La castaña se encontraba leyendo una revista mientras esperaba para una reunión sobre su nuevo disco, y estaba tan concentrada en su lectura que sólo notó una presencia cerca suyo cuando oyó una maldición y vio a la persona en el suelo. Quiso contener la risa pero se le hizo imposible. “Lo siento, no debería reírme pero tu cara fue épica.” Se disculpó soltando otra risita. “¿Estás bien?”
Loading...










