Con solarium y sin rejas, así es la cárcel noruega que logra la máxima reinserción de sus presos.
Una cárcel de mínima seguridad que ocupa la totalidad de la isla de Bastoy apuesta por la reinserción social. En ella, los presos cocinan, se ocupan de los animales de la granja o trabajan como carpinteros.
No hay vallas ni torres de vigilancia y la prisión tiene 70 prisioneros. Además, hay 35 guardias, pero sólo cuatro permanecen en la isla por la noche. El resto vuelve en ferry a Oslo. Entre los condenados hay asesinos, violadores y narcotraficantes.
Esta inusual prisión noruega cuenta con una tasa de reincidencia del 16%, muy por debajo del 70% de reincidencia de los liberados en cárceles británicas. El alcaide explica que esta prisión es una oportunidad para que estos hombres inicien una nueva vida basándose en el respeto a sí mismo y a los demás.
@antena3
Enviado por b0bcat.












