mancini-gaia:
No solo haciendo maldades, negándolas también. Encogió los hombros casualmente, su día a día era en la oficina del director y no había ni una sola vez que admitiera los desastres que hacía por todo el establecimiento,aunque hubieran pruebas físicas negaba ser ella la de las cintas. ¿Me estás diciendo que sabes como tratar a una mujer? Si no te conociera te creería pero no es el caso, resulta que naciste conmigo, después de mi de hecho así que técnicamente te he conocido toda mi vida. Le guiñó un ojo divertida, solo con aquel muchacho podía debatir por horas de temas que requerían lógica o inteligencia de algún tipo. ¿Vas a la fiesta de Dane en el club el sábado por la noche? Nos escaparemos.
Una leve sonrisa se formo en su rostro. —Entonces debí suponerlo—Dudo un poco sus palabras. Para después asentir. —La manipulación también sirve, cualquiera cae ante bobas palabras. Eso sí, no todas—La señalo con la mirada, aunque nunca estuvo seguro si su hermana alguna vez caería por alguien con simples palabras. —Suena a que te meterás en problemas de nuevo, pero no podría no ir. —Cruzo los brazos inclinándose un poco hacía atrás.











