So HAAAppy I Could Die
Se recomienda escuchar antes, durante y después de la lectura: So Happy I Could Die de Lady Gaga
Es domingo a las 11 de la noche. Acaba de llover, hace frío y el único ruido que me acompaña es el de mis pensamientos. Hay de todo, pero uno predomina: “estás solo”. Aunque mis hermanos y mi papá están en las habitaciones aledañas, no lo dejo de pensar: “estás completamente solo”. Intento distraerme en el celular, en algún libro, en el perico de madera que cuelga del techo, pero no se va. Busco mis audífonos, y pongo la última canción en cola.
“I’d rather be dry but at least I’m alive”.
Regresemos un poco en el tiempo. El año es 2008. Acababa de entrar a la preparatoria y estaba volándome alguna clase para probablemente emborracharme en casa de algún amigo. Orlando, a quién conocía de la secundaria, nos dice que tenemos que escuchar está canción, que es de una morra llamada Lady Gaga y que está cabrona. Yo iba en el asiento trasero, con mi entonces grupo de amigos –todos heterosexuales–, y no puse mucha atención. Lo único que se quedó grabado en mi cabeza fue: “Just dance, gonna be OK.”
¿Qué puedes saber de la vida a los dieciséis años? Tal vez por eso hizo sentido. Estaba completamente perdido en medio de ese mar de testosterona, pero algo en la voz de esa mujer me hizo sentir seguro. Aún no teníamos la edad para ir de antro, pero describía a la perfección esa sensación de perder el control, detenerte, escuchar esa canción que tanto te gusta y recordar que por esos cuatro minutos con tres segundos todo estaría bien.
Pasaron los meses, y Stefani Joanne Angelina Germanotta explotó. Todos hablaban de ella, de sus looks, de su irreverencia, de su poder. No sabíamos que la necesitábamos en nuestras vidas. Al menos, yo no. Hasta que en una entrega de premios dijo: “This is for God and for the gays”. Sentí una punzada en el estómago. Creía saber por qué, pero preferí ignorarlo. Aunque artistas como Madonna habían hecho suya esta bandera hace algunos años, para mí era la primera vez que veía a alguien decirlo con una sonrisa en la cara.
Algo similar sucedió cuando conocí a Thelma. Fue al inicio de la prepa, y su actitud tan frontal y desvergonzada me conmovió. Había visto a dos mujeres besarse en el cine, en la tele, a lo lejos, pero nunca se había tratado de alguien a quien amara tanto. Mi mente tuvo que reconfigurarse y enfrentarse a la realidad de que tal vez, en un futuro muy remoto, sería yo el que me besaría con un hombre. Se veía lejos.
2009. Nadie estaba listo para el fenómeno mejor conocido como Bad Romance. Yo no lo estaba, y tampoco lo estuve para el monstruo de persona –en todo el buen sentido de la expresión– que sería Pablo en mi vida. En esa época me vestía con playeras American Eagle y tomaba Jägermeister porque sentía que así iba a encajar en algún lado. Tanto Bad Romance como Pablo me enseñaron que ser tú mismo es mil veces mejor que cualquier cruda de esa mierda.
Lady Gaga cambió mi vida, pero Pablo me enseñó a vivirla. Éramos completamente diferentes. En ese entonces el tenía un mohicano y llevaba falda a clases para hacerle saber a todos que nadie lo iba a obligar a ser otra persona. Pablo estaba orgulloso de ser él. Moría por ser su amigo, pero estaba más ocupado yendo todos los viernes a Las vaqueras. Lo más importante es que él supo leerme, y por alguna extraña razón vio más allá de la fachada que quería mostrar para encajar. Me permitió entrar a su mundo, y –esto se lo he dicho muchas veces– me hizo ver que no había nada de malo conmigo.
• ¿A qué hora sale?
• A las 11.
• ¿Tienes clase?
• No importa, me la vuelo.
Algo así debió ser mi conversación con Monte, Rodrigo, Brisa, Lilit, y otros más que no me consta que estuvieran en ese momento. La anticipación que había por el estreno de Telephone era EL evento del año, y ahí estábamos todos atentos a la explosión de colores que nuestra ídolo y Beyoncé nos presentaron. En ese momento no lo entendimos, pero el poder de dos mujeres creando esta revolución nos marcó.
¿Recuerdan que besar a un hombre parecía muy lejano? Bueno, pues hablando de revoluciones sucedió más pronto de lo que esperaba. En un inicio no entendí porque mis amigos no habían hecho un gran alboroto por ello, porque para mí era un insurgencia emocional. Tenía miedo, vergüenza, confusión, pero ellos ni se inmutaron. Pensé que era algo malo, pero con el tiempo entendí que no tenían ningún problema con eso. La revoltura interna me duró mucho tiempo –tal vez siga–, pero ellos se convirtieron en mi refugio.
So happy I could die, and it's alright
Cada vez que escucho esta canción, pienso en ellos. Hemos pasado por muchas cosas juntos. Nos descubrimos juntos, en nuestra orientación sexual, en nuestro gustos, en nuestra forma de expresarnos, en nuestros momentos más obscuros y en nuestros puntos más altos. Finalmente, llegaba la hora de enfrentarnos a la vida adulta.
Tanto Gaga como ellos seguían ahí. Curiosamente, y antes de convertirnos en ciudadanos del mundo, la crisis emocional a la que se enfrentó cuando salió Artpop coincidió con la mía. Tuve que salir de una cueva y enfrentarme a la persona que realmente era. No lo hice con colores ni con R. Kelly, pero traté de salir airoso de ese periodo. Pensaba en mi pasado, en lo completa que era mi vida, pero ni con todo ese trabajo estaba preparado para lo que venía.
If you could I’d know that you’d stay. We both know things don’t work that way.
Es sorprendente lo que puede suceder en un día de enero paseando por la presa Chicoasen en Chiapas. Hasta la fecha es algo que trato de aterrizar a la realidad, pero jamás en tu perra vida se te cruza por la cabeza que tu mamá es mortal. Y después de que ya no está, ¿quién te explica como es que la vida sigue?, pero sobre todo ¿quién te acompaña en ese nuevo camino?
I still love you even if I can't see anymore, can’t wait to see you sore.
A todos nos da miedo la muerte, y es por eso que no nos atrevemos a hablar de ella. En los cinco años desde que mi mamá falleció, sólo he escuchado dos canciones que me han hecho sentir como que no soy el único que ha pasado por esto. Una de ella es Joanne. A nadie le gustó ese disco, tampoco es mi favorito, pero tal vez es por lo crudo y lo honesto que es al tratarse de todo lo que te hace falta. Sin embargo, en esas canciones también se esconde Grigio Girls.
I was twrenty-three, she was thirty-five.
I was spiralling out, and she was so alive.
Ninguno de mis amigos pasaba los treinta, pero formaron una valla en ese pedazo del camino que se partió a la mitad. Como a un soldado herido, me tomaron de los hombros y me apoyaron el tiempo que lo necesité para poder asimilar que el resto de mi vida todavía me esperaba. Iris y Thelma me acompañaron en el momento más complicado; Pablo me escribió las palabras más hermosas, tanto que hizo llorar a mi papá; hasta la fecha Monte, Brisa, Rodrigo, Díaz, Memo, Liz, Pame, Paus, Andrea y otros más nos hacemos compañía y nos hacemos la vida un poco más llevadera.
Aunque nuestros caminos se separan, siempre buscamos un punto de encuentro. Crecimos juntos, de verdad que lo hicimos. Nos dimos cuenta que éramos diferentes a los demás, y que estando el lado al uno del otro podríamos enfrentar a la vida con más facilidad. Así es, crecí con ellos y con Lady Gaga. Me di cuenta de que nuestro camino y el de Stefani Germanotta están entrelazados. Aunque no a todos ellos les guste, es cierto que llevamos el mismo tiempo juntos que ella dándonos música. ¿Quién lo iba a decir?
Hoy es un lunes de agosto de 2020 a las nueve de la noche, y también está lloviendo. Vivimos en un mundo en el que nadie es inocente, pero por lo menos lo intentamos. No quiero estar solo por siempre, pero esta noche puedo estarlo. Hay un millón de razones para rendirse, pero ellos son la que me mantiene aquí. Y cuando sus lágrimas caigan, les aseguro que ahí estaré para atraparlas. Nací, nacimos así, y vamos por buen camino; juntos. Estoy agradecido con Lady Gaga porque su música es parte esencial de quién soy, pero agradezco mucho más contar con un grupo de amigos como éste.
I’d rather be dry, but at least I’m alive. Rain on me.
P.D.: Orlando, quién me presentó a Lady Gaga, sigue siendo una de las personas más importante en mi vida. No nos reunió ella, pero siempre le voy estar agradecido por poner Just Dance. Te amo, hermano.
Ve la lectura dramatizada aquí.
Ilustación: @amor.mov @ian_corazon
Texto e interpretación: @edgagar
Cuéntanos tus #FinalesFelicesMx.













