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—Al ver como los ojos de su compañero brillaron y una sonrisa cómplice se extendía por su rosto, supo que había hecho bien en robarse esas dos botellas. Se sentó en su cama mientras abría una de las botellas— No eras el único que se estaba aburriendo como ostra, si es que estas se aburren cuando recordé donde estaban estas dos botellas y me dije a mi mismo que debería de compartirlas contigo…o con el primero que me encontrara en la habitación, para su suerte fuiste tú —dice terminando de abrir la botella por lo que agarro uno de los vasos que Frank traía para empezar a servir los tragos. Le tendió el vaso sonriendo maliciosamente— Es de la reserva privada de los Slytherin, se donde tienen su escondite y no creo que les afecte mucho perder dos o algunas más n un futuro cercano —le guiña el ojo antes de servir en el otro vaso y alzarlo hacia su compañero— Salud —dijo antes de darle un gran trago—
— Esas botellas estaban predestinadas a que fueran compartidas conmigo. —bromeó sosteniendo una sonrisa a la vez que observaba como Fabian vertía el licor dentro de su vaso y enseguida optó por dar un sorbo de esta, sintiendo como el delicioso liquido quemaba satisfactoriamente su garganta a su paso.— ¿De los verdes? — preguntó arqueando ambas cejas, a la vez que su sonrisa se ensanchaba.— Bueno, sí ya sabía delicioso... ahora aumentó su sabor. Muy bien, Prewett, me has hecho un compañero de cuarto muy orgulloso, así como también has puesto el nombre de los Leones en alto. —bromeo de nueva cuenta, fingiendo que se secaba unas cuantas lagrimillas con igual fingida emoción ante el acto de su compañero.
— ¿Sabes algo?— dijo de pronto, cambiando de tema— No puedo creer como aquellos verdes se comportan de una forma tan irrelevante ante todo lo que esta ocurriendo allá afuera.— comentó al recordar de pronto lo insensibles que se habían portado al saber lo que había ocurrido con Leon— De verdad que todos los de esa casa son seres muy egoístas, y ademas.. ¡se creen la gran cosa!... como sí en verdad lo fueran, estúpidos Slytherin. — musitó negando con un movimiento de cabeza en desaprobación, y así bebió otro sorbo de su vaso.
Si no fuera por Peter quien le aventó uno de sus calcetines sucios en el rostro en la mañana. Sirius era muy desordenado, revolvía la ropa limpia con la sucia y la dejaba en la cama de sus amigos. Así que sí, Peter le salvó de levantarse a tiempo para vestirse y bajar a desayunar pero no comió mucho porque estaba más ocupado en dormir.
Arrastraron sus pies hasta Pociones y James se había sentado junto a Gwenog, probablemente para explicar cuales eran sus estrategias para el Quidditch. Peter se sentó con Remus; así que Sirius quedó libre. Y la clase comenzó, abrió su libro en la pagina señalada y observó a su alrededor. Quejicus había quedado en un lugar bastante cerca. Alguien se sentó a su lado, el pelinegro le miró de soslayo. — ¿Necesitas lentes, Longbottom? — preguntó — Habría que estar ciego para confundirme con ese zángano grasoso. — dibujó una mueca pero sonrió al final, se alegraba de tener compañía y Frank, era mejor que cualquier otro aburrido de Slytherin. — Hablando de zánganos, está justo frente a nuestra mesa… — indicó con su mentón, cruzando el salón se encontraba con Avery. La voz de Slughorn se hizo más fuerte para callar aquella voces susurrantes como la suya.
Contuvo una carcajada. —No me vendrían nada mal... —murmuró echando una mirada hacia el lugar donde se encontraba sentado el Slytherin.
— A veces me pregunto... ¿cómo puede vivir con tanta grasa en sí mismo?. Míralo, prácticamente le escurre... — comentó en voz baja haciendo una mueca de desagrado al señalar al pelinegro con discreción, quien en verdad le brillaba el cabello de grasa.— Pobre Avery, siento compasión por él... — prosiguió conteniendo de nuevo una risilla.
Let's Go Be Psychos Together | Alice&Frank
¿Mi ayuda? Si claro ¿con que? —lo mira un tanto extrañada mientras siguen caminando hacia las mazmorras, algo demasiado raro pero confiaba en el chico. Al notar que sus manos seguían juntas se sonrojo suavemente, sintiendo su corazón acelerarse un poco, eso era lo que hace mucho tiempo quería pero ahora quería a Rabastan aunque este al parecer no. Al pensar en esos suspiro suavemente pero fue interrumpida por el grito del chico, lo que la extraño aún más— ¿Pociones? Pero no te puedo ayudar en eso, de hecho a mí me ayudara Lily precisamente —hace una mueca sin dejar de caminar con el—
—Cuando dejaron de caminar en seco se sorprendió y aún más al ver que estaba nervioso— ¿Si Frank? —lo mira fijamente con una pequeña sonrisa en sus rostro ya que le gustaba verlo, de la forma que fuera, siempre le había gustado. Dejo de pensar en eso al escucharlo, sus ojos se abrieron ligeramente sorprendido mientras soltaba su mano— ¿Quieres que salga contigo del colegio cuando no debemos para ir a ver a tu madre a Hogsmeade? ¿Por qué no viene ella al castillo y pide permiso para verte? Estoy segura de que se lo darán, sabes que es peligroso salirnos de los terrenos además ¿Cómo lo haríamos? No es como si nos fueran a abrir el portón solo para eso —se cruza de brazos mientras mira al chico, pensando en lo nervioso que estaba, tal vez era demasiado importante que saliera del castillo unos momentos, sabia de la existencia de los pasadizos, Sirius le había mencionado el tema algunas veces pero nunca mostró interés en saber más del asunto, tal vez si hacia esto le serviría un poco a ella, para alejarse solo unos momentos del castillo y de él. Nuevamente suspiro mientras baja sus brazos y su postura se relajaba para después regalarle una sonrisa— Bueno supongo que sí es tan importante, no sería tan malo salir, si tu mama lo quiere —dice tranquilamente antes de asentir— Si quiero Frank.
Por unos instantes en los que Alice comenzó a notar lo complicado de la situación, Frank se sintió aún más nervioso pues cabía la gran posibilidad de que ella se negara y entonces todo lo que había hecho y planeado para ella se iría al caño, sin mencionar que habría molestado a Sirius en balde. Pero de pronto, lo imposible se hizo posible pues ella accedió, una gran sonrisa se asomó por las comisuras de Frank.
No cabía duda de que Alice en verdad era una amiga ejemplar, pues sí tan solo su versión sobre su madre en Hogsmade fuese verdad, eso le demostraba que prefería echarse en bronca un posible castigo y varios puntos menos a la casa de los leones, que abandonar a un amigo suyo cuando éste la necesitara.
Alice Watson, más que una cara y sonrisa bonita...
— ¡¿De verdad me acompañaras, Alice?! —soltó emocionado apretando ligeramente la mano de la castaña.— ¡Entonces, no hay tiempo que perder, debemos ir a... —se interrumpió, pues no se había dado cuenta de que estaba a punto de decir parte del secreto que tenía con Sirius, por lo que se limitó a cambiar su tono de voz y su actitud por una más tranquila.—... vamos por ahí, hablemos de Pociones...—musitó lo último y le guiñó un ojo, como sí la chica fuera capaz de comprender aquello.
Mientras platicaban de una u otra cosa, Frank también iba pensando en todo lo que tenía planeado para la chica y lo mucho que esperaba que todo le gustase, así como también comenzaba a recordar lo bien que se sentía convivir con su crush ella y cuando menos lo vieron, habían llegado al salón de Pociones. Le dirigió una mirada a la castaña antes de abrir la puerta de dicho salón apartándose para que la chica pasara primero, como un acto de caballerosidad pues sí bien, su madre le había enseñado a ser así con las chicas, Frank entró después cerrando la puerta tras de ellos y en efecto, se encontraron con la ya esperada presencia de Sirius, quien le tendió un pequeño papel a Frank mientras saludaba y despedía de Alice, y Sirius Black salio de la habitación dejando a los Gryffindor solos.
— Si, es un pasadizo a Hogsmade. Genial, ¿no? —murmuró precaviendo que alguien fuera a escucharle.
Al cabo de un par de minutos, Alice y Frank se encontraban caminando de forma incógnita en Hogsmade, el cual lucía bastante diferente entre semana.
— Por Merlín, sí que es totalmente diferente Hogsmade sin los alumnos que van de aquí a allá, ¿no crees? —dijo observando todo a su paso, incluso como sí fuera la primera vez que visitaba tal lugar.— Está haciendo un poco de frío, ¿te parece sí vamos al Caldero Chorreante?... claro, en lo que mi madre aparece... —propuso una vez más encubriendo la verdad.
{ Party Potter } | Gwen&Frank
—Entonces es mi noche de suerte —sonrió y se sumergió, creyendo escuchar que Longbottom gritaba algo, pero no iba a salir del agua para responderle, eso significaría darle tiempo a él de que la alcanzara y aquello no iba a suceder, solía ser bastante competitiva hasta en las cosas más sencillas como esas. Sin embargo, era humana, así que tuvo que sacar la cabeza del agua para poder respirar, y cuando observó hacia atrás, se dio cuenta de que Frank nadaba a toda velocidad hacia ella, y antes de que pudiera darse cuenta él ya estaba al lado suyo. —¡Eso sí es trampa! —protestó y de nuevo se sumergió, nadando lo más rápido que pudo, logrando llegar hasta el borde de la piscina primero.
Estaba algo cansada, no sólo por nadar, pero también por haber bailado tanto y parecía que todo empezaba a darle vueltas, por lo que se apoyó del borde y salió del agua, para luego acostarse en el suelo un momento, hacía frío y estaba semidesnuda, pero no le importó. —¿Crees que deberíamos entrar? —murmuró con los ojos cerrados. Su pecho bajaba y subía de manera rápida, mientras trataba de recuperar la respiración.
Unos segundos más tarde fue cuando por fin alcanzó a la morena en el borde de la piscina. Echando una maldición, aceptó que esta le había ganado.
— Algún día te echaré la revancha y ganaré, Jones. —dijo divertido y entrecortadamente debido a la anterior carrera, su pecho subía y bajaba, junto a su corazón que latía desbocado.
Observó aún desde el agua como la chica se impulsaba para salir del agua olvidando primero que estaban ambos en interiores. Si bien, era humano y era un chico, claro que se fijaría también en el bien formado cuerpo de Gwenog, resultado de los entrenamientos de Quidditch.
Al igual que él, a Gwen también se le podía ver lo agitada que estaba, así como también el vapor que emanaba de su cuerpo, recordando así, que probablemente podría tener frío y que podría enfermarse. Afortunadamente a unos pasos de ahí, había una toalla azul en una de las tumbonas que adornaban el rededor de la piscina. Frank se impulsó y salió del agua, caminó hasta la toalla y la tomó entre sus manos para acercarse a la chica y con ésta taparle los hombros.
— Sí no te cubres, pescaras un resfriado y la Golpeadora estrella de Gryffindor no se puede permitir eso, huh. —comentó con una amplia sonrisa mientras seguía acomodando la toalla sobre los hombros de la morena.
Let's Go Be Psychos Together | Alice&Frank
—Su teatro ya se estaba viniendo abajo, ya no podía fingir que estaba feliz todo el tiempo, era algo cansado para ella y por más que quisiera hacerlo no podía al menos no todo el día así que de momentos simplemente borraba la sonrisa del rosto y saludaba a todo el mundo como siempre, pero sin esa efusividad que la caracterizaba—
—Seguía evitando a sus amigas, aun no estaba preparada para decirles el porqué de su cambio, quería evitar lo más que pudiera el que quisieran matarla por fijarse en el Slytherin y ahora sufrir por eso pero lo extrañaba, era doloroso verlo cada día y no sonríele a escondidas y verlo de reojo, se había acostumbrado demasiado a hacerlo pero tenía que—
—Decir que se extrañó por la cara de Frank era poco, lo que le había preocupado era con la urgencia que lo había hecho por lo que dejo lo que estaba haciendo para ir en su encuentro con rapidez, tal vez no era la misma en cuanto a carácter pero seguía preocupándose por sus amigos—
—Al verlo recargado tranquilamente contra la puerta de la biblioteca se extrañó aún mas ¿no era nada grave entonces? ¿Por qué la había llamado? Apresuro su paso, logrando que el la viera y no pudo evitar sonreír al ver la sonrisa en su rostro (una de las pocas sonrisas sinceras que desde hace días no daba)— Hola Frank ¿Qué pasa? —dijo antes de que el pudiera decir algo mientras dejaba de caminar a su lado pero antes de que otra cosa pudiera pasar se vio agarrada de su mano, acción que la hizo sonrojarse suavemente, tal vez le gustaba el Slytherin pero ese chico que la llevaba por la mano con rapidez por el pasillo tambien le había gustado tiempo atrás o aun le gustaba, no estaba del todo segura pero en esos momentos no tenía ganas en realidad de pensar en algo así. Frunció levemente el ceño mientras avanzaban con rapidez por el pasillo— Frank ¿Por qué se hace tarde? ¿A dónde vamos? ¿Qué está pasando? —lo mira un poco extrañada, esto era demasiado raro—
—... Nada... solo... necesito de tu ayuda. —musitó con la mirada distraída y aún sosteniendo la mano de la rubia entre la suya de forma igual de distraída, pues trataba de recordar el plan que tenía.—... ¡Pociones! —dijo de pronto, recordando el lugar acordado con Sirius. Frank comenzó a caminar a paso apresurado al aula de Pociones
—... Alice, yo.. eh... —dijo deteniéndose de pronto frente a ella a la vez que hundía los dedos entre su negra y espesa cabellera, prosiguió.—... la razón por la que te hice venir, es porque necesito salir a Hogsmade por algo muy importante, mi madre me dará algo muy importante que no te puedo decir y me verá ahí y... no confió en nadie más que tú para que me acompañe...—explicó con ligero nerviosismo e hizo una breve pausa.— Te lo digo, porque... sí decides que no quieres ayudarme, estás a tiempo de decírmelo y podrás regresar a tu habitación o... donde sea que estabas justo ahora—dijo con una sonrisa divertida mirando el suelo y rogando porque su respuesta fuera un "Si, quiero ir contigo".
{Lechuza} Frankie: ¿Aún quieres que te ayude con lo que estuvimos hablando? Hoy en la tarde tengo un par de horas libres, así que podemos vernos si quieres. ¿Te parece bien en la Sala de los Menesteres? -Cassia.
{Lechuza} Cassia: ¡Te lo agradecería de por vida sí me pudieras ayudar!. Me parece perfecto, nos vemos en unos minutos en la Sala de Menesteres. Frank L. (:
Frankie:
No me pagues con tu vida. Yo solo acepto dulces.
Te espero.
-Cassia.
{Lechuza}
Cassia:
Está bien, prepararé el kilo de gregeas, solo para ti. Ja,ja,ja. Nos vemos en la Sala en un par de minutos, entonces.
—Frank L.
{ franklongbottom-goldeny }
—Aunque Rabastan ya no era su amigo, de hecho lo evitaba y por un tiempo intento acercarse pero ahora ya no le importaba mucho, si el no quería ser su amigo bien, pero algo bueno había salido de eso: ahora conocía el escondite de los Slytherin donde tenían botellas de alcohol. Por lo que se robó unas dos botellas de lo primero que encontró y se fue rápidamente a su habitación, tenía ganas de beber algo y nadie se lo impediría. Al entrar se encontró con uno de sus compañeros en su cama por lo que sonrió ampliamente cerrando la puerta algo fuerte para llamar su atención— Frank, he encontrado un tesoro que compartiré contigo porque me caes bien —dice divertido mientras saca la botellas que había robado de su túnica— Agradéceme después, busca unos vasos.
El día había estado tan aburrido y rutinario que le hacían ganas de suicidarse.
Estaba acostado en su cama jugando con una pequeña pelotita que lanzaba y atrapaba en el aire cuando el fuerte ruido de la puerta de la habitación provocó al cerrarse, desviando toda su atención hacía ésta y así topadose con un Fabian algo... ansioso. Definitivamente algo había hecho.
— Hey, Fabian. ¿Qué cuentas? —dijo lanzandole una mirada cómplice mientras se recargaba sobre sus codos. Entonces lo vio sacar dos botellas de licor de su túnica y pudo jurar que los ojos le brillaron. Rápidamente se levantó de la cama y se dirigió a su baúl para sacar los dos vasos que le pidió su compañero.— Fabian, no te das una idea de como te agradezco esto —dijo divertido antes de entregarle uno de los vasos—, antes de que llegaras, estaba al borde del colapso por el aburrimiento. —dijo haciendo una mueca graciosa— Por cierto... ¿Quien va a sufrir por no tener sus licores? —preguntó con interés arqueando una ceja, esperando a que Prewett le sirviera.
learn to fly.
franklongbottom-goldeny
Alyssa no tenía demasiados intereses en su lista, pero el quidditch siempre le había gustado, apoyaba a su casa desde siempre y gritaba como si no hubiese un mañana la mayoría de las veces, pero desde que había empezado el curso, se le había venido una idea a la mente que no lograba desechar: aprender a jugar quidditch. Nunca había sido mala volando, pero sabía que podía mejorar. Y si aprendía a volar, también podría jugar quidditch, ¿cierto? Claro que sí, sólo faltaba poner un poco de empeño para lograrlo.
Caminó hasta el campo de quidditch, no tenía una escoba propia, pero había una escobera, así que algo podría hacer. A lo lejos atisbó al pelinegro de Gryffindor, que parecía tener la misma idea. Se acercó a él animada y con una pequeña sonrisa. —Hey, Frank—saludó, colocándose a su lado.
Días como esos eran perfectos para caminar bajo el sol, o en su caso, para salir a practicar con su barredora 6 que le regaló Mina de Navidad. El cielo estaba despejado y el sol calentaba más que otros días, tomó su Barredora y se adentró al campo de Quiddith que en esos momentos se encontraba vacía pues no era día de practica... aunque a lo lejos logró divisar a na de sus compañeras, la cual pudo identificar con precisión cuando ésta se acercó a él y lo saludó.
— ¡Hey, Alyssa! No sabía que sabías volar. —comentó lanzando una mirada a la escoba que sostenía la chica.— A mi se me da bien, aunque me falta perfeccionarlo.—dijo con honestidad mientras se encogía de hombros.
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No podía creerlo, se había levantado tarde y ya iba más que tarde para la clase de Pociones, seguro no alcanzaba lugar o libro, con suerte lograría sentarse en la silla que tenía las astillas salidas.
Prácticamente llegó corriendo a la clase, en donde el profesor le lanzó una mirada de desaprobación y se limitó a dejarle pasar. Con la mirada recorrió los lugares y justo cuando creyó que debía ir a tomar la silla con astillas, sus ojos divisaron un lugar a tres mesas del profesor. Fue a paso apresurado a tomar asiento, sin siquiera fijarse en la cabellera negra que estaba a su lado, por unos breves segundos creyó que se trataba de Snape, pero entonces giró aún más la vista y se topó con el buen Sirius.
— No sabes como me alegra saber que eres tú y no Snape... —murmuró aliviado, soltando un suspiro.— Habría sido de lo más incomodo —comentó divertido.
Let's Go Be Psychos Together | Alice&Frank
Alice Watson. Sin duda una de las personas más queridas e importantes para Longbottom.
Hace aproximadamente cuatro días seguidos que había notado a Alice con un semblante totalmente diferente al que estaba acostumbrado a verle cuando se la topaba y esta le saludaba, o simplemente cuando la chica se sentaba frente a él en el Gran Comedor y él se quedaba por un par de segundos observándola, notando que en efecto había algo diferente en ella... algo triste. Y fuera lo que fuera, Watson no era una chica que mereciera estar así.
Así que se las ingenió para quedar con Alice por el pasillo de la biblioteca. Trato de sonar urgente en las cartas que le envió para que ésta no se negara y todo fuera más rápido, estaba decidido, trataría de alegrarle aunque fuera solo ése día.
Se recargó contra el frío muro junto a la entrada de la biblioteca a esperar a la rubia. Ya todo estaba planeado y sí el acuerdo que había hecho con Sirius no resultaba, su "sorpresa" estaba frita, aunque claro, tenía mucha fe en Sirius y en que él sabría como llevar el plan conforme a lo acordado.
Un par de pasos aproximándose hacía él hizo que girará la mirada para encontrarse con su rubia amiga. Automáticamente una gran sonrisa apareció en la comisura de sus labios.
— ¡Creí que nunca vendrías, Alice! —expresó claramente exagerando y entre ligeras risas.— ¡Vamos, se hace tarde! —dijo acercándose a la chica para tomarla de la mano y guiarla hacia lo de Sirius.
{Lechuza}: ¡Hey, Sirius! ¿Crees que puedas hacerme el favor del que te hablé ésta tarde? Ya tengo lista la pluma y tinta para responder tus cartas ja,ja,ja. Frank L.
{ Lechuza }
Frank:
Nos complace informarle que su petición ha sido aceptada. Bienvenido al Club de Trabajos especiales: Sirius Black. Pero tenemos que ponernos de acuerdo, ¿si? Es una misión muy secreta y delicada, solo los grandes guerreros han podido sobrevivir.
Prepara mejor tus dedos por qué no quiero nada de calambres. Mis fotografías te esperaran también.
— Sirius B.
{ Lechuza }
Frank:
Lo tendrás, una camiseta también. Pregúntale a los chicos de mis habilidades en las prendas de vestir, son únicas. La primera regla es que no puedes hablar de ésto con personas no deseadas, firmaremos un pacto de sangre y los llevaré. ¿Ya tienes todo listo? Porque mi amigo, no éstas tratando con cualquier señorita.
Podemos hablar de eso Pociones.
— Sirius B.
{Lechuza}
Sirius:
¡Genial, siempre había querido mi camiseta! Aunque debes de prometer que será una con estilo, no quiero nada como los demás. ¿Pacto de sangre? Esperaba algo más rudo que eso. Ja,ja, si, claro.
¿Por quien me tomas, Sirius? ¡Claro que está todo listo! Y nadie más que yo sabe que ella no es cualquier señorita, así que por ése lado no te preocupes, todo está bien y listo.
¿Pociones? entonces allá será.
—Frank L.
Frank Longbottom, 1978.
{Lechuza}: ¡Hey, Sirius! ¿Crees que puedas hacerme el favor del que te hablé ésta tarde? Ya tengo lista la pluma y tinta para responder tus cartas ja,ja,ja. Frank L.
{ Lechuza }
Frank:
Nos complace informarle que su petición ha sido aceptada. Bienvenido al Club de Trabajos especiales: Sirius Black. Pero tenemos que ponernos de acuerdo, ¿si? Es una misión muy secreta y delicada, solo los grandes guerreros han podido sobrevivir.
Prepara mejor tus dedos por qué no quiero nada de calambres. Mis fotografías te esperaran también.
— Sirius B.
{Lechuza}:
Sirius:
Hey, ¿donde está mi confetti y mi cartel de aceptación?. Está claro que es top secret, tú solo dime dónde nos encontramos y listo, yo me reuniré con ella en el pasillo de la biblioteca y después iremos a donde tú me digas. ;)
—Frank L.
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{ Party Potter } | Gwen&Frank
El agua le calaba los huesos, podía apostar que estaba incluso más fría que la del Lago Negro, aunque quizás lo probara cuando volvieran a Hogwarts, o podía preguntarle Umbridge, cualquiera de las dos. Gwenog empezó a nadar de aquí para allá, para tratar de calentarse un poco, aunque parecía no estar dando resultado, sin embargo, el alcohol en sus sistema le impedía ver los riesgos de aquello, por lo que no pensaba salirse. Se emocionó cuando vio que Longbottom por fin aceptaba meterse, y se apartó un poco a la derecha antes de que él se lanzara a la piscina, pues no quería ser aplastada. —¡Lo sé! —rió ante su comentario, porque sí, lo estaba y demasiado— No tengo idea —confesó—, trato de no pensar en ello —se encogió de hombros y luego miró a Frank con una ceja alzada, reprimiendo una carcajada—. ¿Todo? ¿Todo, todo, todo? ¡Eso va a arruinar la noche, Longbottom! —bromeó, bueno, eso creía, ya no estaba muy segura si lo que decía era en serio, o a causa del alcohol (probablemente lo segundo, pero no era consciente de ello)— Deberíamos hacer una carrera de aquí a allá —señaló con la cabeza el otro extremo de la piscina, era bastante grande, pero Gwenog tenía buena resistencia y mucha fuerza a causa del Quidditch—. Tal vez así nos calentemos —sonrió y le miró cómplice—. ¿Listo? ¡Ya! —y empezó a nadar lo más rápido que pudo.
Echó una carcajada al aire ante el comentario de su compañera y asintió.
— Con todo, me refiero a "todo", pero no te preocupes... algunas partes del cuerpo se ponen a su temperatura conforme la situación lo requiera. —bromeó echándole una mirada pícara, pero entonces sumergió la cabeza para mojarse el cabello, fue ahí cuando escuchó a la chica decir sobre una carrera, él estuvo a punto de responderle cuando Gwen se lanzó a nadar con rapidez.
— ¡Hey, eso es trampa! —exclamó entre risas y en ése momento comenzó a nadar tras de ella. Vaya que era increíble la resistencia que tenía esa chica pues le llevaba ya varias cabezas y él solo era un simple chico. Y aunque la piscina era considerablemente grande y aunque la chica seguía llevándole la delantera, él no se daría por vencido tan fácilmente. Prácticamente reunió todas sus fuerzas y logró por lo menos alcanzarla, ahora si, estaban a la par.
ooc
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