Uso de la medicación intraconducto
Sigue en discusión si es mejor efectuar el tratamiento de conductos radiculares en una sesión, en dos o más. No se debe generalizar y la decisión dependerá de algunas variables importantes como el diagnóstico clínico.
En dientes permanentes, con el ápice formado, que presentan una pulpitis o una necrosis sin periodontitis, creemos más adecuado terminar la mayoría de los casos en una sesión. No hay acuerdo en el hecho de que una medicación intraconducto pueda reportar algún beneficio, ni tan sólo mejorar de modo significativo el dolor postoperatorio. Además las obturaciones provisionales de la cámara pueden permitir filtración marginal según el material empleado.
En los dientes con periodontitis apical, la medicación intraconducto con hidróxido de calcio, paramonoclorofenol alcanforado o mezclas de antibióticos y corticoides, no mejora el porcentaje de la intensidad de las posibles agudizaciones y dolor tras la instrumentación de los conductos radiculares. En cambio, Trope y cols. realizaron una evaluación radiográfica de la reparación periapical en dientes de pacientes con periodontitis apical; en los que recibieron una medicación intraconducto con una pasta acuosa de hidróxido de calcio durante una semana, se obtuvo un 10% más de reparaciones que en los que se obturaron en una única sesión o se demoró la misma pero sin medicación.
En conclusión, en los dientes con periodontitis apical se recomienda efectuar una medicación intraconducto con una pasta acuosa de hidróxido de calcio, tras finalizar la instrumentación, manteniéndola durante una o dos semanas.












