No sueltes mi mano...
Tu llegada iluminó aún más mi vida.
Me dio colores que no sabía que existían,
Me enseñó que aunque lleguemos a cierta edad aún podemos soñar.
Que el despertar no era solo abrir los ojos, si no ver qué veo a través de ellos.
Que la vida no solo se trataba de respirar,
Si no de vivirla, disfrutar y profundizar...de ir más allá.
Y con ello el tiempo me demostró que había que pasar por todas las experiencias que vivimos, que era esa nuestra forma. En el momento exacto, correcto y justo coincidir...
Y sólo así hoy llegarías junto a mi..
No sueltes mi mano, que la sostendré fuerte para que caminemos uno al lado del otro y vivamos juntos esta experiencia llamada vida, de aquí hasta que el destino así lo decida.























