Crecer pero no tanto
No hace falta contextualizar la situación que vive nuestra ya muy citada generación #millenial, basta decir que negamos el simple hecho de crecer y madurar; "sentar cabeza" dirían algunos mayores. El asunto es que esa negación nos ha llevado a un circulo vicioso por cumplir metas y caprichos de nuestra propia versión adolescente. Quizás no hemos encontrado del todo nuestro punto de madurez porque negamos por ejemplo el hecho de tener hijos, o salir de casa. O simplemente nos hemos vuelto más egoistas con el mundo, egoismo que incluso bloquea las relaciones a largo plazo. Será curioso ver pasar el tiempo y ver en que nos hemos convertido o que fue de muchos de nosotros. Hay cosas que nunca cambian, es decir los personajes podrán cambiar pero las reglas del juego no cambian.

















