Mi chiquitita, siempre serás mi primera niñita, deseo que tu energía vuelva en paz al Universo y te lleve a un lugar donde sólo puedas ser feliz. Aún siento el pequeño espacio que llegaste a ocupar en mí, siento que un pedazito mío siempre será tuyo. Eres una luz que siempre me guiará, me transformaste, me remeciste, me alegraste, me doliste, me enseñaste y me acompañaste. Eres luz, alma, amor, vida, energía, cúmulo de células. Te desprendiste de mí, perdóname por no ser el hogar perfecto para tu pequeño ser. Eres una porotita que no pudo ser, y confío que así tenía que ser, pero no dejas de doler. Siempre te tendré en mí. Y aunque quede poco para despedirnos, siempre te voy a recordar. Gracias por escogerme y estar conmigo en el poquito tiempo que fuimos una.









