EMERICK.
Soltó una carcajada tras escuchar las palabras de la joven y volvió a beber un sorbo de su soda. —¿Qué puedo decir?, la mayoría de las veces tengo razón. —Bromeó y se encogió ligeramente de hombros. —¿Por qué lo dices? —La cuestionó y entrecerró un poco sus ojos, la curiosidad era un aspecto de su persona que definitivamente no podía controlar.
‘ bájate de las nubes, emerick.’ soltó una pequeña carcajada ante sus propias palabras, bebiendo un poco de su agua. ‘ no lo sé... nunca terminamos por conocer completamente a las personas, ¿no? todos los días sales con cosas nuevas, por ejemplo.’










