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Iba a decirte, no me abandones.
Pero te dije adiós.
Eduardo Galeano
be unapologetically you.
I'm back bitches
Dos semanas en Bogotá
Oficialmente he vivido ya dos semanas en Bogotá. Puede no parecer gran cosa, pero definitivamente ha sido un reto y quizá sí me esté ayudando a crecer más de lo que había tratado de negar en posts anteriores.
Hoy es 20 de julio, día de la Independencia de Colombia, por lo que todo está cerrado, no hubo clases y he pasado casi todo el día en mi cuarto, llegando a un inevitable proceso de reflexión que no me queda más que aceptar y por qué no, compartir.
Mi primera impresión de Bogotá, fue la de una ciudad en paz consigo misma. Y es curioso, porque acaban de pasar por un proceso de Paz que no consigo entender del todo, pero que me resultó evidente por la forma en la que las personas están conscientes de que existen mecanismos más grandes que ellos mismos y que aunque incómodos en un principio, al seguirlos garantizan un bienestar más tangible, cosas como llevar sus propias bolsas reutilizables al supermercado, separar la basura, seguir los horarios de tránsito, son a diferencia de mis experiencias previas en otras ciudades, lo que hacen que vivir sea quizá no mejor, pero sí con menos incertidumbre.
Aún así, la gente insiste en que esta es una ciudad peligrosa y que es más recomendable desconfiar de todo el mundo con tal de mantenerse a salvo. ¿Y a salvo de qué? me pregunto yo, que vengo de una ciudad en la que los asesinatos y secuestros están a la orden del día, en la que hace apenas unos meses encontraron una fosa clandestina a unos 2 km de mi casa, y que con todo y todo, ni mi familia ni yo nos hemos dado el lujo de vivir con miedo, quizá porque vivimos en una burbuja de privilegio, quizá porque a los que hay que temer no podemos ni acercárnosles, quizá porque México es un lugar tan surrealista que ya no nos tomamos nada en serio; sea lo que sea, no había sentido la necesidad de tener miedo de salir a la calle sola hasta ahora.
Y también por eso estoy en mi cuarto en lugar de estar viviendo la vida al máximo, como se supone que debería hacer yo, una millenial en su viaje al extranjero. Por eso y porque todavía me sigue costando un huevo la interacción con otras personas. Creo que una de mis mayores expectativas en este viaje estaba en conocer gente “chida” que en México no había forma de conocer o al menos eso me había quedado claro luego de los 22 años de experiencia. Mi decepción fue inmensa cuando vine a dar con un par de weyes de Guadalajara y me di cuenta de que a) eran justo del tipo de gente de la que estaba huyendo y b) que probablemente pasaría mucho tiempo con ellos. Conocer a los otros extranjeros ha sido una experiencia bastante ordinaria, que si bien pareció explosiva en su momento, en perspectiva vino a ser una small talk masiva que promete durar todo el semestre, pero quién sabe, a los no mexicanos aún les tengo esperanza.
Y hablando de esperanza y no mexicanos, creo que sería muy justo mencionar a Juan Pa y a Camilo, que son 2 colombianos que conocí gracias a Natalia, la otra estudiante de intercambio de mi uni y quien es lo más parecido a una amiga que tengo aquí, y que vinieron a demostrar que otras formas de relacionarse entre hombres y mujeres, clases sociales, contextos académicos y culturales, es posible e incluso placentera. Salimos a cenar y a bailar y nada de eso implicó que les debiéramos algo o que ellos estuvieran a cargo de nosotras por ser mujeres, y que incluso ellos entraron gratis al antro mientras que nosotras sí pagamos cover. Incluso me gustó Camilo un par de días sólo porque a pesar de estudiar en la escuela más cara de Colombia, estaba orgulloso de sus raíces indígenas y nos acompañó de regreso a Natalia y a mi hasta un punto neutro en el que todos estuviéramos a salvo y pudiéramos regresar a nuestras casas, sin intentar nada más.
Sobre la escuela, sólo puedo decir que se acerca más a la idea que me había hecho de lo que significa estudiar la universidad y no puedo dejar de comprobar que lo que decía y pensaba de la ibero, como una escuela mediocre, hecha más bien para mantener el estatus de la clase alta poblana que para generar conocimiento, es cierto. Si bien no puedo afirmar categóricamente que absolutamente todo en la ibero es malo o que absolutamente todo en la Javeriana es bueno, lo cierto es que estoy feliz con mis clases y con el ambiente de conocimiento “en serio” que me empieza a hacer dudar de si tengo lo necesario para estudiar aquí. Con todo y todo, sólo llevo 3 clases y falta un buen rato para que pueda hacerme una idea clara del ritmo de trabajo, pero me siento tranquila porque la Javeriana no se limita a cumplir con lo mínimo indispensable, sino que ofrece herramientas para que sus alumnos se desempeñen lo mejor posible y eso es lo que me tiene tan fascinada.
En fin que esto ha sido un cambio más drástico de lo que alcanzo a decir en palabras y que como tal ha generado disturbios y me está obligando a crear otras formas de cubrir mis necesidades, pero he encontrado cierto placer en tener que arreglármelas con lo que tengo. Claro que hay ciertas cosas con las que tengo que trabajar, como el hecho de pedir ayuda o el relacionarme con gente distinta y admitir que no todo lo puedo hacer por mi cuenta. Pero creo que voy bien.
Ocupo un porrito x100 right now
growing up is uncomfortable, but you’re doing it great sweetie <3
It’s called the American Dream because you have to be asleep to believe it.
George Carlin (via the-crocodiles-mistake)
My current sexual orientaion:
Por @sketchshark
https://www.instagram.com/p/BRIIwmohEXm/?taken-by=sketchshark
Viajar no es taaan importante.
No necesitas viajar para encontrarte a ti mismx ni para madurar ni para darte cuenta que el mundo es una cosa bien maravillosa y compleja. No digo que no lo hagas, simplemente que no necesitas hacerlo. Sobre todo si no puedes hacerlo.
Quienes viajan todo el tiempo y postean en instagram cosas tipo “viajar es la única cosa que compras que te hace más rico” son ricos. No les creas. Un boleto de avión a un destino internacional es caro. Al menos para la gran mayoría de las personas en este país.
Yo creo que sí es muy padre viajar. Pero hay que entender para qué se viaja. Creo que unx empieza a vivir cuando se sabe parte de un lugar, cuando entiende que pertenece a un espacio y a un tiempo que no serían los mismos sin el/ella y es entonces es cuando la vida comienza a tomar un sentido más profundo. Y al viajar, al menos desde mi experiencia, este sentido de pertenencia se desvanece, o al menos no es tan fuerte, no me siento comprometida a nada más que a disfrutar y a conocer y a pensar en cosas que no pensaba y saborear cosas que nunca había saboreado. Y está bien y es hermoso y le hace bien al alma, pero debe entenderse como un lujo, no como una necesidad.
Y creo que existe una presión muy grande, sobre todo entre los universitarios y quienes acaban de graduarse, por viajar, por conocer mundo, por tener algo que hacer en lo que aún no se es nadie... o no sé, al menos desde mi lugar así se ven las cosas y por eso me tomó 4 años decidirme a hacer un semestre de intercambio: sentí que la razón principal para hacerlo, era probarle a mis compañeros y/o conocidos, que yo cumplía con los requisitos para considerarme una joven exitosa y libre, que toma todas las oportunidades que se le presentan y que le van a ayudar a conseguir trabajo más adelante; cuando siempre tuve la sospecha de que eso no determinaba para nada quien soy o el éxito que pudiera tener en la vida.
Y creo que esa presión está muy ligada a este momento de la humanidad, en la que nuestra identidad está cada vez más definida desde lo digital, desde lo que decimos que somos en Internet. Y tiene sentido que las personas consideradas como más exitosas son las que postean que andan de viaje y que son ciudadanos globales y sin ataduras, porque definitivamente el ser ciudadano global es una habilidad muy útil actualmente.
Pero también tiene que ver con unas ganas de huir generalizadas, que se satisfacen de forma glamurosa yéndose de viaje sobre todo en el grupo poblacional que nos ha tocado integrarnos a un mercado laboral lleno de incertidumbre y que nos hace cuestionarnos si realmente el rumbo que está por tomar nuestra vida al salir de la universidad, es el correcto, o al menos nos garantiza que vamos a poder vivir dignamente. Y creo que es un miedo muy válido, pero la solución es algo más complejo que sólo alejarse de la situación que nos genera ansiedad.
Y es que irse de viaje a otro país, por mucho que quieran pintarlo como una experiencia despreocupada, como una inversión en tu desarrollo personal, como algo que sólo requiere de voluntad o como algo que tienes-que-hacer-antes-de-graduarte/casarte/trabajar/etc, es, siendo realistas, un gasto, que aún con todos los tips para ahorrar y los descuentos que se puedan conseguir, es algo que la mayoría de las personas no se pueden costear o que tienen que trabajar (sus papás tienen que trabajar) mucho tiempo antes de poder hacerlo.
Así que si eres tan privilegiadx como yo para poder irte de viaje a otro país más o menos seguido, hazlo. Pero no creas que te convertirás en mejor persona o en alguien más sabix o más madurx y que sabe qué hacer con su vida solo por eso (que claro que vivir en un lugar donde nadie te conoce y donde no hablan tu idioma es una experiencia muy challenging, y sí ayuda a madurar, pero el desarrollo personal/evolución/crecimiento depende finalmente de unx mismx y no del lugar en el que se encuentre).
Tampoco trates de normalizarlo al hacer parecer que irse de viaje es la cosa más fácil del mundo. Yo llevo varios meses haciendo trámites y estoy hasta la madre y aún me faltan muchos más llegando a Colombia (ah sí, me voy a Colombia 6 meses). Y ni hablar del dinero, que ya me gasté la mitad de mis ahorros en cosas que no había contemplado entre las más importantes como ir al consulado por mi visa, o la contratación de un nuevo seguro de gastos médicos mayores cuando creí que el que tenía si tenía cobertura internacional...
También es importante entender que para ser ciudadano global/cosmopolita/ entender de la vida, no basta con trasladarse de un lugar a otro, sino entender que la naturaleza humana es una constante en cualquier cultura y que es más fácil entenderla cuando unx se detiene a observarse a sí mismo y a partir de ahí es capaz de encontrar similitudes en el otro al convivir y compartir con este otro, que al acercarse desde el formato del turismo en el que el contacto con los otros pertenecientes a la otra cultura está mediado por la compra-venta de servicios.
Y sobre todo, es importante revisar la razón por la que unx se va: ¿de qué quieres escapar? ¿qué quieres encontrar? ¿qué pretendes demostrar? Aunque no hay respuestas correctas o incorrectas, creo que un viaje sólo llega a ser fructífero cuando se hace sin pretensiones y desde una postura en la que buscas maravillarte con lo que vayas a conocer y no tanto maravillar a quienes vayan a ver tus fotos.
Fotos random que edité en instagram pero nunca subí.
Alessandro Keegan, “Weather Balloons,” gouache over walnut ink on paper, 11″x25″ 2017.
este hola
Bueno este blog es mi tercer intento por escribir de forma regular sobre cosas que me intrigan pero que no comparto con nadie porque un 80% de las veces, creo que a nadie le importa, mientras que el otro 20% siento que decirlo en voz alta requiere de un esfuerzo muy grande por estructurar las ideas a la velocidad de la voz, cosa que nunca me ha salido bien, pero que en un procesador de textos, aunque más tardado, puedo editar mis pensamientos y me siento más feliz con el resultado.
Y pues nada, que creo que escribir es muy útil para crecer y para sanar porque una puede ver un pedacito de su mente fuera de su mente y eso hace más fácil entender todo lo que está pasando y darse cuenta en dónde la está cagando y hacer correcciones y aceptarse a una misma.
Y también sirve para cambiar el mundo poquito, para que algo que es importante para mi también lo sea para alguien más y al revés y eso es muy mágico aunque tengo mis dudas sobre si el mundo necesita ser cambiado, pero de eso no voy a hablar aquí.
Y ya nada que no tengo nada que probar, no quiero ser famosa o rica, sólo quiero pelearme un poquito con algún hater si es necesario y hablar de las cosas que nunca hablo y sólo pienso.