Eso parecía una información que cualquiera podría tener, no pudo evitar sonreír con orgullo al recordar que por esa razón su padre era muy envidiado, era la hija y matona perfecta para la organización. Pero recupero pronto la concentración, cuando el chico se movió hasta quedar frente a ella, la pistola aun apuntando su cabeza. -Mejor ve con ese cuento con Dante… él si te creerá, pero conmigo esos juegos no funcionarán.- y seguiría en su misma posición, aquello era algo que alguien había inventado quizás para que el chico entrará a la organización filtrar información.
“Te esta mintiendo” “Mátalo” “Mátalo”
Puso un poco de fuerza en el gatillo, a punto de apretarlo hasta que pudo divisar aquella mancha en el mismo lugar que ella la tenía. Entonces sus manos temblaron, no lo creía, pero ahí estaba la prueba.
“No te dejes engañar” “Solo quieren que la organización caiga” “Mátalo, por que es hijo de Dante”
-¡Mientes!.- grito, con la voz quebrada y el temblor más presente en sus manos. -Mientes, mientes como ese infeliz, mientes y quiero que te mueras.- dispara varias veces hacía el chico, no le importaba así llamar la atención de los demás.
-¿Para que quiero saber de él? Tu eres más interesante-Sobre todo deseaba saber como es que ella podía controlar a esas voces que no dejaban de hablar, por su parte le era casi imposible hacerlo.
-¿Qué otra prueba quieres?Al menos de esa forma sabes que soy tu hijo, puedes hacerme las pruebas que quieras-No le da tiempo de hablar más porque en ese instante siente el impacto de varias balas atravesar su cuerpo, haciendo que el chico termine cayendo de espaldas empezando a sentir como poco a poco la vida se le iba. No esta muy seguro de cuanto había pasado pero al final su cuerpo se había regenerado, las balas habían salido por completo quedando en el suelo y tan solo se podía notar los agujeros de donde penetraron en un principio.
“Gane la apuesta, te dije que te iba a disparar”
“Te dije que no te iba a creer. Todo esto es una locura desde el momento en que pisaste este despacho”
“Vas a morir en manos de tu madre, eso sería algo poetico, ¿no crees?”
-Que me pueda regenerar no significa que no sienta el dolor de los disparos-Le decía a la mujer mientras se levantaba, casi al instante unos hombres habían aparecido en la puerta apuntandole-En verdad, siento el dolor de sus balas, ahora puedes decirles que se larguen o voy a explotar todo el despacho y no creo que eso le guste a mi abuelo.