Mis banderas rojas 🚩
Cuando estás muy acostumbrada a hacer siempre lo correcto, a que las cosas se hacen porque así son, a que a la familia se le quiere porque es la familia, que una señorita buena es obediente y callada, que siempre hay que ayudar a los demás sin importar cómo estemos nosotros… llega un punto de tu vida donde no sabes cómo poner límites, no sabes qué cosas haces porque te sientes bien y qué por obligación, una obligación que te imponen en tu cabeza desde pequeña, no sabes que tienes que estar bien contigo misma primero para poder estar bien con el resto, te dejas humillar porque te han enseñado a “poner la otra mejilla” y no sabes cómo defenderte porque eso no es de “niñas buenas”, no sabes que no tienes que complacer a todo el mundo para sentirte querida, creces con la herida del abandono y no te das cuenta












