Brave (closed)
Me adentre en el pent-house de manera sigilosa, a menos hasta que me di cuenta que todo estaba apagado y que Sebastian no estaba allí. Estaba listo para enfrentarlo, pero quería hacerlo con mi equipaje en mis manos, preparado para largarme. Encendí la luz del closet y al instante solté un suspiro de orgullo. Le había puesto tanto empeño en organizar toda mi ropa, zapatos y accesorios por color que dolía destruirlo.
Empece a empacar todo desde el color blanco hasta el rojo, doblando y acomodando en las valijas que había abierto y acostado en el suelo. Sabia que no iba a poder con tanta ropa, pero planeaba, si el universo me ayudaba, hacer dos viajes de subida y baja hasta mi auto o le pediría ayuda a los vecinos sensuales del piso de abajo.
La segunda opción sonaba mas interesante.











