“Apareciste” para demostrame que me equivocaba y, una vez que asumí mi error, me lo volviste a demostrar a la inversa. https://www.instagram.com/p/BxccINyiaqk/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=1hs2om4sk1imt

Kiana Khansmith
Keni
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
Xuebing Du
trying on a metaphor
will byers stan first human second
Sweet Seals For You, Always

Andulka

Product Placement
sheepfilms
Mike Driver
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
taylor price
$LAYYYTER

oozey mess
noise dept.
tumblr dot com
occasionally subtle
todays bird

No title available

seen from Singapore

seen from Iraq
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from India

seen from United States
seen from Oman
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Malaysia
seen from United States

seen from United States
seen from Indonesia
seen from Ireland
seen from Albania
@filosofeaycallate
“Apareciste” para demostrame que me equivocaba y, una vez que asumí mi error, me lo volviste a demostrar a la inversa. https://www.instagram.com/p/BxccINyiaqk/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=1hs2om4sk1imt
“Está bien, la dejé ir. (…) Y luego me di cuenta de que no me dejaba. Sólo estaba yendo a otro lugar para hacer algo que pensó que era importante. Incluso me sentí culpable por interponerme en su camino por tanto tiempo. Entonces dejé de buscarla. Si así es, la volveré a ver. Ella sabe dónde estoy, y estoy dejando la puerta abierta.” (en Ruesta, Aragon, Spain) https://www.instagram.com/p/BwnPC6cnDUK/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=xjq60lmul23y
(…) Escribo estas líneas para nadie porque si te las escribiera a ti, todo empeoraría aún más, con un “NO” escrito en el dorso de mi mano derecha,(…). (…) Tal vez seas demasiado perfecta. Tal vez no te merezca ante mis ojos. Tal vez esté dramatizando demasiado. Tal vez el tiempo me sorprenda. Pero tal vez mi paciencia no sea infundada. Tal vez sea cierta mi imaginación pensando que pones cara de pocos amigos cada vez que lees un mensaje mío. Tal vez te arrepientas de haberme contado parte de tu vida y que yo, ahora, quiera conocerla al completo. Todo esto podría verse como un mal sueño y yo, si lo relatase como ahora estoy haciendo, no recibiría más que críticas por hacer pasar por real aquello que jamás ocurrió. Tal vez esta sea mi versión española cutre y barata de Novecento. (en Zaragoza, Spain) https://www.instagram.com/p/Bwj2h9pHzTZ/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=rzpot2coy93j
Siempre tuviste la sartén por el mango. Siempre fui un dependiente, una rémora. Siempre supe que que no estábamos al mismo nivel. Por desgracia, Nunca dejé de pensar en una felicidad contigo, nunca dejé de inventarla y no ver quién eras, quién era. Pero me alegro de haber cerrado este episodio de mi vida, y de haber sobrevivido. Me alegro de no estar deseando pasar otra noche más contigo, hacer locuras contigo; el Batallador, tantas canciones compartidas que significan tanto para ambos y para nadie más, tantas risas tras un silencio que lo decía todo. Te echaré de menos en ciertos momentos a los que sé que les sacarías punta. Estoy muy feliz de que esto haya acabado bien, tanto por el acabado, como por el bien. Te quise. Gracias. (en Estadio de La Romareda) https://www.instagram.com/p/BwQB_44HKtE/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=n0uqunvm3lvk
Me duele muchísimo lo que me haces, lo que me hiciste y -lo que más me duele- lo que me harás. Me duele que haya pasado más de un mes y siga pensando en ti. Me duele que tengas razón y que sea tan estúpido como para querer estar contigo hagas lo que hagas. Me duele que no pienses las cosas más de cinco minutos. Me duele que no te duela. Me duele el hecho de que no vea ninguna posibilidad de que aprendas. Me duele que me duela todo esto, cuando en realidad debería darme igual. Me duele no entenderte, pero aún más me duele no entenderme a mí. https://www.instagram.com/p/BvKol2XHawi/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=1cvd7vv1l00k
Lamento haber gastado tantas primeras veces, tantos lugares visitados, tantas experiencias, contigo. Al menos me lo pasé bien, pero nunca podré recordar con nadie esos momentos. Con lo que a mí me gusta recordar… :(
-Parte 2- Al fin y al cabo yo soy el protagonista de mi historia y siento tristeza por este capítulo ennegrecido de mi vida, por esta telenovela barata que se ha ido complicando hasta límites insospechados gracias a unos ineptos y pésimos guionistas. Tal vez era todo demasiado fácil y no se dio cuenta de que esta era la excepción que confirma la regla (quedan dos días por cierto, creo –que soy gilipollas-), que esta vez ese camino tan fácil, era el más rico. Yo sigo con mi patetismo, con cada vez mayor consciencia de lo estúpido de mi comportamiento, de haberme denigrado a mí mismo de esta forma para nada. Un millón de recuerdos preciosos empañados por el silencio del que no quiere decir, el silencio del que hoy está y mañana no, el silencio del que hoy es querido y mañana odiado, el silencio del que no sabe por dónde le va el viento. Pero también el silencio de la persona con la que más me gustaría pasear en silencio del mundo, aunque me tenga que conformar con ser el plan B de siempre. Soy así de idiota. Te odio. https://www.instagram.com/p/BtgcIa4n7IS/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=1x4lklo2ud3vt
Vuelve el patetismo. Vuelve la oscuridad. Al final uno se vuelve tan predecible que da asco. Ya sabéis por qué escribo. Y lo que es más importante, ya sabéis qué pasaba cuando no escribía. Si estaba triste cuando escribo, cuando no… blanco y en botella. Tengo muchas cosas que decir acerca de este calvario y muchas de ellas ya las he dicho. Siento tristeza por la situación general, pero los detalles no se quedan cortos. Siento tristeza por aquella que se preocupaba por si yo llevaba una venda que me impedía verla, y me he dado cuenta de que la venda la lleva ella. Siento tristeza por la desgracia que me ha tocado vivir obsesionándome con lo que jamás había imaginado, y dándome contra ese techo de cristal cada vez que quería salir a respirar. Siento tristeza por el tiempo empleado, que no perdido, en escribir este montón de mierda que nunca me ha llevado adonde yo quería y que se ha quedado en agua de borrajas. Siento tristeza por esa ceguera discriminatoria que la sume en la oscuridad voluntariamente, como esas tribus no contactadas que no quieren saber nada de la civilización. Siento tristeza por no poder llegarle al corazón con mis miles de textos, cuando otros, con el simple gesto de relamerse los labios, guiñar un ojo tal vez, o decir cuatro palabras comodín con un valor ínfimo, han llegado hasta su corazón –y lo que no es el corazón-. https://www.instagram.com/p/Btgb17XH4wc/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=9vm40x22t56w
Sísifo otra vez. Un Sísifo de pacotilla. Porque ni siquiera es capaz de llevar la roca a la cumbre. Ya se le cae antes al muy pringado. Encima, para añadir un tono más de penosidad, el desgraciado tiene Instagram. Cuando se le cae la roca, vierte en la red todo el dolor al que ha sido condenado para siempre. Llora y escribe sus mierdas para darle pena a la que en este caso es diosa, para que le levante el castigo eterno. Al parecer la diosa le da una tregua a este Sísifo de vez en cuando. Pero cuando los nubarrones se ciñen sobre su pelo multicolor, el castigo vuelve, sin piedad, sin dolor. Esta diosa tiene todo un gran abanico de compromisos y no puede estar al tanto de los infructuosos intentos de Sísifo. No desesperes Sísifo. Tu final está cerca. Tu castigo tiene los días contados. Podrás elegir: -Arriesgarte con tu último suspiro a subir la roca hasta la cumbre y gozar del beneplácito de la diosa, si es que ésta tiene en cuenta tus hazañas. -Romper tus cadenas y huir adonde ella no pueda condenarte. En ese caso tu condena será el ostracismo por su parte, y eso duele mucho, y nunca sabrás si podrías haber subido esa roca. En realidad, amigo Sísifo, no podrás elegir. Tu voluntad no va a cambiar y mañana te toca coger otra vez la roca. No tienes nada que hacer. Porque te gustan sus defectos, y quieres cagarla. Tienes muchas ganas de cagarla, Sísifo. Y sólo la muerte te quitará esas ganas, o tal vez la culminación del castigo imposible al que te condenó? Tú persevera. Que, a veces, la vida te sorprende. Un abrazo, amigo. Tienes todo mi respeto. Pese a lo débil que eres, no te has rendido. Ánimo! chinchilla! (en Castro-Urdiales) https://www.instagram.com/p/BtRm8KxHvAy/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=1o6bqm7bnzmu6
No te sientas mal por alejarte de una persona muy depresiva o inclusive por acabar una relación en la cual sentías que sólo estabas remando tú por los problemas emocionales y mentales de la otra persona. Sé que lo lindo sería decir que siempre estés ahí pero sabes, cuesta, nadie nunca nos enseña como lidiar/tratar con personas con esa clase de problemas, te agota física y mentalmente, duele como el carajo ver que no eres de ayuda. Porque por más que te digan “sólo quédate a mi lado” no nos engañemos, eso nunca es suficiente, siempre se necesita de ayuda profesional y motivación de la otra persona por querer mejorar. Si tu quieres quedarte hazlo, pero aquellos que han decidido alejarse y se sienten mal por ser “otra persona que la/lo abandono” debes darte cuenta que no es tú culpa ni de él o ella, ambos tienen el completo derecho de ser y buscar la felicidad.
Musa
Primer sueño (¿erótico?) 23/01/19
Acabo de despertar y aún lo tengo relativamente fresco.
Simplemente yo observaba, como si de una película se tratase, cómo te masturbabas. Llevabas algo de lencería. No estabas completamente desnuda. Otra curiosidad es que encima de la cama donde te masturbabas también había un bebé de unos cuatro años observando la escena, vestido, y riéndose. También recuerdo que cuando te corrías, los espasmos eran tales que te caías de la cama. Todo esto en un inglés perfecto. Cómo no. El idioma del sexo por antonomasia.
Es curioso porque nunca había tenido un sueño erótico en el que aparecieses. De verdad. Y me sorprende que ese sueño llegue ahora que no estás.
Que tampoco soy ningún voyeur. Afortunadamente. Siempre he preferido participar pero el sueño no me lo permitía. No podía interactuar con ella. Y ella tampoco se percataba de mi existencia. Simplemente era capaz de observar la escena. No ha estado nada mal. Al menos me acuerdo de ella ahora que no está.
22/01/19
Me he levantado a eso de las once de la mañana. Ayer estuve hasta tarde charlando sobre mis problemas con aquellos que no han desaparecido. Me he puesto a estudiar y he quedado con una de esas personas que no ha desaparecido que me puede ayudar con mis problemas (o por lo menos entretenerme) y yo con los suyos -que tampoco son moco de pavo-. He comido con esta persona en un restaurante japonés y ha salido un poco caro. Me ha comentado sus problemas y yo los míos, mofándonos de nuestras desdichadas situaciones para quitarle hierro al asunto mientras hablábamos también de la carrera que compartimos, de los exámenes, etcétera (eso no era más que una excusa para quedar y hablar).
Mi principal problema es el hecho de que esté volviendo a pasar y que no haya aprendido nada de ello. Creo sentirme mejor porque tengo amigos que me pueden escuchar y ayudar, pero eso no va a hacer que ella vuelva, y al final se supone que lo que tengo que hacer es confiar y esperar. Pero no puedo. No me nace esperar a alguien que hace una semana estaba contándome sus problemas como a un verdadero amigo y que -como ella misma dijo- ahora me esté intentando tirar a la basura otra vez sin razón alguna. No me da la gana. No es que no respete su opinión, es que esta desaparición es nuevamente para ocultar una verdad que, aunque dolorosa tal vez, es necesaria de contar. Ahora sí que es necesaria. Porque ya sé que nadie merece nada y que esta vida es injusta, pero en nuestra mano está intentar hacerla un poco más justa. No se trata de una emergencia. No se trata de soledad necesaria. Se trata de mí. Y no quiero callarme nada. Porque yo no soy un palo que meterle. Porque yo no soy un comodín de usar y tirar. Yo soy quien le ha demostrado que va a estar siempre aunque ella no esté, por mucho que desaparezca. Y puedo entender -aunque se me hace difícil- que tenga miedo a este gran cambio, por mucho que sea a mejor. También puedo entender que siga confiando en ese puerto seguro que le denigra pero le hace sentir como en casa porque la conoce enterita. Sigo pensando que sus luces no llegan ni a la suela de los zapatos de mis sombras. Pero siempre podremos usar el comodín del “no nace”. Esas palabras mágicas que le dejan a uno perplejo por la gravedad de la situación. Porque es obvio que repitiendo una y otra vez a una persona los defectos que tiene -y que ya conoce- y además echando un poco más de mierda si cabe, no se ayuda. Aumenta la inseguridad y la incapacidad de salir del pozo. Un pozo al que algunos orgullosos querrán llamar casa para no reconocer la belleza del mundo que hay fuera. Un pozo al que yo estoy tendiendo una mano amiga (por encima de todo) y cuyo único resultado es un acariciar de mis dedos que me embelesa pero que no es lo que yo quiero. Si me agarra la mano, le prometo que la soltaré cuando salga. Que yo no sé de contratos. Que lo único que pido es la voluntad. Pero una vez la haya sacado, estoy seguro de que no volverá a caer en él. No lo permitiré bajo ningún concepto, y ella tampoco.
Continúo mi día. Hemos ido a tomar un té y a hablar de todo un poco nuevamente. Hacia las cinco de la tarde nos hemos despedido. Nos veremos el día del examen. He echado gasolina. Estaba lloviendo y yo helado de frío.
He llegado a casa y me he echado una pequeña siesta interrumpida por un simple “Es malo?” que me ha musitado ella desde su zulo. Yo le he contestado pero no he vuelto a saber de ella.
De repente ha llegado mi padre y me ha dicho que le estoy haciendo mucho daño con mi comportamiento desde que él está aquí. No soy capaz de explicarle todo lo que está pasando en mi vida así que le he echado la culpa al estudio y el trabajo y al hecho de que discutamos casi siempre. Mañana se irá y todo volverá un poco a la normalidad con ello. Le veo dolido y no puedo hacer nada. No aún. Es curioso: ella ha durado un poquito más que mi padre en España. Nada más. Simplemente me ha parecido curioso. Dos meses aproximadamente. Se puede incluso comparar con la primera vez. Un dramático balance. Dos meses de amistad sin censuras, de conexión inconmensurable, y cuatro meses de abandono esporádico, extremo, y despiadado. Espero bajar la media esta vez y que no se convierta en una costumbre. Sé que puede y que no se arrepentirá.
He estado estudiando un buen rato y he seguido escuchando a piñón las mismas canciones de The Killers una y otra vez y un poco de Rodriguez (sé que le gusta) en mis descansos para fumar.
He subido a casa a cenar y hemos hecho crepes. Se ha estado bien con la familia. Después de cenar he bajado y no he estudiado nada. Sólo pensaba en ella y me he puesto melancólico con esas canciones que escuchaba hace diez años de Los 40 Principales y que me sabía de memoria pero cuyas letras no entendía. Ahora las entiendo y me he sentido bien con esa música del desamor que uno escucha cuando está mal. Es lo que hay.
Así que, en este estado, se me ha ocurrido volver a mi diario, pero publicarlo aquí, como un libro abandonado en un banco, esperando ser leído por quien pueda entenderlo. Por quien merezca la pena. Por ella tal vez (¿?).
La red lo admite todo. Gracias ☺️
Discreción no implica desinterés, sino respeto.
Ya sabes que nunca me dejaste de interesar. Que me gustaría estar contigo, de la forma que fuese.
Sabes que he tenido muchas oportunidades de lanzarme y robarte un beso (o de intentarlo por lo menos) pero no he querido, o no he podido. Hay dos razones fundamentales.
Una es mi cobardía, que por desgracia me paraliza cuando no estoy seguro del resultado de algo, y que apenas puedo controlar, a no ser que no esté en pleno uso de mis facultades mentales. En esos casos tiendo a hacer estupideces y/o locuras que a veces me alegra cometer.
La otra razón fundamental es algo que podría definir como respeto. No soy de esos que piensan que el tío debe ser el que corte el bacalao y que ella espere algo simplemente por ser ella. Ser discreto. No quiero empapar nuestra relación de sexo si no hay un significado. Te podría decir las barbaridades que podríamos hacer juntos. Dirty talk y todas esas mierdas. Pero no. No me representa, aunque lo haría sin ninguna duda.
¿Quieres que me arriesgue? Atente a las consecuencias porque, como dije en mi anterior texto, tal vez eso que me puedas enseñar lo use contigo, y tal vez no quieras (ojalá sí).
Este girasol ya ha pasado dos granizadas y no ha muerto y ahora, en esta niebla que puede durar meses, me muero de ganas por encontrar el calor del girasol al que quiero mirar a los ojos (los girasoles no tienen ojos, pues a las pipas) y decirle (tampoco hablan) que el Sol llegará, y que juntos lo veremos más radiante que nunca. A ese girasol no lo quiero perder por mucho que enferme, por mucho que vea nubes donde yo veo un Sol espléndido cuando se mira al espejo. Ojalá estemos cuando podamos decirlo todo. Por mucho que te trasplanten, por mucho que te destroce el granizo, por mucho que te apaleen el alma y vejen tu espíritu, yo siempre querré estar ahí, sacarte todo el veneno pues soy inmune, mimarte siempre que sea necesario (y cuando no también) y sustituir ese veneno por el combustible que necesitas. Aquello que te permita volar libre. No como una cometa condenada a estar atada a un cordel, sino como un pájaro que no se debe a nadie, pero que siempre recordará cuál es su casa. Sólo quiero verte volar, y te puedo ayudar. Si me dejas volar contigo, seré el girasol más feliz del mundo y, si me tengo que conformar con verte desde el suelo, mi satisfacción tampoco tendrá límites.
Fly Free
Vuelves a tropezar. 20/01/19
Han pasado casi veinticuatro horas desde la fatídica noticia -y no sólo para mí- y la verdad es que me siento mejor que la última vez, pero me sigue doliendo. Has vuelto a querer tropezar. Y lo peor es que no podré estar ahí cuando caigas, porque no querrás recurrir a mí (probablemente ni te acuerdes -ya sabes, demasiada gente, demasiada-). Estaré cuando te hayas levantado y te acuerdes -o no- de esa conexión tan rara, eso que no podías entender y que a la vez no llamarías amor pero a la vez no llamarías mera amistad. No te culpo. Me siento reflejado en esas acciones porque yo también soy un cobarde.
Pienso en las cosas que te he podido enseñar deliberadamente y veo que hay otras que no he pretendido. Has aprendido a huir mejor, pero de mí, y de mucha otra gente, aunque estoy seguro de que no te has querido quedar sola, alguien te acompañará supongo, aunque digas no querer. Uno no siempre enseña lo que quiere enseñar y esta convivencia ha dado para mucho y podría haber dado para mucho más.
Veo que mañana es la luna roja. Esa que íbamos a ver los dos. Pienso en todos los momentos que nos quedan por compartir. Y todas las locuras que harás en tu ausencia.
Creo que ya estás empezando a asumir -aunque te queda mucho- que este comportamiento te daña más que otra cosa y que no debes, pero ahí se ve la recurrente duda que siempre quieres resolver y que su solución no es más que una utopía. Hacer lo que debes o lo que quieres. Ya te he dicho que depende del contexto y que cuando sabes que está mal (y no sólo por los demás, sino por ti misma), casi mejor sería escoger otra opción.
No te obligaría a nada nunca porque esta vida es tuya y no quiero que copies en el examen. Básicamente porque mi examen también tiene una infinidad de errores, pero me duele asistir a esto sin poder hacer nada, impotente, frustrado. He de decir que estos últimos días lo que más he sentido ha sido frustración. Frustración por intentar hacer las cosas a mi modo y sabiendo no haber cometido ningún error y encontrarme con este resultado. Qué fácil sería ponerme condescendiente en estos casos y decirte que ya se te pasará, que eres muy joven y todas esas mierdas, pero sé que el tiempo no lo arreglará. Lo tienes que arreglar tú, y lo tienes muy fácil (más de lo que crees).
Acaba con aquel o aquellos que te drenan la energía en balde. Con los que no merece la pena tener una conversación porque te quita más que te da. Porque lo que más te quitan es tiempo. Tiempo para tu desarrollo y sólo te tienen entretenida. Si sintieses eso conmigo, adelante, no quiero ser una carga. Pero líbrate de una vez de ellos. Y no los discrimines sólo por ser aquellos que te quieren follar. Con lo liberal que eres en esos aspectos (o eso he interpretado yo y tal vez malamente) seguro que hay alguno que te quiera follar pero merezca la pena. Si te gusta su cabeza, no debería haber problema. Aunque espero que no te guste una cabeza que te denigre, te maltrate, o te haga sentir como una mierda, que ya tienes suficiente con lo tuyo. Yo no pienso así, pero tú igual sí, y eso no creo que sea erróneo, son puntos de vista válidos ambos, dentro de ciertos límites (por mucho que no quieras ponerlos).
Tal vez siga escribiendo mierdas sobre ti por aquí aunque son pensamientos al viento, a la red, que todo lo acepta, hasta un texto dirigido a alguien que nadie conoce. Tal vez les parezca bonito.
No se me ocurre mucho más ahora mismo, y tengo un compromiso en breve, así que me voy.
NO TE PERDONO jaja
57
Lies (qué curioso)
Cuántas mentiras te tengo que confesar. No sé por dónde empezar pero cada día recuerdo una distinta. Y eso que eres la persona con la que más sincero he sido.
Tú también me has mentido, lo sé, y seguro que hay algo que falta por confesar, no te culpo. Ambos sabemos que un día sabremos toda la verdad el uno del otro.
Tal vez argumentes que mentiste por una buena razón. Bueno, yo también. Si no no te habría mentido.
¿Justifica este fin los medios? No, pero nos ayuda en el camino. Y todo volverá a su cauce. Y tú lo sabrás, y yo lo sabré.
Sigo con el mismo modus operandi desde que nos conocemos. En cuanto pasas un poco de mí y no estoy entretenido, me rallo y te escribo algo. Muchas veces no lo has leído, otras muchas tampoco lo pretendo, sólo es para desahogarme sin agobiarte.
Algún día lo hablaremos todo. TODO TODO de verdad. Y no tengo ni idea de cuándo nos atrevemos, ni de cómo acabará.
“Todos somos nada,
sin las palabras dime qué nos queda”
Tal vez nunca quise una respuesta. Tal vez nunca quiso una pregunta.