Su Yo visible, lo que usted cree ser, no es más que un lugar limitado, ajeno al verdadero Yo.
Por eso las personas tienen mucha dificultad para escuchar lo que el alma está diciendo; intentan controlarla para que siga exactamente lo que ya venían planeando: los deseos, las esperanzas, el futuro, el deseo de decir a los amigos "Por fin encontré al amor de mi vida", el pavor de terminar sólo en un asilo de viejos.















