..."Y cuando hubieron llegado a la casa del tesoro, llamada Teocalco, luego los españoles sacan afuera todos los artefactos tejidos de pluma, tales como travesaños de pluma de quetzal, escudos finos, discos de oro, collares de los dioses, las lunetas de la nariz, hechas de oro; las grebas de oro, las ajorcas de oro, las diademas de oro.
Inmediatamente fue desprendido de todos los escudos el oro mismo, que de todas las insignias. Y luego hicieron una gran bola de oro y dieron fuego, encendieron, prendieron llama a todo lo que restaba, por valioso que fuera: con cual todo ardió".
Y por esto y por muchas otras cosas más, España debe pedir perdón a México.













