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ooc.
Maricooooooo. Como es que yo no sabía que había otro venezolano en esta vaina?
Que chiguireo y que no sabías. Bueno marico, rela, ya sabes puesssss.
“No, no te estoy ignorando” soltó un suspiro, mirando a su acompañante por el rabillo del ojo, sin muchas ganas de existir ese día “Es solo que necesito cafeína antes de prestar atención a cualquier cosa o persona que se me acerque, no me lo tomes a mal” dijo distraída, la chica del starbucks estaba colocando su nombre sobre aquel vaso.
“Aunque me encanta molestarte antes de que tomes café, está bien, entiendo el sentimiento” En efecto, lo hacía, pero no tanto por la necesidad de cafeína, sino por los restos de resaca que había en él. El café ahora solo era algo para mantenerlo despierto para sus siguientes horas de clases.
Llevaba horas dando vueltas y todas las casas le parecían iguales, por lo que no le quedaba más remedio que preguntar a alguien. Acercarse a desconocidos no entraba en sus planes, puesto que siempre temía que le reconocieran por los periódicos o algo así, pero estaba cansado por el viaje y su única habitación se encontraba en aquel lugar. Ya había estado allí antes, obvio, cuando fue a ver la universidad en la iniciación, pero su memoria no era del todo buena. —Disculpa… ¿Sabes dónde está la fraternidad de los Ómicron?—. Preguntó a la primera persona que vio.
"Ómicron, ómicron...” Repitió con sus ojos ligeramente entrecerrados. Dio un sorbo al vaso con café que tenía en sus manos. “No estoy totalmente seguro, pero puede que tenga una idea y podría ayudarte, ¿No te molestará perderte otro rato más, cierto? Solo advierto”
–Entre más opciones mejor, supongo– dijo sonriente, de todas formas, si comía siempre en el mismo lugar se terminaría aburriendo. Aunque probablemente en un par de semanas ya estaría acostumbrada a la vida universitaria y terminaría de conocer al menos los sitios de su interés, pero mejor partir desde el principio. –¿Queda cerca ese lugar? Porque estoy famélica– bromeó.
“En definitiva será una mejor opción, no es que tenga algo contra a la comida del Cafetin, pero a veces dudo cuando sacan sus platos sorpresas” Hizo una mueca por mera broma. “Queda cerca, sí y en vez de decirte dónde queda, puedo acompañarte” Propuso “Me llamo Fernando, por cierto”
Asintió lentamente con la cabeza, dando a entender que entendía el razonamiento. Elevó una media sonrisa, divertida por el comentario. “Nicole De La Force. Pero puedes decirme Nikki” continuó, extendiendo su mano para poder estrecharla en un saludo. “Soy su hermana.”
Sus cejas se elevaron al reconocer el apellido de su amiga, y ahora que todo encajaba, sí tenían cierto parecido, al menos en el cabello. Sostuvo su mano, estrechando suavemente la misma. “Es un gusto conocerte, Nikki” Esbozó una sonrisa “Te diría que puedo ayudarte a encontrar a Ivy, pero no tengo idea de dónde está, si te sirve de algo, puedo enviarle un mensaje”
GEMMA and FERNANDO at IVANA’S party.
‘ a mi pequeño scooter.’ recalcó. ‘ tiene que ser directamente proporcional a la altura de uno tu eres grande, tienes la range. es lo justo.’ encogió sus hombros, soltando una pequeña carcajada. frunció el ceño al escuchar al rubio y le miró. ‘ ¿traes a todas aquí, eh?’
"Pequeño scooter" Negó nuevamente, burlándose de la chica "He visto a chicas más bajitas que tú con autos así de grandes y se ven muy bien" Aseguró, tomando asiento en una de mesas plegables "A todas mis amigas, en efecto, no te mentiré, me gusta que conozcan cosas nuevas"
El rostro de la pelirroja giró en torno al recién llegado. Observó su porte y después trató de averiguar si le conocía de algo, pero no. “Podría preguntar lo mismo” no es que no quisiera proporcionarle la información acerca de su relación con Ivy, solo que el hecho de ser tan directo en la pregunta, le obligaba a sí misma a imponer cierta distancia y esperar a ver de quién se trataba. Quizá solo se divertía a su costa, a saber.
Estuvo a punto de replicar, más sin embargo, la chica tenía razón. "Soy un amigo de ella" Empezó a explicar, después de todo, le daba igual, no es como si aquello fuese un secreto "Fernando Villarroel" Se presentó finalmente "Ahora, ¿Me dirás quién eres? Me siento así como el recepcionista de Ivy" Decidió bromear un poco.
“ Será de tus ganas de sacarme del camino “ replicó de nuevo. “ Eh, no me hables así, chamito. Ahora quiero mi chocolate “ dijo, sonriendo un poco más amplio. “ ¿ Sí ? Pues antes de eso ya tendrás un ojo morado “ aseguró. “ Siento que voy a vomitar tus pies, oh señor juez Dios todo poderoso “ respondió; algo que no era del todo mentira. “ Me duele la garganta, los huesos y la cabeza “.
"Me encanta que pienses como toda una abogada. Tendrás tu chocolate cuanto te sientas mejor" Propuso "Pues... Deberías ser más inteligente, si me golpeas antes de ser el juez, jamás ganarías conmigo" Alzó sus hombros "Ni se te ocurra chamita" Entrecerró los ojos "Voy a ir por una pastilla"
‘ está bien, entonces. estamos salvados… ¡gracias, arepas!’ alzó sus brazos divertidamente. una vez que el rubio bajó del auto, la castaña lo imitó con un tanto de dificultad. ‘ no sé como las personas pequeñas pueden conducir esta mole todos los días del año.’ se quejó, arrugando su nariz.
"Esas personas se acostumbras, tu lo dices porque estas mal acostumbrada a tu scooter" La burla estaba tácita en su tono de voz y más aún con su sonrisa torcida. Se acercó a la conocida food truck y saludó con cierta confianza al encargado. "Veamos, traje a una nueva así que... Que sea una arepa con queso amarillo, otra de reina pepiada y para mi compañera una de pabellón" Hizo el pedido, sonriente "Te van a encantar" Aseguró a Gemma.
“ ¿ Cómo se te ocurre a ti ofrecerme un chocolate de una semana de antigüedad ? Si eso no es un intento de asesinato, entonces ¿ qué es ? “ inquirió. “ Pensaba que me amabas … “ se lamentó, rechinando sus dientes en fingido disgusto. “ No, porque voy a golpearte con las pruebas en la cabeza “ amenazó divertida. “ No, no, no. Nada de enfermería, estoy bien “ volvió a repetir, tan testaruda como siempre.
"Es... Una muestra de mi amor" Dudó, mordisqueando su labio "Puede que ni siquiera exista el chocolate, así que bajale dos a tu drama" Hizo un ademán con la mano, aún con su deje divertido "Te sacó de la sala, sería el juez, yo sería Dios en ese momento" Exclamó, fingiendo indignación "Al menos dime qué sientes, así busco algún medicamento"
‘ no… sí. muy serio. tan maduro.’ rodeó los ojos, soltando una risotada. ‘ la comida latina es muy deliciosa, en general.’ habló mientras sacaba su móvil para ver la hora. era bastante tarde. ‘ ¿crees que aún nos den la comida del desayuno? son casi las una…’ explicó, ladeando su cabeza para observar al chico.
Revisó la hora en el tablero del auto y torció los labios, a continuación hizo un ademán con la mano, relajado "No te preocupes, si algo he aprendido de Venezuela, es que la arepa se come a todas horas y precisamente quiero que pruebes eso" Bajó la velocidad, buscando donde aparcar y al encontrar un lugar, estacionó en este. Se quitó el cinturón de seguridad y bajó del auto, esperando por ella.
–Hola, hola– saludó, acercándose a la persona que se encontraba más cerca de ella. –¿Sabes cómo puedo llegar a la cafetería? Estoy un poco desorientada– ya llevaba un rato intentando llegar a aquel lugar sin buenos resultados, así que decidió que lo mejor era pedir indicaciones.
Se detuvo apenas la castaña llamó su atención, se sacó uno de los audífonos para poder prestarle atención y dedicó una ligera sonrisa "Sé dónde queda, pero sería una mala persona si te digo donde queda y no te ofrezco un mejor lugar para comer"
‘ eres un caso muy especial.’ la castaña negó, soltando una carcajada. ‘ ay, perdón. se me olvida que estoy hablando con el chico que tiene un auto del porte de un edificio. lo siento.’ rodeó sus ojos, bromeando. ‘ he de admitir que sólo he probado la española. las paellas son muy, muy deliciosas.’
"Yo soy especial, fin, y soy muy serio para esas cosas" Nuevamente, su semblante estuvo serio, pero terminó por sacarle la lengua como ella había hecho momentos antes "Claro, las comidas españolas también son increíbles, pero no sé, últimamente he estado muy devoto a la comida venezolana, luego quién sabe, será la mexicana"