Soy como ese escrito empezado y no acabado; soy como un bosquejo, pero no el dibujo terminado; soy como el lienzo a medio pintar.
Soy como todo eso que, quieres decir, pero que de alguna manera, prefieres guardar; soy como un sí, pero no.
Soy como ese borde entre la cúspide y el abismo; soy como esa fina línea entre lo que está bien y mal.
Y es que nunca me gustaron los puntos intermedios; sin darme cuenta de que, desde siempre fui uno.
Un punto intermedio; Y.
















