Maybe Just A Hard Bite[+18]
-Deberías, háblame… Miro tus ojos, y ti piel tensa, pero no se que piensas…- Susurro antes de besar de manera continua la cintura de su sumiso, mordisqueando de manera continua y con afán de dejarle un cinturón de marcas rojas en su vientre, sus manos, bueno, la que no estaba ya dentro suyo, estaba levantando a Fred por la espalda baja, de manera que Damon tenía el control absoluto sobre Frederick- Eres mio… - Dijo en un susurro ahogado antes de atender a otros asunto de su interés.
Se salió de Frederick limpiando su mano con una prenda suponía que era de Fred, se subió a Fred y poco a poco acomodo la punta de su miembro en su entrada, y de forma sutil y muy lenta acaricio con este su centro, sus manos fueron a la barbilla y mandíbula del moreno y lo obligó a mirarlo- Cuando mi boca de hablar a causa de mi muerte… mi corazón te susurra, hasta el fin de los días- Le dijo antes de y sin pedir permiso, entrar en el, de forma completa y sin piedad, quedándose quieto dentro suyo, estaba muy cómodo allí dentro. Sentía al moreno bajo su cuerpo sufriendo, seguro que le había dolido un poco, pues no había tenido mas atención en su parte, pero Damon cayo sus gemidos con un beso, introduciendo su lengua buscando succionar su aire para no dejarle gritar mas. Sus manos bajaron y elevaron su cadera, literalmente, Damon con sus manos levantaba a Fred y lo dejaba caer sobre su parte, para deleite propio.- Eso es… No te resistas… sucumbe a el calor que te quema… que te consume… -
-No deseo hacerlo- Encrespe con voz ronca. Enrealidad no deseaba hablar, quería dejar de pensar tanto y sumergirme en sus caricias, quería dejar que me llevara a ese lado oscuro que sonaba tan desafiante y peligroso justo como lo era el. Los gruñidos no dejaban de salir despedidos de mis labios, no comprendía porque me mordía la pelvis y porque ese dolor me provocaba sensaciones que no esperaban. Me subió la espalda aumentando la profundidad de sus dedos- Soy...tuyo- le concedí en un suspiro.
Cuando saco su mano de mi, me sentí extrañamente desilusionado y al instante me avergoncé por sentirme así. Expectante, me mordi el labio sabiendo lo que venia al segundo que sentí su amigo en esa parte que habia sido atacada hace unos segundos por el. Me concentre en sus palabras y de repente se adentro en mi sin previo aviso. Apreté mis puños y mis dientes tratando de aguantar su tremenda invasión en mi, sabia que en unos minutos, todo el dolor iba a valer la pena. Acepte sus besos ahogando mis gemidos en sus labios y me relaje ante los nuevos movimientos que antes no había experimentado con otro.













