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Origami Around
DEAR READER
I'd rather be in outer space 🛸
we're not kids anymore.
todays bird

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Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
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@fouraprilninety
"Podemos pedirle al universo todas las señales que queramos, pero al final sólo vemos lo que queremos ver cuando estamos listos para verlo.
Las señales han estado siempre ahí, el verdadero cambio ocurre cuando nuestra mente y corazón están en sintonía para comprenderlas. No se trata de lo que el universo nos muestra, sino de cómo elegimos interpretarlo."
Ted Mosby. Vía Ankor Inclán
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“En fin, aquí me tienes siempre. No pienses, aunque haya silencio, que también hay olvido. Tú sabes que no es así. Nunca podrá ser.”
— Alejandra Pizarnik. Correspondencia dispersa (1955). (via williammoll)
Milan Kundera, The Unbearable Lightness of Being
The first time we met, did you go home and think of me too?
LOVE
titsayy
#2 - Mine Do…
Extraño los viajes largos para verte, extraño besarte y que me abraces, ver películas y series, las cosquillas de tu respiración en mi cuello, extraño sentirte, estar contigo.
Extraño tus pies suaves, verte dormir, extraño los lugares contigo, las comidas.
Extraño caminar a tu lado y a veces tomarte de la mano, extraño tu música, tu olor y tus ojos cafés, extraño verte sonreír, tus pláticas, tu risa, tu voz.
Extraño saber de ti.
Supongo que llegará un día en que deje de extrañarte, en el que sólo vengas a mi mente y te recuerde con mucho amor.
Pero por ahora te extraño.
Te extraño mucho.
“Pensar que eres todo para mí mientras tú, en algún lejano lugar, como en otro planeta, te alimentas, te vistes, sueñas, haces el amor y mientras en esta habitación todo te evoca, todo te invoca y no respiro ni una sola vez sin que tu rostro suba y baje por mi interior, como si fueras un órgano de mi cuerpo, una función vivificante sin la cual no es posible vivir. Cómo no arrastrarme por las pequeñas calles tristes, sucias, agrias, llevándome una brutal melancolía, un anhelo jadeante, un ardor sin límites. Eres culpable de haber hecho de ti un vaso de agua inalcanzable para una sedienta que apenas te conocía. Llegas, me hablas, me sonríes, me fascinas: cómo no comprender que tu rostro bastaba para enloquecer a la pequeña huérfana que fui —que soy, que seré— por tu culpa. Me hablas y te vas. Me hablas y te quedas en mí.”
— Alejandra Pizarnik
“No te vayas a morir sin probar la maravilla de tirar con amor.”
— Gabriel García Márquez (Memoria de mis putas tristes)
Ayer soñé contigo. Llevabas ese aire de seriedad, yo sonreía. Íbamos caminando, visitábamos lugares, comíamos juntos. No tenía amor de mi vida, pero estabas tú, siendo conmigo. Comenzaba a llover y te decía que ese era el clima ideal para besar a alguien y te atacabas de risa, me hubiera gustado mucho besarte.
Cierto, no éramos nada, pero éramos nosotros.
En el camino de regreso yo iba sonriendo todo el trayecto pensando en lo bonito que era tenerte y que no me faltaras.
No éramos nada, pero estábamos.
Muchas veces me despierta a mitad de un sueño raro una sacudida de realidad que me hace dudar si existimos o fue sólo un recuerdo cruzado.
Soñé contigo, desperté con el vacío que precede como pago a mirarte en la realidad alterna, en ese universo onírico. Estabas parado frente a mí, mi amor y tus brazos se extendieron para darme la bienvenida. Me ceñí a tu cuerpo y el calor de tu piel me hizo cerrar los ojos para sentir en calma mis latidos. Se rompió la distancia y con ella se rompieron mis miedos, porque cuando uno quiere tanto, tanto; el corazón tiene la capacidad de viajar sin que lo notemos y se cuela en la cama de la persona amada, así como anoche tu corazón se vino conmigo, dejándome en el cuerpo la tibieza del abrazo que pronto nos habremos de dar. Hay sueños en los que nos dan ganas de quedarnos a vivir, ojalá pudiera quedarme contigo.