"Hay una dama frente a mi (historia de un hombre y la dama muerte)."
Invierno lluvioso,
un par de botas mojadas.
Los vidrios empañados,
una mujer empapada.
Me deslumbró a su paso,
me entretuvo su mirada,
tan triste, tan oscura
y a la vez desolada.
Frené mi contemplar hacia ella,
la vista se me nublaba,
una voz que se alejaba,
unas manos que me jalaban.
Falta el aire, falta el alma,
falta todo, ¡¿qué me pasa?!
De repente me despierto
postrado en una cama de hospital.
Entre agujas y tubos de oxígeno
siento que me vuelvo a ahogar.
Me hundo, caigo profundo.
Ahora la vuelvo a escuchar,
ella grita mi nombre,
ella me viene a buscar.
— Se le cayó su identificación, señor.
Y yo se la quise alcanzar,
pero se durmió profundo
y no lo quise despertar.
Dijo, mientras atónito
no podía ni contestar.
Amagué a tomar lo que era mío,
mientras por dentro intentaba hablar.
Tantas cosas hubiera querido decirle.
Todo eso se desmoronó.
Que allí necesitaba bajarse,
que por mí había pasado de largo su estación.
— Llegó la hora de despedirnos.
Espero volverlo a cruzar
y en otra oportunidad bajar juntos,
no se me vuelve a escapar.
Entonó con voz seductora
y una sonrisa esbozó antes de desaparecer.
No sé si quisiera buscarla,
creo que muero por volverla a ver.












