Estabas en todas partes, colmando cada esquina, te abriste paso a sonrisas, chistes tontos y uno que otro comentario subido de tono, invadiste todo, lo llenaste de ti.
Ahora que no estás, busco en aquellos lugares que un día te dije eran tuyos, pero lo único que me recibe es el vacío inmenso, la soledad silente y el enorme colchón.
Aquellas cosas por las que reclamaba son las que ahora extraño, tu desorden, tus dibujitos, tu ropa, tu.
No tengo ninguna consuelo, solo espero que ahora lejos me extrañes tanto como lo hago yo.













