Esencia del humano en tiempos actuales de crisis.
Articulo de opinión 03/07/2020
Que somos para el mundo, quizá nada más somos pequeños granos de arena en un inmenso mar lleno de movimiento y cambio constante, vivíamos de manera “normal”, hasta que escuchamos de una posible amenaza mundial el “covid-19” este empezó como una ilusión o un problema que por lo menos se esperaba fuera solucionado rápidamente, sin embargo para el día en que estoy redactando estas líneas ya han transcurrido más de tres meses en cuarentena.
Las grandes potencias mostraron la realidad que vivimos en la actualidad, aunque estamos plagados de innovaciones tecnológicas; un ente de carácter diminuto nos arrebató todo aquello que estábamos acostumbrados a hacer, no existe un poder económico en la tierra que garantice un bienestar del todo, vivimos en constante despreocupación y esto fruto de la “normalidad” que creíamos tener.
Los gobernantes de la mayoría de países en el mundo opto por seguir una postura despreocupada y poco responsable, se advirtió por años, era inevitable que esto sucediera por el hecho de nuestro ritmo de vida, entonces ¿Por qué no tomamos medidas para asegurar un bienestar de salud si sabíamos que esta situación nos acosaría en cualquier instante?, simple, la economía no podía parar de un día para otro.
Los países de bajos recursos atienden la pandemia dentro de sus posibilidades, mientras que aquellos territorios más ricos se concentraron más por achacarle la culpa al supuesto origen del virus, cuando se declaró la primera fase por lo menos en México, el gobierno no tuvo en cuenta las necesidades de un país en el cual cerca del 70% de la población trabaja de manera informal, el cierre de negocios trajo una ola de desempleos de inmensa magnitud.
Y esto es lo que paso en la mayoría de países en vías de desarrollo, hubo descontrol total, se hicieron compras de pánico, los muertos en las calles de Guayaquil en Ecuador, o las técnicas rudimentarias para prevención del virus fueron prácticamente poco útiles, al día de hoy 3 de Julio del año 2020 han muerto en todo el mundo más de medio millón de personas a causa de este mortal virus.
Nadie alzo la voz para declararse como el timón que llevaría esta pandemia por el mejor rumbo posible, ni siquiera la OMS que pensaríamos esta sería la primera en pronunciarse al respecto, la mayoría de personas hace su mejor esfuerzo por no salir o salir lo menos posible; pero es casi imposible por el poco o nulo ingreso que se obtiene por medio de apoyos gubernamentales o la poca cultura de cuidado propio que hemos generado en el transcurso de los años,
Nos mandan a la guerra sin armas mencionaba una enfermera Ecuatoriana, sin duda una inmensa razón, ¿dónde ha quedado la compasión y empatía por los grupos sociales más vulnerables?, quizás cada vez más estamos dejando la esencia del ser humano, no tenemos nada para darle al mundo porque nosotros somos el mundo, somos quienes vienen de él y al mismo tiempo lo deforman, lo cansan, nuestras actitudes despreocupadas nos han traído a este momento, momento de reflexión para algunos y de anécdota para otros, pero para más de medio millón de personas significo el momento en donde desemboco su trayectoria vital.










