“Puta madre…” soltó despacio mientras caminaba a lo que sería su próxima clase, realmente no tenía ni pocas ganas de entrar a ese salón, no con sus compañeros y mucho menos con esa profesora aburrida, pero ahora menos, su cuaderno se había quedado en su recamara, justo en la mesita de noche “Primera vez que hago la pinche tarea y se me olvida en la casa, solo esto te puede pasar a ti, Dánae, estúpida, estúpida, estúpida” siguió hablando despacio, con ella misma, sin importarle que alguien más le escuchara.
Dejó a un lado su barra de chocolate ante las quejas de la chica, fijó su vista en ella y se rió por lo bajo, no la conocía, pero tenía muchas ganas de darle la razón. "¿Y por qué no vas a buscarla?" Finalmente dijo.












