México siendo el primer grupo femenino de K-Pop en llegar al país con un concierto propio.
Sin embargo, la amabilidad y talento de las seis chicas que se presentaron en El Plaza, se vio empañado por un acto de violencia sexual contra una asistente al concierto.
Durante un VCR proyectado en el evento, una asistente de la zona general notó un movimiento extraño detrás de ella, así, se dio cuenta de la desagradable situación en la que estaba envuelta: Un individuo de sexo masculino se estaba masturbando y la había ensuciado de semen. De inmediato, la afectada y sus acompañantes llaman a la seguridad del lugar (Servicios de Protección Privada LOBO) entre gritos de desesperación de la joven, mientras que el agresor, se escabullía por entre el público.
En el link de abajo, puedes ver el clip extraído de la transmisión en vivo por parte del fanclub MOMOLAND - México, donde se puede escuchar la situación:
https://fabs-says.tumblr.com/post/186017134163/video-del-live-momoland-m%C3%A9xico-donde-se-escucha
El mismo fanclub realizó un update donde pedían disculpas por el corte del live debido a la situación
Y también explicaron:
Por su parte, NINSHI Conciertos, la empresa organizadora del evento, dio a conocer lo siguiente en sus redes sociales:
Captura donde se aprecia la respuesta de Ninshi Conciertos ante la situación.
“La seguridad del lugar atrapó a ese terrible tipo y fue llevado por la policía. Lamentamos que exista gente así.” – Ninshi Conciertos.
No hay forma alguna de aderezar o aligerar la situación, no hay qué esconder ni censurar este deplorable acontecimiento que es una muestra más de que las mujeres, en México, no estamos seguras en ningún lugar, ni siquiera en donde se supone vamos a pasar un rato agradable.
Los conciertos de K-Pop en México se han caracterizado por tener en su mayoría, un ambiente familiar y juvenil: Acuden más mujeres que hombres, acuden padres y madres de familia, niños y niñas y teens, de cierta forma los asistentes se sienten más seguros y tranquilos. (Y bueno, que vayan más chicas te hace sentir segura porque es cierto, tristemente por un puñado de culeros, los hombres buenos se ven diezmados).
Sí, no voy tampoco a negar que muchas asistentes a los eventos de K-Pop son individuas groseras y de malos modales, pero eso lo hablaré aparte.
Cabe acotar que hay diversos testimonios de fans que señalan que para este concierto de MOMOLAND, varios individuos de orden masculino en edades de entre 20 a 35 años, realizaron comentarios sexuales referentes a las integrantes y que esto también sucedió durante la venta de entradas para el evento. Pero ¿se limita a los hombres? Ya normalizamos que se avienten calzones a los escenarios porque “que divertido, es cultura latina, no lo tomes tan en serio”, y quizá los idols para no quedar mal no dicen nada malo, pero quizá se sienten tan acosados como se sintieron las chicas de MOMOLAND cuando varios de los asistentes de sexo masculino a su concierto les gritaban cosas desagradables, cosa que también hicieron mientras compraban sus tickets para ir a verlas.
En este sentido, me surge una pregunta: ¿Está bien hacer esos mismos comentarios desagradables a los idols hombres? ¿O por qué lo tomamos con tanta naturalidad? ¿Incurrimos en la doble moral cuando nos molesta que le digan improperios a la mujer pero no al hombre? Eso se puede debatir luego.
Sin embargo, esta situación tan desagradable, NO PUEDE VOLVER A SUCEDER. No puede y no debe quedar impune este estilo de vida que manejan varios individuos, porque por “sus ganas” nos ponen en peligro a todos, vulneran a personas que no tienen porque ser vulnerables ni víctimas de sus “deseos”, porque estos individuos creen que tienen el título para poder hacerlo, para poder herir y lastimar a chicas, niñas, señoras, personas, solo para “saciar sus ganas” porque creen que se los debemos. Pero no, las cosas ya no funcionan así.
¿Tienes ganas? Bueno, jálatela en tu casa.













