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La blusa de la profesora fue tirada en el piso, ambas quedando en igualdad de condiciones, pero antes de que Katherine pudiese separarse para apreciar su torso, fue jalada para corresponder a un nuevo beso, beso que era mucho más pasional que los anteriores, la lengua de la pelirroja tocaba sus labios de una manera que la estaba volviendo loca, y gustosamente la pelinegra le dio el acceso, ahora sintiendo como todo su ser era invadido por la mayor. Sus caderas comenzaron a moverse de una manera más rápida, haciendo que la cabecera rechinase cada vez que hacía un movimiento brusco, y aunque había tratado de contener el gemido que se formaba en su garganta, una vez que su pelvis arremetió contra la de la maestra, e hizo que su intimidad ya más sensible de lo usual chocase contra su propia ropa interior, sus intentos fueron fallidos y gimió fuertemente, separándose de la mujer sólo para poder respirar de una mejor manera.
Sus ojos encontraron los contrarios, y aunque quería tomar las cosas con calma, aunque quería tomarse su tiempo para besar cada parte del cuerpo de la otra y escuchar cada súplica y pequeño gruñido, al ver cómo su pecho se alzaba arrítmicamente y cómo sus mejillas ahora estaba coloreadas de un tono rojizo, ésa idea abandonó su mente. Una de sus manos rápidamente alcanzó el botón del pantalón de la mayor, bajándolos hasta que éstos quedasen poco arriba de sus rodillas, y sin perder ni un segundo, una de sus manos se introdujo en la ropa interior de la pelirroja, mordiéndose el labio al sentir la suave piel que resbalaba entre las yemas de sus dedos. Su índice acarició con suavidad los pliegues de Hlíf, disfrutando de la sensación que esto lo ocasionaba, y sus labios se hundieron en el cuello de ésta, mordiendo una vez más para dejar una marca por sobre la yugular. Sus propias piernas se habían separado, encontrando un lugar contra el muslo de la profesora, donde comenzó a mover sus caderas, y aunque su pantalón seguía estorbándole, el hecho de que la mujer estuviese a su completa merced ya le era más que suficiente.













