Entrevista a un escritor
Un escritor capaz de tumbar paradigmas
La Comunicación desde la mirada sincera de Marcelino Bisbal
Entre sus obras más destacadas: Hegemonía y Control Comunicacional, Pensar la Cultura de los Medios y Volver al Periodismo
Una semana, 120 horas y muchas llamadas transcurrieron para poder entrevistar a una de las eminencias de la Comunicación Social en Venezuela, Marcelino Bisbal. Así como tratar de encontrar un espacio para entrevistar a una celebridad, poder hacer un encuentro con él trajo consigo varios intentos fallidos que incluían un ensayo tras otro para poder conversar. Luego de atender el teléfono de su oficina en la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) aceptó darme solo 30 minutos, pues había surgido otra reunión inesperada. Para Jiménez, una de sus estudiantes, él no solo es un hombre de difícil acceso, pues asevera que su tono de voz rompe con lo dinámico del diarismo. Su manejo del lenguaje casi perfecto, su pronunciación y su tono de voz pausado hacen de la jornada una cita muy amena, afirma la estudiante. Es respetuoso y amable, e incluso a pesar de sus años en el país, es posible evidenciar que no pierde la conexión con España. Leí en su biografía que es español, ¿por qué ha preferido a Venezuela para vivir? No es que yo haya elegido a Venezuela para vivir. Cuando yo vine a este país yo tenía apenas ocho o nueve años, entonces yo tenía que seguir a mamá y a papá. Mi papá y mi mamá son nacidos en Cataluña, por lo tanto son españoles. Mi papá a la edad de los 19 años ingresó a la guerra civil española, como todos los jóvenes de la época. Él iba a estudiar en la universidad, pero estalló la guerra y entonces le tocó servir. Luego de tres años (…) cuando volvió dijo que en España no se le había perdido absolutamente nada, así que quiso buscar nuevos horizontes de vida y escogió Venezuela. No sé por qué, pero yo me imagino que en aquel momento, para los inmigrantes europeos que venían de la Segunda Guerra Mundial, Venezuela era un país de futuro. Es decir, nosotros vinimos a este país porque papá fue el que lo escogió y aquí hicimos nuestros estudios hasta el día de hoy. En este país, que es mi país, he hecho toda mi vida, mi hijo es venezolano, y yo soy venezolano también. ¿Desde su trabajo cree usted que contribuye con el país? De ser cierto, ¿de qué forma lo hace? Mi historia profesional me imagino que no es nada distinta a la de otras personas. Me explico, por influencia de mi mamá y mi papá, que se ganaban la vida con un vivero de plantas, árboles frutales y una pequeña granja, yo me fui a la Universidad Central de Venezuela (UCV) a estudiar Ingeniería Agronómica, sin embargo mientras yo estudiaba esta carrera sentía que no era lo mío. Yo seguía estudiando porque mis papás hacían un gran sacrificio para que yo pudiera estudiar. No obstante, cuando ya faltaba un año para graduarme estalló la renovación académica y me tuve que venir a Caracas, ahí comencé a trabajar en el ministerio de Obras Públicas en el área de ingeniería. Las tardes me quedaban libres, así que esa era la oportunidad para yo estudiar lo que quería, Comunicación Social (…) Repregunté. ¿Entonces usted cree que contribuye con el país desde la Comunicación Social? Fue sorprendente que a pesar del poco tiempo que teníamos pautado, sus relatos largos reflejaban mucha tranquilidad, pero sobre todo humildad. “Bueno, por lo menos esa es la formación que recibí. Desde el periodismo, como cualquier otra profesión, si uno la asume con sentido ético y con sentido de responsabilidad, es posible contribuir con el desarrollo del país y la sociedad general. Creo que lo he hecho así, no sé si lo he hecho bien o mal, eso lo tendrán que juzgar otras personas, pero por lo menos lo he intentado y lo sigo intentando”. Le interrogué para conocer cuál de sus obras es la favorita y por qué; ante la pregunta aclaró que se trataba de su primer trabajo de ascenso en la UCV. Si bien toda su carrera de Comunicación Social la realizó en la Ucab, él trabajó como profesor en la UCV; y tras una explicación detallada, informó que al hacer carrera de docente en una universidad pública, cada cuatro años hay que ascender en el escalafón universitario. Por ello produjo una investigación que lo satisfizo muchísimo, se llamaba <<Nicaragua: un caso de agresión informativa>>. Confesó que si escribiese ese libro en este momento, descubriría que lo que escribió en ese momento no se ha cumplido en la realidad con la Nicaragua de hoy en día. Tuve la oportunidad de asistir a un conversatorio sobre el libro <<volver al periodismo>> con el profesor Carlos Delgado. Sin embargo, quisiera saber por qué Marcelino Bisbal desea volver al periodismo y de dónde surge esta inquietud. Mira, yo cuando fui director de la Escuela de Comunicación Social de la UCV descubrí que las escuelas tal como están montadas hoy en día no tienen mucho sentido. Yo soy del planteamiento de que hay especialidades en el campo de la Comunicación Social que pudieran estar en otras escuelas o ser estudios de postgrado. Entonces, cuando preguntan qué haría usted, yo respondo: volver al periodismo. Es decir, formar buenos periodistas. Por lo que he palpado, el libro toca el tema de la era digital, ¿usted cree que esta herramienta nos permite hacer buen periodismo, o por el contrario nos aleja de él? Ehh, cónchale. Yo creo que ambas cosas. Pienso que el comunicador se debe fundamentalmente a la producción de contenidos, y esos contenidos deben ser difundidos o divulgados por cualquier soporte. El contenido lo hace el comunicador con una sólida formación, con una profundización en las cosas que ha estudiado. No significa que la computadora, el Facebook, el Twitter por sí solos generen contenido, quien lo produce realmente, es quien está detrás de estas aplicaciones, y para ello se requiere una sólida formación. Estos son instrumentos que te facilitan la vida y el flujo de la información de manera inmediata, pero pensar que siendo un gran “twittero”, o un gran navegante en internet vas a producir buenos y mejores contenidos es un error grande; y yo pienso que algunos jóvenes, e incluso docentes creen que manejando todo este aparataje van a ser grandes comunicadores. Los buenos comunicadores, a lo mejor no saben utilizar estas herramientas, pero son buenos porque saben producir buenos y estupendos contenidos. La Comunicación Social abarca un gran campo, sin embargo, en la universidad de un tiempo para acá la mención de periodismo ha bajado su demanda, con relación a las especializaciones de audiovisual y publicidad. ¿Por qué cree usted que ocurre esto? El periodismo es una especialidad que requiere muchísima vocación, y además el tema de la escritura, que es muy importante. Yo me he encontrado con jóvenes estudiantes que me han dicho que se van por audiovisual porque no les gusta escribir o porque son muy malos escribiendo. Eso es una realidad, y por un lado esto ha hecho que la especialización de periodismo baje. Asimismo, el tema de que los medios periodísticos tradicionales estén de “capa caída” y pasando a los portales digitales, hace que no les atraiga demasiado. A los jóvenes de ahora les atrae mucho más la imagen, lo icónico; y eso hace que el periodismo, que es una especialidad de escritura, de hurgar la noticia, e incluso de buscar la información, no atraiga mucho a esta generación, a diferencia del mundo digital.













